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Vatican News
Una mujer mira las fotos de las víctimas del COVID-19 fuera de la Catedral Metropolitana durante una misa en su honor en Asunción el 15 de mayo de 2021. Una mujer mira las fotos de las víctimas del COVID-19 fuera de la Catedral Metropolitana durante una misa en su honor en Asunción el 15 de mayo de 2021.   (AFP or licensors)

Paraguay. Nuevo llamamiento de los obispos: vacunarse es una "obligación moral"

Ante la próxima llegada de las vacunas contra el Covid-19 al país, el Consejo Episcopal Permanente de la CEP se dirigió en un comunicado de prensa a los católicos, en particular, y a las personas de buena voluntad, en general, para ofrecer algunos criterios de valoración ética respecto de la vacunación y de su importancia para la salud de todos.

Isabella Piro – Ciudad del Vaticano

324.063 y 8.012 muertes: son los números, hasta la fecha, del boletín sobre la propagación del Covid-19 en el Paraguay. Por ello, la Conferencia Episcopal Nacional (CEP) lanza un nuevo llamamiento “a los católicos, en particular, y a las personas de buena voluntad, en general”, para que tomen conciencia de la vacunación y de su importancia para la salud de todos. Recordamos – escriben los prelados en una nota - que cada ciudadano tiene la obligación moral de velar por el bien común y que en estas circunstancias en que la salud de toda la población está seriamente comprometida, debemos tomar todas las medidas sanitarias con sentido de responsabilidad social.

La Cep exhorta, por tanto, “a promover la vacunación, viendo en ella no solamente un medio efectivo de evitar los casos graves de esta enfermedad, sino un verdadero acto de amor propio y de caridad con el prójimo”.

Por último, apelando a la conciencia de todos, los obispos instan a los ciudadanos a informarse y a los responsables a informar de forma responsable y completa sobre la importancia de la vacunación y el cuidado de los demás.

 

Cabe destacar que el llamamiento de la CEP se produce unos meses después del anterior, emitido en enero: en él, los obispos pedían a las autoridades, a las empresas farmacéuticas y a los organismos internacionales escuchar el imperativo moral y responder a él haciendo accesibles la vacuna y la atención sanitaria a los sectores sociales más vulnerables de la población. Al mismo tiempo, los obispos dejaron claro ya entonces que la vacunación es una obligación moral y que, aunque no es pecado no vacunarse, “la falta de obligación moral de recibir la vacuna no libera a ninguno de la responsabilidad de cuidar el bien de la salud de todos y de proteger especialmente a los más vulnerables, a los más débiles y especialmente al personal de salud expuesto diariamente a los riesgos de esta enfermedad”.

21 mayo 2021, 14:53