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Papa Francisco: Dios se nos ofrece como nuestro refugio, nuestro cobijo

Hoy, en el cuarto domingo de Adviento, el Evangelio nos presenta la escena de la Anunciación, El Papa en su alocución previa al Ángelus afirmó que, Dios está para nosotros, se nos ofrece como nuestro refugio y cobijo. “ven bajo mi sombra, quédate conmigo”.

Patricia Ynestroza-Ciudad del Vaticano

El ángel, para explicar a María cómo concebirá a Jesús, le dice: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra». En su alocución previa al rezo mariano del Ángelus en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco reflexiona sobre lo que representa esta imagen, Dios que cubrirá a la Virgen con su sombra.

Para ello, Francisco recuerda que, en la tierra de María, perennemente soleada, una nube pasajera, un árbol que resiste a la sequía y ofrece cobijo, una tienda hospitalaria brindan alivio y protección.

En estas navidades, dijo, mientras vemos a parientes y amigos, si sabemos de alguien que las pasará solo, Francisco nos pregunta si podríamos ser una sombra que repara, una amistad que consuela, para las personas solas y necesitadas. "Pensemos en todos, pensemos en los marginados, en los que estos días están lejos de la alegría de la Navidad. Pensemos en todos con la bondad de Dios. Recuerden esta palabra: la bondad de Dios".

Espíritu Santo: una sombra, un don que restaura

La sombra es un don que restaura, afirmó el Papa, “y el ángel describe precisamente así el modo en el que el Espíritu desciende sobre María, el modo de hacer de Dios: actúa como un amor gentil que abraza, fecunda y custodia, sin hacer violencia, sin herir la libertad”.

Seguidamente, el Santo Padre recordó que la Biblia presenta una imagen recurrente de la sombra que protege:

“Pensemos en la nube que acompaña al pueblo de Dios en el desierto (cf. Ex 13,21-22), o en la planta que con su ramaje protege del sol al profeta Jonás (cf. Gn 4,6-11), o de nuevo en la sombra del Omnipotente que custodia a quien le es fiel, de la que hablan los Salmos (cf. Sal 91,1)”.

Dios está para nosotros, es nuestro cobijo, nuestro refugio

 La sombra habla, en suma, de la gentileza de Dios. Es como si Él dijera a María, pero también a nosotros, señaló Francisco: “Estoy aquí para ti y me ofrezco como tu refugio y tu cobijo: ven bajo mi sombra, quédate conmigo”.

Así se comporta el amor fecundo de Dios. Y ese amor lo podemos experimentar cada uno de nosotros, cuidando a los demás con amabilidad, entre nosotros. “Dios ama así y nos llama también a nosotros a hacer lo mismo: acogiendo, protegiendo y respetando a los demás”.

Cuidarnos, atendernos que nadie pase estas fiestas solo

Mientras celebramos las fiestas navideñas, encontraremos a parientes y amigos que tal vez no veíamos desde hacía tiempo, pero también habrá más de alguno que pasará las fiestas solo. Al respecto, Francisco nos invita a que atendamos al otro “de manera delicada y discreta: escuchando, acompañando, visitando, haciéndonos también nosotros para los demás “sombra del Altísimo”. Preguntémonos entonces, en la víspera de Navidad: ¿Deseo dejarme envolver por la sombra del Espíritu, de la dulzura y de la mansedumbre de Dios, haciéndole un sitio en el corazón, acercándome a su perdón, a la Eucaristía?”

 Y después: ¿Para qué personas solas y necesitadas podría ser una sombra que repara, una amistad que consuela? El Pontífice concluyó su alocución pidiendo a María que nos ayude a ser abiertos y acogedores ante la presencia de Dios, que con mansedumbre viene a salvarnos.

 

      

      

 

 

 

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24 diciembre 2023, 12:14

El Ángelus es una oración recitada, en recuerdo del Misterio de la Encarnación, tres veces al día: a las seis de la mañana, a mediodía y a las seis de la tarde, momento en el que se toca la campana del Ángelus.
El nombre Ángelus deriva de la primera palabra de la oración en latín: Angelus Domini nuntiavit Mariae... La plegaria consiste en tres frases sencillas sobre la Encarnación de Jesucristo y tres Ave Marías.
El Papa recita esta oración junto a los fieles en la plaza de San Pedro los domingos a mediodía y en las Solemnidades. Antes, pronuncia una breve alocución basada en las Lecturas del día. Tras el rezo del Ángelus, saluda a los peregrinos.
Desde el domingo de Pascua hasta el de Pentecostés, en lugar del Ángelus se reza el “Regina Coeli”, oración que recuerda la Resurrección de Jesucristo y tras la que se recita el Gloria tres veces. 

Últimos Ángelus / Regina Coeli

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