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Francisco concluyó su viaje apostólico a Budapest y Eslovaquia

Este 34º Viaje Internacional del Papa Francisco, con el que suma 54 países visitados hasta el momento, fue una peregrinación al corazón de Europa, durante la que el Sucesor de Pedro abordó temas de interés para todo el continente. Y, sobre todo, fue "un viaje espiritual", que comenzó con la adoración de la Eucaristía y concluyó con la invocación orante a la Virgen de los Dolores que, en este siglo, no ha dejado de velar por las tierras eslavas heridas por el totalitarismo

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El Domingo 12 de septiembre a las 7:45 hora local de Hungría el Papa llegaba al aeropuerto internacional de Budapest. Tras el recibimiento oficial, allí mismo, y su encuentro con el presidente de la República y el primer ministro, en el Museo de Bellas Artes, celebraba un encuentro con los Obispos. A las 10:00 de Budapest Francisco se encontraba con los representantes del Consejo Ecuménico de las Iglesias y de algunas comunidades judías de Hungría. Y a las 11:30 presidía la celebración de la Santa Misa en la Plaza de los Héroes de Budapest con motivo de la clausura del 52º Congreso Eucarístico Internacional, seguido del rezo del Ángelus dominical.

Clausura del 52º Congreso Eucarístico Internacional

La mañana del 12 de septiembre, bajo un sol radiante, el Papa Francisco presidió la Eucaristía conclusiva del 52º Congreso Eucarístico Internacional que se desarrolló en la capital de Hungría. Durante la homilía, Francisco actualizó la pregunta que Jesús hace a sus discípulos en Cesarea de Filipo: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?” (Mc 8,29).

Tras insistir en que caminar en pos de Jesús consiste en “ir adelante por la vida con su misma confianza, la de ser hijos amados de Dios y recorrer el mismo camino del Maestro, que vino a servir y no a ser servido (cf. Mc 10,45), el Papa dijo también:

“Es dirigir cada día nuestros pasos al encuentro del hermano. Hacia allí nos lleva la Eucaristía, a sentirnos un solo Cuerpo, a partirnos por los demás”

Francisco finalizó su homilía recordando que, como san Esteban y Santa Isabel, no debemos contentarnos con poco:

“No nos resignemos a una fe que vive de ritos y de repeticiones, abrámonos a la novedad escandalosa de Dios crucificado y resucitado, Pan partido para dar vida al mundo”

La Cruz nos exhorta a mantener firmes las raíces 

Al finalizar la Santa Misa de clausura del Congreso Eucarístico Internacional y su visita a Budapest, y antes de rezar el Ángelus dominical, el Santo Padre manifestó su agradecimiento a la gran familia húngara y los exhortó a “recurrir a las fuentes, abriéndose a los sedientos de nuestro tiempo”.

Cabe destacar que en la mayor ciudad y capital de Hungría el Papa también participó en el encuentro del Consejo Ecuménico de las Iglesias y de la Comunidad judía, organizado en el Museo de Bellas Artes de Budapest.

En su discurso, Francisco los alentó "a trabajar juntos para promover la fraternidad y construir la paz", dejando atrás los dolores y las diferencias del pasado. Asimismo, el Santo Padre pidió a todos "educar en la fraternidad para que no prevalezca el odio".

Eslovaquia

A primeras horas de la tarde tuvo lugar la ceremonia de despedida en el Aeropuerto Internacional de Budapest. En el mismo día del inicio de su viaje apostólico, el Sucesor de Pedro ya se encontraba en el segundo país: Eslovaquia.             

En la capital, Bratislava, ese mismo domingo tras el recibimiento oficial en el aeropuerto, Francisco celebró un encuentro ecuménico en la Nunciatura Apostólica. Y más tarde, como suele hacer durante sus viajes, a puerta cerrada se detuvo a conversar de modo privado con los miembros de la Compañía de Jesús en una amena charla entre preguntas y respuestas de ambas partes que dejó a los jesuitas “satisfechos al 200 por ciento”, tal como lo comentó uno de ellos. 

El lunes, 13 de septiembre tras la ceremonia de bienvenida y la visita de cortesía a la presidenta de la nación el Papa celebró un encuentro con las autoridades civiles y religiosas y el cuerpo diplomático en el jardín del palacio presidencial de Bratislava.

Más tarde el Santo Padre se encontró con los obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y seminaristas en la catedral de San Martín de Bratislava. Por la tarde de ese mismo día se detuvo en el Centro Belén, administrado por las Hermanas de la Caridad que asisten a jóvenes familias y niños, y prosiguió con el encuentro con la comunidad judía en la plaza Rybné Námestie.

Sin embargo, su actividad siguió, además, en la sede de la Nunciatura Apostólica, donde recibió, a partir de las 18:00, primero al presidente del Parlamento y, por último, al primer ministro de Eslovaquia.  

El martes 14 de septiembre se caracterizó por los desplazamientos del Papa de Bratislava a Košice, Prešov, Košice y su regreso después de las 18:30 a Bratislava para pernoctar en la Nunciatura Apostólica.

La jornada estuvo marcada por la Divina Liturgia de San Juan Crisóstomo presidida por el mismo Santo Padre en la plaza de la Mestská športová hala de Prešov.

A primeras horas de la tarde celebró los dos encuentros en programa: primero con la comunidad rom en el barrio Luník IX de Košice y después con los jóvenes en el Estadio Lokomotiva de Košice.

El Papa a los jóvenes

A estos últimos el Pontífice los animó a “rebelarse contra la cultura de lo provisorio, e ir más allá del instante y del instinto”. “La cruz no se puede abrazar sola, el dolor no salva a nadie. Es el amor el que transforma el dolor. Por eso, la cruz se abraza con Jesús, ¡nunca solos! Si se abraza a Jesús renace la alegría. Y la alegría de Jesús, en el dolor, se transforma en paz.

El Papa a la comunidad rom

En cambio, y anteriormente, hablando de forma clara en el gueto gitano eslovaco a más de 5.000 personas de una comunidad que se ve obligada a vivir en condiciones de degradación y pobreza y cuyo único apoyo es un centro salesiano dirigido por el Padre Peter Besenyei, Francisco dijo:

“Lo que necesitamos es recuperar dignidad y pasar de los prejuicios al diálogo porque el camino para una convivencia pacífica es la integración”

El miércoles 15 de septiembre Francisco se trasladó de Bratislava a Šaštin, para regresar después a la capital eslovaca desde donde emprendió su vuelo a Roma.

Tras un momento de oración con los obispos en el Santuario Nacional de Šaštin, Francisco presidió la celebración de la Santa Misa a las 10:00.

Este último día del Papa en Eslovaquia tuvo lugar principalmente en el Santuario Nacional Mariano de Šaštín, tradicional lugar de peregrinación durante siglos. Francisco llegó directamente desde la Nunciatura alrededor de las 9.10 para la oración con los obispos y la celebración de la misa en la solemnidad de la Virgen Patrona del país.

Solemnidad de la Virgen de los Siete Dolores

En la Solemnidad de la Virgen de los Siete Dolores, Patrona de Eslovaquia, inició el cuarto y último día del 34° Viaje Apostólico del Papa Francisco a Budapest y Eslovaquia.

El Pontífice presidió la Santa Misa en la explanada del Santuario. Este fue el último evento antes de regresar a Bratislava.

A las 13:30 tuvo lugar la ceremonia de despedida en el Aeropuerto Internacional de la capital eslovaca. El Pontífice llegó al aeropuerto internacional de Roma Ciampino alrededor de las 15:30, dando así por concluido su periplo.

Una peregrinación al corazón de Europa

Este 34º Viaje Internacional del Papa Francisco, con el que suma 54 países visitados hasta el momento, fue una peregrinación al corazón de Europa, durante la que el Sucesor de Pedro abordó temas de interés para todo el continente. Y, sobre todo, quiso ser "un viaje espiritual", que comenzó con la adoración de la Eucaristía y concluyó con la invocación orante a la Virgen de los Dolores que, en este siglo, no ha dejado de velar por las tierras eslavas heridas por el totalitarismo.

15 septiembre 2021, 13:18