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La nota
Vatican News

El amor y la justicia

El punto sobre la actividad del Papa y la Santa Sede. Hoy Francisco se ha reunido con los participantes de la sesión plenaria del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos y con algunos jóvenes sacerdotes y monjes de las Iglesias Ortodoxas Orientales. Hace un año comenzó en el Vaticano el Encuentro sobre la Protección de Menores en la Iglesia.

Sergio Centofanti - Ciudad del Vaticano

"Una sociedad sin el derecho sería una sociedad privada de derechos. El derecho es una condición del amor". Estas fueron las palabras del Papa Francisco al reunirse con los participantes en la sesión plenaria del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos.

Dar a conocer y aplicar las leyes de la Iglesia -dijo el Pontífice- no es un obstáculo para la presunta "eficacia" pastoral de quienes quieren resolver los problemas sin ley, sino una garantía de la búsqueda de soluciones no arbitrarias, sino verdaderamente justas y, por tanto, verdaderamente pastorales.

Evitando soluciones arbitrarias, la ley se convierte en un baluarte válido en defensa de los últimos y de los pobres, un escudo protector para aquellos que corren el riesgo de ser víctimas de los poderosos.

"Vemos hoy - añadió el Santo Padre - en esta zona de la guerra mundial en pedazos, vemos como siempre hay una falta de derecho. Las dictaduras nacen y crecen sin derecho. En la Iglesia esto no puede suceder". Al mismo tiempo, el Papa, señaló que en este contexto siempre debe considerarse la recuperación del culpable. La Iglesia busca la salvación de las almas. Dios quiere la salvación de los pecadores. Todos nosotros. La salvación comienza con la justicia y conduce al amor. El amor gratuito de Dios.

"Todo comienza desde aquí, desde ver la gracia, desde reconocer la obra gratuita de Dios, desde creer que Él es el protagonista del bien que hay en nosotros". Así habló también el Papa en su discurso a un grupo de jóvenes sacerdotes y monjes de las Iglesias Ortodoxas Orientales, recordándoles que esta es la belleza de la mirada cristiana sobre la vida, "y también es la perspectiva en la que se da la bienvenida al hermano".

Asimismo, Francisco mira la belleza de la fraternidad entre los cristianos de diferentes confesiones, el intercambio mutuo de dones: "Al encontrarnos en el amor del Señor... podemos acoger lo que el Espíritu ha sembrado en el otro como un regalo para nosotros. El mayor regalo es dar la vida y el testimonio de las iglesias ortodoxas orientales -dijo Francisco- es el de haber "sellado la fe en Cristo con la sangre, siendo semillas de fe y esperanza incluso en regiones a menudo marcadas, desgraciadamente, por la violencia y la guerra".

Es el ecumenismo de la sangre: los cristianos ya están unidos en el Bautismo, más aún en el testimonio común del martirio. Somos "hermanos" - concluyó el Papa - y "el Señor se contenta con esto, con la fraternidad entre nosotros... Que vuestra presencia se convierta en una pequeña semilla fecunda para hacer germinar la comunión visible entre nosotros, esa unidad plena que Jesús desea ardientemente".

La comunión con Jesús se convierte en un intercambio de regalos entre hermanos y hermanas. Y en el tweet de hoy el Papa dice: "Recibimos la vida no para enterrarla, sino para ponerla en juego; no para retenerla, sino para darla. Los que están con Jesús saben que el secreto para poseer la vida es darla".

Por otra parte, el Papa quedó "profundamente impresionado por la noticia del terrible acto de violencia" cometido el pasado 19 de febrero en Hanau, Alemania, que causó la muerte de 11 personas, entre ellas el atacante, un alemán de 43 años. La comunidad turca y kurda de la ciudad fue golpeada. En un telegrama firmado por el cardenal secretario de Estado Pietro Parolin, Francisco expresa su cercanía en el duelo de sus familiares, asegurando su pésame y sus oraciones. Luego, confía las víctimas a la misericordia de Dios y reza "Cristo, Señor de la vida, para que los que están de luto encuentren consuelo y confianza y sean acompañados por la bendición y la paz de Dios".

Finalmente, hace exactamente un año en el Vaticano comenzó la Reunión sobre la Protección de los Menores en la Iglesia convocada por el Papa Francisco, a la que asistieron los responsables de las Iglesias de todo el mundo (21-24 de febrero de 2019). El Padre Hans Zollner, miembro de la Comisión Pontificia para la Protección de los Menores, habló a nuestros micrófonos sobre las medidas concretas tomadas en estos 12 meses para combatir el fenómeno del abuso en su raíz.

Se han aprobado hasta 9 leyes que se refieren a la transparencia, la obligación de informar, la colaboración con las autoridades civiles, el apoyo y la escucha de las víctimas. El Papa ha abolido el secreto pontificio en los casos de violencia sexual y abuso de menores cometidos por clérigos: "Es un paso muy fuerte hacia la transparencia -dice el Padre Zollner- y demuestra que la Iglesia no puede considerarse ni puede ser considerada como una entidad aparte del Estado: debe respetar las leyes del Estado y debe cooperar con las autoridades cuando éstas solicitan documentación y plena colaboración para hacer justicia". Como dijo San Juan Pablo II, no hay amor sin justicia (Audiencia General, 8-11-1978).

 

21 febrero 2020, 19:24