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Cardenal Turkson: la verdadera conversión es aceptar el amor de Dios

Esta mañana se ha presentado el Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2020 en la Sala de Prensa de la Santa Sede: un diálogo fructífero con Dios y con los demás a través de la oración y la misericordia.

Michele Raviart – Ciudad del Vaticano

Prepárese para celebrar la Pascua con corazones renovados, contemplando su misterio en el corazón y la mente y respondiendo libremente al mensaje de Jesús. Estas son, para el cardenal Peter Turkson, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, las tres invitaciones del Papa Francisco para lograr el significado completo de la conversión.

Un diálogo sincero y fecundo

Una conversión que significa aceptar el amor del Señor en un diálogo sincero y fructífero con él y con otras personas. Una relación que se realiza con Dios a través de la oración, en la que contemplamos el misterio de Jesús crucificado, un signo de todas las personas que sufren, y con los demás, a través de la misericordia dada y recibida. Atención a los demás que significa perdonar y aceptar las debilidades propias y ajenas, en un contexto social en el que cada vez más personas fingen ser autónomas, como lo demuestra el aumento de personas que viven solas.

Dirigir la mirada al crucifijo

Durante la Cuaresma, el Papa Francisco le pide a cada cristiano - subraya Bruno Maria Duffé, secretario del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral - "que dirija su mirada hacia Jesús crucificado" y lo reconozca como un hermano que libera a la humanidad. "Esta mirada al Crucifijo es un llamado a redescubrir al Dios de la misericordia, de la paciencia, de la compasión y del perdón", subraya.

Compartir la riqueza

Otro de los pasajes clave del mensaje, explica Mariella Enoc, presidenta del Hospital Pediátrico Bambino Gesù, es el que lo invita a compartir la riqueza en lugar de acumularla. Para el hospital, esto significa poner a disposición sus dos mejores dones: "conocimiento", entendido como conocimiento médico-científico, y "saber hacer", es decir, la capacidad de cuidar y ayudar a los niños y sus familias. La investigación, de hecho, no es un fin para uno mismo o para su publicación en revistas especializadas, sino que - reitera Enoc - "es un verdadero medio de ir hacia los demás". Con este fin, Mariella Enoc recordó que el miércoles 26, Miércoles de ceniza, una delegación del hospital visitará un poblado de gitanos en Roma. El objetivo, explica, "no es presentarse como benefactores, sino como alguien que quiere crecer con ellos", dando y recibiendo misericordia. Al margen, el Presidente del Hospital romano "Babino Gesu" recordó el compromiso del hospital con la lucha contra el coronavirus. Aunque hasta el momento no se ha infectado ningún niño, los casos sospechosos se llevarán directamente al Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas de Spallanzani, donde será atendido por el personal del hospital pediátrico.

La atención del Dicasterio a la propagación del coronavirus

Sobre la propagación del coronavirus, el cardenal Turkson enfatizó que el Departamento para el Desarrollo Humano Integral está monitoreando el alcance de la infección, listo para hacer una contribución si el virus se propaga a países con un sistema nacional de salud particularmente débil. Sobre las medidas tomadas por varias diócesis del mundo para contener la probabilidad de infección, el cardenal dijo que estas son precauciones normales en tales situaciones y subraya que, siendo el coronavirus tipo gripe, la misa siempre se puede celebrar con cierto cuidado. Un ejemplo es evitar grandes multitudes multiplicando las celebraciones con un número menor de fieles. Además,  habló sobre sobre el papel de los medios de comunicación, que cuando muestran estas situaciones de crisis crean una especie de "efecto barrera", en el que ves que sucede algo, pero al mismo tiempo es difícil involucrarse.

24 febrero 2020, 18:36