Buscar

Vatican News

Migrantes varados entre Brasil y Perú: cada día empeora más la situación

La Hermana Joaninha Honorio Madeira, que forma parte de la Red Itinerante de la Red Eclesial Panamazónica – REPAM, describe la situación de crisis migratoria en la zona fronteriza entre Perú y Brasil, como "muy difícil, muy tensa".

Ciudad del Vaticano

La página web del CELAM, Consejo Episcopal Latinoamericano, informa sobre la crisis migratoria que se vive en la zona de frontera entre Brasil y Perú , en el Estado de Acre en el lado brasileño y en el Departamento de Madre de Dios en el lado peruano.

 

Una situación que la Hermana Joaninha Honorio Madeira, de la congregación de la Inmaculada Concepción, describe como "muy difícil, muy tensa".

Desde hace varias semanas, se ha conformado un grupo de más de 500 personas procedentes de varios países y cada día llegan 20 o 30 más, con la esperanza de continuar su viaje hacia Perú, que mantiene la frontera cerrada.

Falta de estructura para acoger a los migrantes

En el lado brasileño, la ciudad de “Assis Brasil no puede albergar a tanta gente, la estructura es pequeña“, afirma la religiosa que forma parte de la Red Itinerante de la Red Eclesial Panamazónica – REPAM y hace referencia a lo sucedido el 14 de febrero, algo que podría repetirse en cualquier momento:

“Ante el anuncio de las autoridades peruanas de que abrirían la frontera, losmigrantes se dirigieron de madrugada al puente que une los dos países, donde esperaban para poder cruzar. Después de tres días de espera, burlaron la seguridad peruana y entraron en Iñapari, la ciudad del lado peruano”

La policía peruana -continúa explicando la religiosa- “reaccionó con violencia, con gases lacrimógenos, con todo lo que te puedas imaginar“, una situación muy difícil, según ella. Todos fueron devueltos al lado brasileño, algunos de ellos con mucha violencia. Asimismo, la hermana Joaninha informa de que “hubo 11 heridos, entre ellos mujeres embarazadas y un niño pequeño que recibió un golpe en la cabeza”.

La situación está siendo acompañada desde el principio por el Equipo Itinerante, del que forma parte la hermana Joaninha, quien insiste en que “es algo que nos desborda totalmente“.

Explotación de los migrantes

Igualmente, la religiosa subraya que en la frontera (que algunos cruzan clandestinamente) “además de la pandemia hay racismo y prejuicios, especialmente contra los haitianos y los africanos“.

“Incluso con el puente cerrado, el flujo Brasil-Perú se realiza por el río en canoa, algo que no tiene sentido, según ella. Esta situación está provocando la explotación de los migrantes, que pagan cantidades absurdas para cruzar el río y continuar después su viaje. Una travesía que cuesta un dólar para los que viven allí, están cobrando entre 40 y 50 dólares por cruzar para un haitiano, denuncia la religiosa. Una vez cruzado, de Iñapari a Puerto Maldonado, que es un viaje de 3 horas, el costo es más o menos de 10 dólares, cobran de 200 a 300 dólares por persona”

Según Joaninha, “esto significa tráfico de personas, la frontera se está beneficiando de esta situación de la pandemia y de la frontera cerrada”. En los últimos días han surgido voces de que Perú, hasta ahora inflexible, podría abrir la frontera en los próximos días, lo que está provocando que los migrantes se organicen, dado que “la situación es insostenible“, insiste la religiosa.

01 marzo 2021, 11:28