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sudáfrica África situación coronavius Residentes del Madala Men's Hostel se tapan la nariz mientras esperan en fila para recoger el desinfectante de manos los trabajadores sanitarios, en Alexandra, Sudáfrica. 

Coronavirus: en África crece la situación de riesgo

Día a día los contagios en el continente africano van aumentando. Actualmente hay 48 países afectados. La alarma del Director del Comité Internacional de la Cruz Roja para África sobre las consecuencias devastadoras que la pandemia puede causar a la población y los sistemas de salud en el continente.

Marina Tomarro - Ciudad del Vaticano

El número de Estados africanos afectados por el coronavirus ha aumentado a 48 de 54. En Sierra Leona, un hombre que regresó de Francia el 16 de marzo pasado ha resultado positivo. En el continente negro son más de 5.000 los infectados, el número de muertos ha superado los 170 y más de 370 pacientes se han curado. Estos son los últimos datos proporcionados por los Centros de Control de enfermedades de la Unión Africana. Sudáfrica es el país más afectado, con 1.326 casos y dos muertes, seguido por Egipto, con 646 casos y 41 muertes, Argelia, 2.167 casos y 118 víctimas, y Marruecos, con 556 casos y 33 muertes.

El Covid-19 en países en conflicto

El Director del Comité Internacional de la Cruz Roja para África, Patrick Youssef, ha dado la voz de alarma sobre las consecuencias devastadoras para la población y los sistemas de salud que la pandemia puede tener en el continente. "Estamos empeñados en una carrera contra el tiempo para detener la propagación del Covid 19", explicó, recordando que, a pesar de la situación sanitaria extremadamente precaria, las guerras continúan en varios países y los combates no han cesado. En estas zonas, muchos hospitales ya han sido dañados y hay una escasez de agua limpia y jabón para combatir el virus.

En el norte de Malí, el 93% de los centros de salud ya han sido destruidos. En Burkina Faso hay actualmente 246 personas positivas al Covid-19, 31 pacientes hospitalizados y 12 fallecidos. Entre los positivos está también el Cardenal Philippe Ouedraogo, Arzobispo de Uagadugú. Se han adoptado medidas restrictivas en todos los Estados africanos. Muchos países carecen de una atención sanitaria adecuada.

También varias Conferencias Episcopales, para contener el contagio, se han alineado con lo establecido por las autoridades civiles, suspendiendo todas las celebraciones y actividades pastorales, instando al uso de los medios de comunicación para la transmisión de las misas e invitando a los fieles a la oración y al ayuno.

La situación en Uganda

La llegada de la epidemia ha agravado condiciones que ya eran muy precarias. Como en el caso de Uganda, que fue golpeada por violentas inundaciones el año pasado. "En nuestro país la situación corre el riesgo de volverse muy trágica - explica en una declaración el padre Augustine Ssembajjwe, director de las escuelas de la parroquia de Matale, diócesis de Masaka. Tenemos unos 320.000 feligreses, la mayoría de los cuales viven cultivando la tierra. Hasta ahora ha habido 30 casos de Covid-19, pero el miedo es mucho. La gente no sabe qué hacer, no tiene máscaras, y la asistencia a los enfermos es muy limitada, y hay muy pocos respiradores. La cuarentena que se nos ha impuesto es muy problemática de mantener, porque significa la pobreza absoluta para tantas personas que vivían al día trabajando en el campo. La gente intenta ayudarse mutuamente, pero los recursos son limitados. Estamos tratando de tejer mascarillas. Nos lavamos las manos, pero no tenemos desinfectantes. Todos los problemas que teníamos antes han aumentado ahora, y la única ayuda que tenemos son de las organizaciones benéficas".

La situación en el Congo

Por otra parte, en la República Democrática del Congo, el cardenal Ambongo Besungu, arzobispo de Kinshasa, en un mensaje, criticó las medidas tomadas cada dos días en la capital tras la emergencia del coronavirus. Para el cardenal, las autoridades civiles no están manejando el asunto de la mejor manera posible. "Esta situación es simplemente insostenible", dijo. "No juguemos con las vidas de nuestra gente. Porque toda vida es sagrada". El arzobispo subrayó que hay que tener en cuenta el aumento del contagio y también el aumento de la precariedad social, pero añadió que, en su opinión, el cierre total de las actividades sería la mejor solución para frenar la epidemia. Por esta razón, según el cardenal, se deben tomar medidas de emergencia: proveer a los más necesitados de alimentos básicos, decidir sobre la gratuidad del agua y la electricidad y combatir la especulación sobre los precios.

 

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01 abril 2020, 15:48