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14ª estación del Vía Crucis del Viernes Santo de 2021: El Papa sostiene la Cruz 14ª estación del Vía Crucis del Viernes Santo de 2021: El Papa sostiene la Cruz 

La historia del hombre y la de Dios que se entrecruzan en la Cruz

La Iglesia celebra este día la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz. Aquí recordamos algunos de los conceptos que el Papa Francisco expresó durante estos años

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En el día que la Iglesia recuerda el significado de la Cruz el Papa Francisco explicó a lo largo de estos años que un cristiano debe imitar a Jesucristo. Porque Él no rechazó la cruz, sino que la aceptó y aceptó la humillación que supuso la crucifixión por amor a los hombres.

En diversas oportunidades el Papa se refirió a la Cruz. Especialmente en sus homilías de las misas matutinas celebradas en la capilla de la Casa de Santa Marta. Así fue el 14 de septiembre de 2013, en que se refirió “al árbol de la Cruz”. Ese mismo día pero del año 2015 se refirió al “camino de la humildad”. En el 2016 ofreció esta misa en sufragio del Padre Jacques Hamel, que había sido degollado mientras celebraba el sacrificio de la Cruz de Cristo. Tomando su ejemplo el Pontífice decía:

Hilo satánico de la persecución

El padre Jacques Hamel fue degollado en la Cruz, justo mientras celebraba el sacrificio de la Cruz de Cristo. Hombre bueno, amable, fraternal, que siempre intentaba hacer la paz, fue asesinado como si fuera un criminal. Este es el hilo satánico de la persecución. Pero hay una cosa, en este hombre, que ha aceptado su martirio allí, con el martirio de Cristo, en el altar, hay una cosa que me hace pensar tanto: en la mitad del momento difícil que vivía, en medio de esta tragedia que él veía venir, un hombre amable, un hombre bueno, un hombre fraternal, no perdió la lucidez de acusar y decir claramente el nombre del asesino, y dijo claramente:

“¡Vete, satanás!”

“Dio su vida por nosotros, dio la vida por no renegar de Jesús. Dio la vida en el mismo sacrificio de Jesús en el altar y de allí ha acusado al autor de la persecución: ‘¡Vete, satanás!’”

Tras manifestar su deseo de que “este ejemplo de valor, pero también el martirio de la propia vida, de despojarse de sí mismo para ayudar a los demás, de fraternidad entre los hombres, nos ayude a seguir adelante sin miedo”, Francisco añadía:

Matar en nombre de Dios es satánico

“Que él desde el cielo – porque debemos rezarle, ¡es un mártir!, y los mártires son beatos, debemos rezarle – nos de la humildad, la hermandad, la paz, y también el valor de decir la verdad: matar en nombre de Dios es satánico”

La Cruz nos enseña a no temer las derrotas

En el año 2018, el Santo Padre explicó cómo “fue vencido el diablo”. Y se refirió a la contemplación del fracaso, pero también de la exaltación de Jesús, que "asumió todo el pecado del mundo". Sin embargo, el Santo Padre dijo que “la Cruz nos enseña a no temer las derrotas”.

El árbol de la cruz

Volviendo al sábado 14 de septiembre de 2013, en que Francisco abordó en su homilía “el árbol de la cruz”, recordamos que el Papa Francisco se refirió a la historia del hombre y a la historia de Dios que se entrecruzan en la cruz. Una historia esencialmente de amor. Un misterio inmenso, que por nosotros solos no podemos comprender.

“¿Cómo ‘probar esa miel de áloe, esa dulzura amarga del sacrificio de Jesús’?”

El Papa indicó el modo aquel sábado, 14 de septiembre, fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, durante la misa matutina. Al comentar las lecturas del día, tomadas de la carta a los Filipenses (2, 6-11) y del Evangelio de Juan (3, 13-17), el Pontífice dijo que es posible comprender “un poquito” el misterio de la cruz “de rodillas, en la oración”, pero también con “las lágrimas”. Es más, son precisamente las lágrimas las que “nos acercan a este misterio”. En efecto:

“Sin llorar en el corazón, jamás entenderemos este misterio. Es el llanto del arrepentido, el llanto del hermano y de la hermana que mira tantas miserias humanas y las mira también en Jesús, de rodillas y llorando”

Y, sobre todo, evidenció el Papa, “¡jamás solos!”. Para entrar en este misterio que “no es un laberinto, pero se le parece un poco”, tenemos siempre “necesidad de la Madre, de la mano de la mamá”.

"Que María nos haga sentir cuán grande y cuán humilde es este misterio, cuán dulce como la miel y cuán amargo como el áloe".

Los Padres de la Iglesia

El Santo Padre recordó que los Padres de la Iglesia “comparaban siempre el árbol del Paraíso con el del pecado. El árbol que da el fruto de la ciencia, del bien, del mal, del conocimiento, con el árbol de la cruz”. El primer árbol “había hecho mucho mal”, mientras que el árbol de la cruz “nos lleva a la salvación, a la salud, perdona aquel mal”. Este es “el itinerario de la historia del hombre”.

“Un camino que permite encontrar a Jesucristo Redentor, que da su vida por amor. Un amor que se manifiesta en la economía de la salvación”

Y como recordó el Santo Padre, según las palabras del evangelista Juan, Dios “no envió al Hijo al mundo para condenar el mundo, sino para que el mundo sea salvado por medio de Él”. ¿Y cómo nos salvó?:

“Con este árbol de la cruz. A partir del otro árbol comenzaron la autosuficiencia, el orgullo y la soberbia de querer conocer todo según nuestra mentalidad, según nuestros criterios, también según la presunción de ser y llegar a ser los únicos jueces del mundo”

Esta dijo al concluir, “es la historia del hombre”. En el árbol de la cruz, en cambio, está la historia de Dios, quien “quiso asumir nuestra historia y caminar con nosotros”.

“Cristo se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz. Es tal el itinerario de la historia de Dios. ¿Y por qué lo hace?”

La respuesta del Obispo de Roma fue que está allí, en las palabras de Jesús a Nicodemo: “Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en Él no perezca, sino que tenga vida eterna”. Y Dios – dijo e Papa – “realiza este itinerario por amor; no hay otra explicación”.

14 septiembre 2021, 14:15