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Vatican News

Masacre en Nigeria. El Papa: Dios convierta los corazones de los terroristas

La oración del Papa y el llamamiento a la conversión de los que cometen horrores como la masacre del sábado pasado en Nigeria. Una nueva y fuerte advertencia en la audiencia general para un país presa de la violencia de los extremistas islámicos.

Gabriella Ceraso - Ciudad del Vaticano

Nigeria vuelve dramáticamente a estar en los ojos del mundo gracias a las palabras del Papa hoy, al final de la catequesis de la audiencia general. Oración, consuelo, conversión pide Francisco, unos días después de una nueva masacre, la más sangrienta de este año entre los civiles según la ONU, reclamada ayer mismo con un video de los terroristas islámicos de Boko Haram. Una masacre de 110 agricultores:

Quiero asegurar mis oraciones por Nigeria, que lamentablemente sigue ensangrentada por una masacre terrorista. El sábado pasado en el noreste del país, más de cien granjeros fueron brutalmente asesinados. Que Dios los reciba en su paz y consuele a sus familias y convierta los corazones de aquellos que cometen tales horrores que ofenden seriamente su nombre.

Esta vez fue probablemente la venganza de Boko Haram contra los campesinos que tomaban y desarmaban a una de sus milicias y pasaban información sobre ellos al ejército. Lo recordamos: en una emboscada, la organización yihadista aliada con Isis en el noreste de Nigeria, que desde aproximadamente el año 2000 ha matado al menos a 36.000 personas y ha obligado a millones a huir, ha secuestrado al menos a diez mujeres y ha degollado a unos 110 agricultores en los arrozales donde trabajaban, cerca de la aldea de Koshobe en el Estado de Borno. Los trabajadores llegaron entonces a buscar empleo en el estado de Sokoto, en el noroeste de Nigeria.

El número de víctimas aumentó con el paso de las horas cuando el Presidente nigeriano Muhammadu Buhari y el Gobernador del Estado de Borno, Babagana Zulum, en su dolor y cercanía a las familias de las víctimas, intentaron con nuevas disposiciones militares reforzar la seguridad sobre el terreno. Pero la situación sigue siendo caótica. Ayer los senadores pidieron al presidente que destituya a los jefes de seguridad nacional y que abra una investigación sobre las denuncias de corrupción y las filtraciones en este ámbito. Los diputados también piden el reclutamiento de 10.000 vigilantes locales para apoyar los esfuerzos de las fuerzas armadas en la lucha contra los islamistas. Mientras tanto, el trabajo del gobierno continúa con el objetivo de traer de vuelta a los desplazados para cultivar los campos y hacer frente a la crisis alimentaria.

02 diciembre 2020, 12:17