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Card. Sandri en EE.UU.:cultivar todos los pasos necesarios para la comunión

Concluyó la peregrinación del Cardenal Leonardo Sandri, Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales en los Estados Unidos. La exhortación del purpurado fue a permanecer “siempre abiertos y disponibles a la acción del Espíritu”, a rezar “en torno a la roca de Pedro y de sus sucesores”, para que “muestren siempre a Cristo, Camino, Verdad y Vida”

Ciudad del Vaticano

Una peregrinación como la realizada en estos días por el Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, el cardenal Leonardo Sandri “fue una oportunidad para ver por sí mismo, para tocar con sus propias manos, para vivir al menos por unos instantes la vida misma de estas Iglesias en los Estados Unidos, para confirmarlas en nombre del Santo Padre alabando su fidelidad”, haciéndoles también una pregunta: “¿qué quieren hacer, pastores y fieles, del antiguo don que Dios ha puesto en vuestras manos para que resplandezca como una llama en los diferentes contextos actuales?”. El domingo 23 de junio el Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, compartió en la última etapa de su viaje a los Estados Unidos la alegría de la Arquidiócesis de Pittsburgh de los Rutenos en el 50º Aniversario de su Elevación. En su homilía en la catedral de Pittsburgh el purpurado fue con su pensamiento al Santo Padre Francisco, de quien llevó en esta peregrinación su saludo y bendición para los fieles. Recordando que el Pontífice es hijo de una familia migrante, el purpurado señaló las dificultades del viaje y de la acogida, que entonces “tuvo que estar sujeta a las duras reglas de la inmigración, también de parte de la Iglesia latina de la época”.

Afrontar momentos difíciles con fidelidad al Señor

Así, se centró en el camino recorrido que llevó a la institución de las circunscripciones rutenas, y también recordó la normativa regularizada por el Papa Francisco, que permitió una “plena y mejor atención pastoral de los fieles laicos católicos orientales” según su propio sistema disciplinario, “incluso fuera de los territorios nacionales”:

“Damos gracias – dijo – porque incluso los momentos difíciles vividos en la Iglesia, si se afrontan con profunda fidelidad al Señor, generan frutos de madurez y de conciencia que son un don que reverbera en todos los tiempos, como lo es toda gracia que viene del cielo”.

Siempre abiertos a la acción del Espíritu

De ahí que la invitación fuese a permanecer “siempre abiertos y disponibles a la acción del Espíritu” en los corazones y comunidades, a rezar “en torno a la roca de Pedro y de sus sucesores”, para que “muestren siempre a Cristo, Camino, Verdad y Vida”, y “ayuden a vivir con alegría y orgullo nuestra pertenencia a la Iglesia Católica, cada uno llevando su propio don y depositándolo ante el Señor”.

Que no haya ningún fiel sin cuidado pastoral

“El recuerdo del camino que condujo al establecimiento de la Jerarquía rutena en los Estados Unidos, así como el de todas las demás Iglesias católicas orientales a lo largo de las décadas, también nos ayuda a hacer otra consideración. Nace, en efecto, del deseo de que no haya ningún fiel sin cuidado pastoral y sin la cercanía de la Iglesia: cada uno de ellos no era ante todo un extranjero o un inmigrante, sino un hijo a quien buscar y amar”, afirmó. 

La invitación final del Prefecto de la Congregación para las Iglesias orientales fue a “cultivar la memoria”, “redescubrir las propias raíces”, a seguir viviendo la vocación y la identidad de la Iglesia Bizantina Rutena en los Estados Unidos, lo cual significa, esto último, "seguir siendo misioneros”.

“Para que nuestro testimonio sea significativo ante el mundo y también entre las otras denominaciones cristianas, debemos cultivar todos los pasos necesarios para vivir la comunión”, señaló.

Antes de concluir se refirió a la visita ad limina que realizarán los Obispos Orientales de los Estados Unidos en el mes de febrero: “sería bello que los que he mencionado pudieran traer como regalo la puesta en marcha de una obra de revisión común de las traducciones litúrgicas al inglés, para que, a partir de muchas voces, la alabanza a Dios pueda surgir en la comunión de una sola lengua”.

Al final de la celebración, además de la homilía, el Cardenal entregó al Obispo Metropolitano Skurla la medalla de plata del Pontificado del Papa Francisco.

24 junio 2019, 17:01