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El Papa en la Fiesta de Todos los fieles difuntos El Papa en la Fiesta de Todos los fieles difuntos 

El Tweet del Papa: “Ante el misterio de la muerte, custodiemos en el corazón la llama de la fe”

“Todos somos pequeños ante el misterio de la muerte. Pero ¡qué gracia si en ese momento custodiamos en el corazón la llama de la fe!”, es el tweet del Papa Francisco para este 2 de noviembre, publicado en su cuenta oficial de Twitter, @Pontifex.
Tweet del Papa 2 de noviembre

En la Conmemoración de Todos los fieles difuntos, resuenan las palabras que pronunció el Santo Padre en su Catequesis de la Audiencia General, del pasado 18 de octubre, donde comparaba la esperanza cristiana con la realidad de la muerte. “Una realidad que nuestra civilización moderna tiende cada vez más a cancelar. Así, cuando la muerte llega, para quien está cerca o para nosotros mismos, nos encontramos no preparados, sin un «alfabeto» apto para esbozar palabras de sentido entorno a su misterio, que aun así permanece”.

La muerte es una realidad ineludible

En esa Catequesis, el Obispo de Roma recordaba que, la muerte es una realidad ineludible que obligaba al hombre a vivir para algo absoluto. “Así la muerte desnuda nuestra vida. Nos hace descubrir que nuestros actos de orgullo, de ira y de odio eran vanidad: pura vanidad. Nos damos cuenta con pesar que no hemos amado suficiente y de que no hemos buscado lo que era esencial. Y, al contrario, vemos lo bueno que realmente hemos sembrado: los afectos por los cuales nos hemos sacrificado, y que ahora nos tienen de la mano”.

Jesús ha iluminado el misterio de la muerte

Este misterio de la muerte, afirmaba el Papa, ha sido experimentado e iluminado por Jesús. Él se turbó «profundamente» delante de la tumba del amigo Lázaro, y «se echó a llorar». En esta actitud suya, precisaba, sentimos a Jesús muy cerca, nuestro hermano. Él lloró por su amigo Lázaro. “Y entonces Jesús reza al Padre, fuente de la vida, y ordena a Lázaro salir del sepulcro. Y así sucede. La esperanza cristiana se basa en esta actitud que Jesús asume contra la muerte humana: está presente en la creación, pero es sin embargo, una cicatriz que desfigura el diseño de amor de Dios, y el Salvador quiere sanarnos”.

Muchas veces, ante este misterio tenemos la tentación de reaccionar con rabia y desesperación, señalaba el Pontífice, pero Jesús nos invita a cuidar de esa pequeña llama que está encendida en nuestro corazón: la fe y nos dice: «Yo soy la resurrección. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás». “Es lo que Jesús repite a cada uno de nosotros, cada vez que la muerte viene a romper el tejido de la vida y de los afectos. Toda nuestra existencia se juega aquí, entre el lado de la fe y el precipicio del miedo. Dice Jesús: «Yo no soy la muerte, yo soy la resurrección y la vida, ¿Tú crees esto? ¿Tú crees esto?»”.

Custodiemos en el corazón la llama de la fe

Es por ello, que el Papa Francisco hoy, en la Fiesta de Todos los fieles difuntos nos recuerda que:

“ Somos todos pequeños e indefensos delante del misterio de la muerte. Pero, ¡qué gracia si en ese momento custodiamos en el corazón la llama de la fe! ”

“Jesús nos tomará de la mano, como tomó a la hija de Jairo, y repetirá una vez más: «Talitá kum», «muchacha, levántate». Lo dirá a nosotros, a cada uno de nosotros: «¡Levántate, resucita!»… Allí terminará la esperanza y será la realidad, la realidad de la vida. Piensen bien: Jesús mismo vendrá donde cada uno de nosotros y nos tomará de la mano, con su ternura, su mansedumbre, su amor. Y cada uno repita en su corazón la palabra de Jesús: «¡Levántate, ven. Levántate, ven. Levántate, resucita!».

Esta es nuestra esperanza ante de la muerte, alentaba el Papa Francisco. “Para quien cree, es una puerta que se abre de par en par; para quien duda es un rayo de luz que se filtra por una puerta que no se ha cerrado del todo. Pero para todos nosotros será una gracia, cuando esta luz, del encuentro con Jesús, nos iluminará”.

(Renato Martinez)

02 noviembre 2017, 14:25