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Vatican News

Teología del Sacerdocio: profundizar en el fundamento de la misión de la Iglesia

Esta mañana ha tenido lugar en la Oficina de Prensa de la Santa Sede la rueda de prensa de presentación del Simposio Teológico Internacional "Por una teología fundamental del sacerdocio", organizado por la Congregación para los Obispos, que se celebrará en Roma del 17 al 19 de febrero de 2022.

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano

“Este Simposio busca profundizar la teología del sacerdocio desde la base del bautismo y su desarrollo en los ministerios particulares, en los sacerdotales, y en los carismas. Además, este Simposio quiere estar al servicio de la comunión en la Iglesia para suscitar un movimiento vocacional al sacerdocio y la vida consagrada”, lo dijo el Cardenal Marc Ouellet, P.S.S., Prefecto de la Congregación para los Obispos al final de la rueda de prensa de presentación del Simposio Teológico Internacional "Por una teología fundamental del sacerdocio", organizado por la Congregación para los Obispos, que se celebrará en Roma del 17 al 19 de febrero de 2022.

Cardenal Ouellet: participación activa en la misión de la Iglesia

El Prefecto de la Congregación para los Obispos también señaló que, "el camino de la sinodalidad es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio". La sinodalidad significa básicamente la participación activa de todos los fieles en la misión de la Iglesia, describe la marcha unida de los bautizados hacia el Reino que se construye diariamente en la familia, en el trabajo, así como en la vida social y eclesial en todas sus formas. Esto requiere una vida de fe y una estrecha colaboración entre laicos, sacerdotes, religiosos y religiosas, para el anuncio del Evangelio al mundo a través del testimonio convincente de las comunidades cristianas.

Cardenal Ouellet: reflexionar sobre el sacerdocio y el bautismo

El Purpurado precisó que el Simposio estará abierta a todos, pero destinada especialmente a los Obispos, y a todos aquellos, hombres y mujeres, que se interesan por la teología, para profundizar en la comprensión de las vocaciones y en la importancia de la comunión entre las distintas vocaciones en la Iglesia. Es evidente que esta búsqueda teológica y pastoral, subrayó el Cardenal Ouellet, no concierne sólo a Europa o a América, sino a la Iglesia entera en todos los continentes. “Por ello, este simposio teológico no pretende ofrecer soluciones prácticas a todos los problemas pastorales y misioneros de la Iglesia, pero puede ayudarnos a profundizar en el fundamento de la misión de la Iglesia”. La comprensión de la revelación divina sobre el sacerdocio de Cristo y la participación de la Iglesia en este sacerdocio es una cuestión crucial para nuestro tiempo. No se trata de un tema nuevo, sino de un tema central, cuya originalidad consistirá en establecer una relación fundamental entre el sacerdocio de los bautizados, que el Concilio Vaticano II ha potenciado, y el sacerdocio de los ministros, obispos y sacerdotes, que la Iglesia católica siempre ha afirmado y precisado.

Cardenal Ouellet: crear un movimiento vocacional

Esta iniciativa es una gran empresa que ha sido cuidadosamente preparada, pero que conlleva un margen de riesgo en las circunstancias actuales de la pandemia. Se trata, pues, de un acto de fe que no habríamos acometido sin una confirmación desde lo alto, además de la urgencia de crear un movimiento vocacional tras las diversas experiencias sinodales de los últimos años. En efecto, durante los sínodos sobre la familia, sobre los jóvenes y sobre la Iglesia en la Amazonia, se plantearon en toda su magnitud las cuestiones relativas al sacerdocio y a la sinodalidad, insistiendo en la realidad del bautismo, base de todas las vocaciones. Ha llegado el momento de prolongar la reflexión y de promover un movimiento vocacional que facilite la puesta en común de las diversas experiencias eclesiales en todo el planeta.

Profesor Siret: razones sobre la justificación del celibato

En la presentación del Simposio también participó el profesor Vincent Siret, Rector del Pontificio Seminario Francés de Roma, en conexión remota, quien subrayó que la reflexión sobre la teología fundamental del sacerdocio permitirá abordar las nuevas razones sobre la justificación del celibato sacerdotal y su forma de vivirlo. Es un servicio que se debe a quienes se preparan para recibir el sacramento del Orden, para mostrarles las razones que justifican esa decisión y ese compromiso de vida, y para proponerles, en consecuencia y con coherencia, el modo más adecuado de vivir en fidelidad a este don. El equilibrio humano que se requiere para encarar una vocación particular es ciertamente necesario, indispensable, pero en última instancia el compromiso sólo puede basarse en una teología que sea en sí misma justa, dando cabida a todas las vocaciones y situando la del ministerio dentro del conjunto. La lucha contra todas las formas de abuso clerical, cuya fuente identifica el Papa Francisco en el clericalismo, sólo puede llevarse a cabo con claridad teológica. Esta lucha requiere no sólo una perspectiva horizontal de correcta relación entre los bautizados, sino también una perspectiva vertical de correcta relación con Dios y la Santísima Trinidad.

Una organización compleja e importante

El profesor Vincent Siret también señaló que, este Simposio, como todo el mundo sabe, requiere una organización compleja e importante. Se ha creado una asociación, el Centro de Investigación y Antropología de las Vocaciones, para apoyar financieramente el proyecto y garantizar su buen funcionamiento. Los días del Simposio se dividen de manera que se aborden los diferentes temas. Cada media jornada está presidida por un Cardenal. El 17 de febrero se titula: Tradición y nuevos horizontes. Esta jornada será presidida por la mañana por el Cardenal Ouellet y por la tarde por el Prefecto de la Congregación para el Clero. Las ponencias del 18 de febrero se agrupan en torno al trío: Trinidad, misión, sacramentalidad. La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos presidirá por la mañana y la Congregación para la Educación Católica por la tarde. El sábado 19, la Misa será presidida por la mañana por el Secretario de Estado, el Cardenal Parolin, en la basílica de San Pedro. A continuación, los trabajos se agruparán en el trío: Celibato, Carisma, Espiritualidad, bajo la presidencia de la Congregación para las Causas de los Santos por la mañana y, por la tarde, la del Prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. El Papa Francisco enviará a los participantes en misión al final de la tarde.

Profesora Tenace: el sacerdocio ministerial y el sacerdocio común

En la rueda de prensa también intervino la Profesora Michelina Tenace, catedrática de Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana. La docente ilustró los diferentes ámbitos que formaran parte del Simposio, teniendo en cuenta el fundamento que une el sacerdocio ministerial con el sacerdocio común de los bautizados es Cristo. Por ello, uno de los objetivos del Simposio es reflexionar sobre la relación entre el sacerdocio ministerial y el sacerdocio común. La cuestión que se plantea, pues, es cómo entender con respecto al único sacerdocio de Cristo, el sacerdocio ministerial y el sacerdocio común de los bautizados. Por lo tanto, es importante entender por qué un simposio sobre el sacerdocio llevará a hablar sobre el bautismo. Cuando decimos que el sacerdocio ministerial y el sacerdocio común de los fieles se refieren al único sacerdocio de Cristo, estamos diciendo una verdad muy ardua: estamos diciendo que hay una responsabilidad mutua entre la comunidad de los bautizados y los sacerdotes. La falta de vocaciones sacerdotales significa que la comunidad cristiana se ha empobrecido: no da ni recibe sacerdotes.

La clericalización es un peligro para los sacerdotes y fieles

Otro tema importante es la teología de la vocación. A cada uno su vocación. Esta es la idea directriz del Simposio: profundizar en la teología del sacerdocio, reafirmar los rasgos esenciales de la tradición católica sobre la identidad del sacerdote, liberándola quizás de una cierta clericalización. La clericalización es un peligro tanto para los sacerdotes como para los fieles: identifica el sacerdocio con el poder y no con el servicio, el ser un alter Christus en el altar como un privilegio y no como una responsabilidad que concierne a todos los fieles. El clericalismo se deriva de una visión aislada del sacerdote, como alguien aislado, por encima de todos los demás. El Papa Francisco llama a menudo la atención sobre este peligro.

El celibato es un signo profético

La cuestión del celibato debe abordarse desde la perspectiva de la vocación. Cuando se habla de la cuestión del celibato, hay que entender que la verdadera cuestión se refiere a la vocación y a la formación: si uno es llamado por Dios recibe también el don de vivir esta llamada y la formación hace estos dones conscientes y manifiestos. Pero la formación en los seminarios se ha revelado a menudo muy escasa precisamente en el discernimiento de la vocación y la formación en la vida de comunión. La cuestión que se plantea es que la función sacerdotal no requiere el celibato, pero en la tradición latina se exige debido al testimonio profético del sacerdocio de Cristo en relación con el carácter escatológico de la Iglesia. El celibato es un signo profético que hace del sacerdote un testigo libre de una novedad que se manifestará en el eschaton. Otra cuestión que se abordará es la relación con lo sagrado.

12 abril 2021, 15:40