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Un hombre cerca de su casa mientras nubes de humo se elevan sobre la ciudad tras un bombardeo en Jarkiv, Ucrania, el 17 de mayo de 2024. Un hombre cerca de su casa mientras nubes de humo se elevan sobre la ciudad tras un bombardeo en Jarkiv, Ucrania, el 17 de mayo de 2024.  (ANSA)

El Papa: Que el Espíritu done gestos de diálogo y abra puertas de paz

Al final del Regina Caeli, Francisco recuerda los escenarios de guerra y menciona Ucrania, Tierra Santa y Palestina e invoca al Espíritu Santo para que porte concordia también en las familias y entre los cristianos. En su pensamiento también la visita a la ciudad de Verona y la comunidad paraguaya de Roma, que celebra a la Virgen de Caacupé.

Benedetta Capelli - Ciudad del Vaticano

Que el soplo del Espíritu Santo, portador de armonía, toque los lugares del mundo donde no reina la paz. Este es el deseo del Papa Francisco al final del Regina Caeli en la solemnidad de Pentecostés.

Que done a los gobernantes el valor de realizar gestos de diálogo, que conduzcan a poner fin a las guerras: las guerras, tantas, hoy; pensemos en Ucrania. Mi pensamiento va en particular a la ciudad de Jarkiv, que fue atacada hace dos días; pensemos en Tierra Santa, en Palestina, en Israel, pensemos en tantos lugares donde hay guerras: que el Espíritu conduzca a los gobernantes de las naciones y a todos nosotros a abrir puertas de paz.

Armonía en los corazones

Antes había recordado cómo el Espíritu es capaz de crear armonía "a partir de realidades diferentes, a veces conflictivas".

Hoy, fiesta de Pentecostés, pidamos al Espíritu Santo, Amor del Padre y del Hijo, que cree armonía en los corazones, armonía en las familias, armonía en la sociedad, armonía en el mundo entero; que el Espíritu haga crecer la comunión y la fraternidad entre los cristianos de las diversas Confesiones.

"Gracias al pueblo de Verona"

Recordando la visita de ayer a Verona, el Papa expresó su gratitud por la acogida y el afecto recibidos y tuvo un pensamiento especial para los presos y reclusos de la cárcel de la ciudad.

Ellos han testimoniado una vez más que detrás de los muros de la vida carcelaria palpitan vida, humanidad y esperanza. A todo el personal de la cárcel, y en particular a la directora, la Dra. Francesca Gioieni, va mi más sincero "gracias".

"Los visitaré pronto"

Por último el saludo a los peregrinos italianos y no sólo, en el pensamiento del Papa están los de Timor- Oriental. "¡Los visitaré pronto!", dice y luego recuerda a los de Letonia y Uruguay; así como a la comunidad paraguaya de Roma, que celebra a la Virgen de Caacupé, y a la misión católica portuguesa de Lucerna.

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19 mayo 2024, 13:30

¿Qué cosa es el Regina Coeli?

La antífona del Regina Coeli (o Regina Caeli) es una de las cuatro antífonas marianas (las otras son el Alma Redentoris Mater, el Ave Regina Coelorum y el Salve Regina).

Fue el Papa Benedicto XIV, en 1742, en prescribir que fuera recitada en vez del Ángelus y estando de pie, como signo de victoria sobre la muerte, durante el Tiempo Pascual, es decir, del domingo de Pascua hasta el día de Pentecostés.

Es recitada, como el Ángelus, tres veces al día: al alba, a mediodía y al ocaso, para consagrar la jornada a Dios y a María.

Esta antigua antífona se remonta, según una pía tradición, al VI o al X siglo, mientras su difusión está documentada desde la primera mitad del XIII siglo, cuando es introducida en el Breviario franciscano. Está compuesto por cuatro breves versos cada uno de los cuales se concluye con el Aleluya, y es la oración que los fieles dirigen a María, Reina del Cielo, para gozar con ella de la resurrección de Cristo.

El Papa Francisco, el 6 de abril de 2015, justamente durante la oración del Regina Coeli el día después de Pascua, ha aconsejado cual debe ser la disposición del corazón cuando se recita esta oración:

“… nos dirigimos a María invitándola a alegrarse, porque Aquel que ha llevado en su vientre ha resucitado como había prometido, y nos encomendamos a su intercesión. En realidad, nuestra alegría es un reflejo de la alegría de María, porque es Ella que ha custodiado y custodia con fe los eventos de Jesús. Recitemos pues esta oración con la emoción de los hijos que son felices porque su Madre es feliz”.

Últimos Ángelus / Regina Coeli

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