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Vatican News
Puentre en la frontera Perú (Iñapari) y Brasil (Assis) Puentre en la frontera Perú (Iñapari) y Brasil (Assis)  (AFP or licensors)

En frontera Perú-Brasil: un puente que no une

La frontera entre el estado de Acre (Brasil) y Madre de Dios (Perú) ha sido escenario de emergencia social y humanitaria en estos días, tras la llegada de casi cuatrocientos migrantes de diferentes nacionalidades, mayoritariamente haitianos y africanos que han quedado bloqueados debido al cierre de fronteras a causa de la emergencia sanitaria.

Ciudad del Vaticano

La crisis en la frontera entre Perú y Brasil llegó a su pico más alto este martes 16 de febrero por la mañana, luego de que más de 400 ciudadanos, en su mayoría haitianos que radicaban en Brasil (aunque también otros de diferentes nacionalidades, especialmente africanos), ingresaran a la fuerza a Perú. El contingente policial y militar peruano ubicado en el puente de Integración, en la ciudad fronteriza de Iñapari, región Madre de Dios, resultó insuficiente para contener a la turba de personas que, en su desesperación por la crisis económica y social que se vive en Brasil, buscan cruzar el Perú para migrar a otros países del continente. 

La Policía Nacional del Perú y el Ejército, respondió al ingreso forzoso de los migrantes usando bombas lacrimógenas, a pesar de que dentro del grupo se encontraban decenas de niños, bebés y mujeres embarazadas. Hubo uso de violencia y entre los migrantes, mucha desesperación, al verse devueltos a territorio brasileño.

Un puente que no une

El padre Francisco Almenar, del Equipo Interreligioso Itinerante, que está en la triple frontera de Perú, Bolivia y Brasil estaba en el lugar y narra lo vivido:

Desde hace cinco días estamos con unas 380 personas en el puente que une Perú (Iñapari) y Brasil (Assis Brasil), pero que está cerrado el paso por la pandemia. La mayoría son haitianos, habiendo también algunos africanos y hasta de Bangladés y Paquistán. Hay bastantes niños pequeños, bebés, varias mujeres embarazadas y una persona de silla de ruedas. 

Ellos, hace años que están trabajando en Brasil, pues allí fueron acogidos. Muchos de ellos son gente cualificada (profesores, mecánicos...). Por causa del desempleo generado por la pandemia y por otros motivos, como ver su familia qua hace años no la ven, salieron de diferentes lugares (São Paulo, Cuiabá, Santa Catarina...) y quieren atravesar el Perú para llegar a otros países o a su lugar de origen.  

Después de pasar 4 días esperando las promesas peruanas sobre la apertura de un corredor para ellos y así poder continuar su viaje, y después de 3 noches de lluvia debajo de plásticos; en esa situación precaria, irrumpieron ayer frente a la barrera policial y se adentraron en Iñapari (Perú). La reacción posterior, ya en Iñapari, fue triste y violenta (a palos y bombas de gas), con unas 11 personas heridas en el hospital, incluyendo una o dos mujeres embarazadas y un niño... A un grupo de unas 80 personas los fueron empujando a través de la avenida hacia el puente, devolviéndolos a Brasil y después fueron cogiendo a otros y trayéndolos en camionetas o furgonetas de órganos de la municipalidad para devolverlos al puente. Total, volvieron al punto cero y parece que el gobierno peruano no abre mano. 

Nosotros nos hemos hecho presentes, intentando disminuir la violencia e incentivando al respeto mutuo. También, en nombre de la iglesia Católica y junto con la alcaldía, le estamos proveyendo lonas para cubrirse, alimento y agua. Nuestros recursos aquí son limitados, pues Assis es un pueblo de unos 4.000 habitantes y 8.000 en todo el municipio.  

El obispo de Puerto Maldonado, en el Perú, David Martínez, en nombre de la Iglesia se ha pronunciado pidiendo al gobierno una solución humanitaria para esta situación crítica. 

El padre Francisco añadió que existe la posibilidad de que el grupo de migrantes aumente en estos días, por lo que considera que es necesaria y urgente una solución humanitaria.

 

18 febrero 2021, 14:25