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Ordenación Episcopal en Angola de Mons. Germano Penemote presidida por el cardenal Pietro Parolin Ordenación Episcopal en Angola de Mons. Germano Penemote presidida por el cardenal Pietro Parolin

Parolin: El embajador del Papa es un signo de reconciliación entre los pueblos

El cardenal Secretario de Estado ha presidido este 12 de agosto, en Ondjiva, Angola, la Misa de ordenación episcopal de Monseñor Germano Penemote, nuevo Nuncio Apostólico en Pakistán.

Nicola Gori

"Para ser un pacificador creíble, para llevar la reconciliación que Dios ofrece, para ser embajador del bien, es necesario ante todo amar al Amor y amar al prójimo como Cristo amó hasta la cruz". Este es el mandato que el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado, confió a Monseñor Germano Penemote -durante su ordenación episcopal-, nombrado por el Papa Francisco el pasado 16 de junio Nuncio Apostólico en Pakistán. El rito se celebró en la Explanada de Nossa Senhora das Graças, en Ondjiva (Kunene), Angola, este sábado 12 de agosto por la mañana.

Primer Nuncio angoleño

"Es el primer hijo de esta tierra llamado a desempeñar la misión de nuncio apostólico", dijo el Secretario de Estado, explicando que había querido ordenar personalmente a Monseñor Penemote, arzobispo titular de Treia, en Angola, precisamente para subrayar "la importancia de este momento y compartir la alegría".

Cuando se es llamado, como Obispo de la Iglesia, "a colaborar de modo muy especial con el Señor para la salvación de todos", prosiguió el cardenal Parolin en su homilía, el himno de alegría se hace "aún más intenso y la gratitud aún mayor, como mayor debe ser el sentido de responsabilidad y de compromiso de quien es llamado a este honor y a este servicio".

Signo de paz y unidad

Esto es precisamente lo que le ocurre al primer nuncio angoleño, prosiguió el cardenal, señalando que Monseñor Penemote está ahora "llamado a ser embajador del Santo Padre, embajador de la Santa Sede, embajador de Cristo". Es "un honor y una espléndida misión".

Luego, dirigiéndose al nuevo Obispo, le recordó que es enviado para ser "signo de reconciliación y de paz entre los pueblos y entre los Estados, y signo de unidad y de solidaridad entre las Iglesias". Esta es la misión, añadió, propia de todo representante pontificio.

Los Nuncios, embajadores de la buena noticia

Por encima de todo, los Nuncios son "signo de la profunda y definitiva reconciliación entre Dios y el hombre, entre el Creador y la creación, entre la aspiración a la verdad, la justicia y la felicidad inscrita en el fondo de cada persona y la agitada historia de la humanidad, con sus conquistas y tragedias, que sólo encuentra su plena redención y realización en la revelación de Cristo Señor", dijo el cardenal Parolin.

Los Nuncios son embajadores "de la buena noticia para los seres humanos, haciéndoles saber que no están condenados a repetir, bajo nuevas formas, las tragedias habituales resultantes de las guerras y de las luchas fratricidas". Al contrario, acogiendo "la palabra de reconciliación traída por Cristo, se les invita a reconocerse como hermanos y hermanas". Y, en consecuencia, "a trabajar con todos los medios para construir y fortalecer caminos de paz, solidaridad y civilización", que también deben respetarse "al afrontar y resolver los contrastes que puedan surgir debido a las limitaciones de la condición humana".

Esta misión de promover incansablemente la reconciliación y la paz, "dondequiera que haya desacuerdos y conflictos", encuentra su "explicación convincente y su origen principal en Dios, cuya única definición posible es la que nos da el Apóstol Juan, cuando dice en su primera carta: "Dios es amor" (1 Juan 4:8)". En este sentido, ser "promotores de paz y reconciliación significa, en última instancia, proclamar a Dios-Amor, aunque sólo sea implícita y discretamente".

Los retos del Nuncio en Pakistán

Dirigiéndose a Monseñor Penemote, el cardenal recordó que, tras una larga preparación en su servicio en diversas nunciaturas apostólicas, se dispone ahora a iniciar la misión de Nuncio Apostólico en Pakistán, "un país con grandes potencialidades, pero que debe afrontar difíciles desafíos; un país de mayoría musulmana en el que, más allá de la normativa vigente, no siempre es fácil garantizar el pleno respeto de los derechos de las minorías religiosas". En él viven cerca de un millón y medio de católicos, ante los que el nuevo Nuncio podrá "testimoniar la atención del Papa y de la Santa Sede" para que, "sintiendo el fuerte vínculo con la Iglesia universal, se fortalezcan en su fe y busquen vías de diálogo con los fieles del Islam y de otras religiones". Este diálogo "es muy necesario si queremos evitar cualquier riesgo de manipulación de la religión y cualquier legitimación inaceptable de la violencia".

El cardenal se refirió entonces al lema episcopal de Monseñor Penemote: 'Omnes fratres estis - todos somos hermanos'. Sí, dijo, "todos somos hermanos, porque somos hijos del único Padre, y todos estamos llamados a dar testimonio de ello con un estilo de vida y una mentalidad que no contradigan ni nieguen esta verdad fundamental, para establecer relaciones cordiales de mutua cooperación y derrotar la violencia que cosecha tantas vidas inocentes".

Un instrumento en las manos del Señor

A continuación, el cardenal animó a Monseñor Penemote a dejarse guiar en la misión que le espera por las palabras de San Pablo VI en su carta apostólica Sollicitudo omnium ecclesiarum, que ilustra la tarea del representante pontificio. Que le sirva de apoyo, espera, lo que el Papa Francisco dijo a los representantes pontificios el 17 de septiembre de 2016, expresando "cercanía que se convierte en oración y bendición para sus representantes enviados a las Iglesias y a los Estados". Son expresiones de la "conciencia del Papa de la importancia y delicadeza de la tarea de nuncio apostólico", de la responsabilidad y dificultades que "ciertamente no faltarán, junto a la íntima alegría" de reconocerse "humildes servidores de la Santa Iglesia para difundir el Evangelio y las enseñanzas del Papa en todo el mundo y, de este modo, ser instrumentos en las manos del Señor para la salvación del género humano".

Concelebraron con el Cardenal Parolin el Nuncio Apostólico en Angola, Arzobispo Giovanni Gaspari; el Obispo de Ondjiva, Monseñor Pio Hipunyati; y otros obispos de la Conferencia Episcopal de Angola y Santo Tomé (Ceast).

Este domingo Parolin preside la misa en Luanda

El Secretario de Estado llegó a Luanda el viernes 11 de agosto, donde fue recibido por representantes de la Iglesia, del Gobierno y fieles congregados frente a la Nunciatura Apostólica. "Les traigo también la bendición del Papa Francisco", dijo a su llegada, afirmando que se alegraba por esta su primera visita a Angola. El domingo 13 de agosto, el cardenal rezará con la comunidad de San Pablo en la archidiócesis de Luanda.

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13 agosto 2023, 10:40