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Vatican News
Basílica de Santa María la Mayor, Icono de la Virgen Basílica de Santa María la Mayor, Icono de la Virgen  (©Pavel Losevsky - stock.adobe.com)

Ryłko: Que María forme parte de nuestros desafíos cotidianos

Con el telón de fondo de las celebraciones por el aniversario de la Dedicación de Santa María la Mayor y la Solemnidad de Nuestra Señora de las Nieves, esta mañana el cardenal arcipreste, Stanisław Marian Ryłko, presidió la Misa en la Basílica romana de la colina del Esquilino. Las tradicionales celebraciones, muy sentidas por los fieles de la ciudad, continuarán por la tarde con las Vísperas que presidirá monseñor Piero Marini

Marco Guerra – Ciudad del Vaticano

"Hoy celebramos la fiesta de la Dedicación de esta espléndida basílica papal de Santa María la Mayor, la primera basílica en honor de la Virgen María en Occidente, el Santuario mariano más antiguo y madre de todos los Santuarios marianos del mundo cristiano". Así, en su homilía con motivo de la celebración de la Misa en la Solemnidad de la Dedicación de la Basílica de Santa María la Mayor, el cardenal Stanisław Ryłko, arcipreste de la Basílica, destacó la importancia del edificio sagrado, erigido en la colina del Esquilino de Roma a instancias de la propia Virgen María, que se le apareció al Papa Liberio en un sueño a mediados del siglo IV, indicando posteriormente el lugar exacto de la construcción del edificio con el milagro de la nieve del 5 de agosto del 358, que también se recordó esta mañana y de nuevo en las vísperas de la tarde.

Los tesoros de la Basílica custodiados por la fe

El purpurado, tras recorrer las principales etapas de la historia de la Basílica, enriquecida a lo largo de los siglos con obras de gran valor artístico, recordó cómo esta iglesia testimonia el amor y la fe de generaciones de cristianos por la Virgen María. En este templo se conservan dos grandes tesoros: "La reliquia de la Santa Cuna de Belén –que atestigua el misterio de la Encarnación del Hijo de Dios y la maternidad divina de María – y la Santa Efigie de la Salus Popoli romani, venerada aquí desde hace muchos siglos".

Una gran herencia de fe

Ante esta "gran herencia de fe", el cardenal Ryłko interpeló a todos sobre el compromiso necesario para que este legado "siga vivo en nuestro tiempo y marque nuestra fe". Basándose en las lecturas de la liturgia de hoy, el purpurado subrayó que esta Basílica es la morada de Dios entre los hombres, "un Dios compasivo dispuesto a enjugar las lágrimas de los que lloran". Y continuó:

“En el Sagrado Icono de la Salus Popoli romani podemos contemplar la ternura maternal de María, que sostiene un pañuelo en sus manos precisamente para consolar a sus hijos”

Según el arcipreste, esta Basílica atestigua el cumplimiento de la profecía que María pronuncia en el Magníficat: "De ahora en adelante todas las generaciones me llamarán bienaventurada".

 

Santuarios que irradian la presencia de María

Citando a San Pablo, el cardenal subrayó que el mensaje principal dado por la Virgen en esta Basílica, es un mensaje de libertad: "Ya no eres esclavo, sino libre. ¡Eres un hijo de Dios! Aquí está tu dignidad, respétala y no la desfigures con el pecado”. Un mensaje acogido por numerosos peregrinos que se acercan al sacramento de la reconciliación en los distintos confesionarios de esta iglesia, "esos lugares donde Cristo nos libera de la esclavitud del pecado y nos devuelve la dignidad de hijos de Dios". Por ello, el cardenal incluyó a la Basílica en la lista de esos lugares sagrados que irradian la presencia de María y se convierten en polos de atracción de multitudes de fieles que quieren abrir su corazón de par en par a la Virgen.

"Este – dijo el cardenal – es el papel de los numerosos Santuarios marianos diseminados por todo el mundo". Por ello, el purpurado se detuvo en lo que considera el misterio más profundo de esta Basílica mariana:

“¡Aquí Cristo sigue confiando a su Madre a cada uno de nosotros! Y nosotros estamos llamados a acoger a María en nuestra casa, a hacerla partícipe de nuestra vida, a hacerla partícipe de los retos que tenemos que afrontar cada día”

Y agregó: "Confiando, como ella, a la voluntad de su Hijo tal y como pidió en las bodas de Caná: "Todo lo que Jesús les diga, háganlo".

05 agosto 2022, 14:04