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Mujeres migrantes acogidas por el Servicio jesuita para los refugiados (foto Centro Astalli) Mujeres migrantes acogidas por el Servicio jesuita para los refugiados (foto Centro Astalli)  (Centro Astalli)

Informe sobre inmigración: las mujeres extranjeras penalizadas por la crisis pandémica

El 31º Dossier Estadístico de Inmigración elaborado por el Centro de Estudios e Investigaciones (Idos), retrata la situación italiana en 2020, año en el que Covid tuvo un fuerte impacto en la vida de las personas, especialmente de los inmigrantes. El presidente de Idos, Luca Di Sciullo, se centra en las múltiples discriminaciones que experimentan los inmigrantes, cuyo número está disminuyendo, pero también en su capacidad de reacción ante la crisis económica.

Benedetta Capelli - Ciudad del Vaticano

A la espera de la publicación del informe del Centro de Estudios e Investigaciones (Idos), mañana 28 de octubre, ya han surgido algunos datos de manera importante, ofreciendo cifras reales que en muchos casos contradicen las especulaciones sobre la inmigración en Italia. En la base de la investigación y que en cierto modo la signa, está la pandemia que ha marcado la vida de italianos y también de inmigrantes a lo largo de 2020. Sin embargo, surge una peculiaridad: los extranjeros respondieron a la emergencia sanitaria con imaginación y creatividad, sin desperdiciar la oportunidad como ha pedido repetidamente el Papa Francisco. Si bien se trata, en líneas generales, de un elemento positivo, hay otro aspecto que se refiere a las mujeres inmigrantes que son las "víctimas" de la pandemia porque su tasa de empleo se ha reducido en 4,9 puntos porcentuales, la de los hombres es del -2,2%-, es decir, ocho veces el de las mujeres italianas.

Más pobres y más marginados, pero también más resilientes

Según el informe, los inmigrantes pagaron un alto precio tanto en términos de empleo como de condiciones de vida y, sin embargo, continuaron financiando a sus familias de origen, reinventándose y abriendo sus propios negocios.

Para el presidente de Idos, Luca Di Sciullo la pandemia se convierte en un marco para leer los datos, en cuanto a oportunidades, pero también dificultades. “La pandemia – explica el experto - ha tenido un gran impacto porque se ha insertado en una situación que ya es muy crítica para los inmigrantes en Italia que habían estado, durante muchas décadas, entre las categorías sociales más frágiles, más vulnerables y también más marginadas”. Sobre esta situación de extrema fragilidad golpeó la pandemia, con todas las medidas que hemos conocido y con 2 meses de encierro absoluto, que supuso la reducción de los servicios de todas las oficinas públicas como, por ejemplo, las encargadas de emitir y renovar permisos de residencia, de analizar las solicitudes de asilo e incluso el mismo sistema de acogida de solicitantes de asilo y refugiados.

Para Di Sciullo, desde el punto de vista estadístico, todas estas crecientes dificultades se han confirmado y, en este contexto, se ha observado que, en los últimos 22 años, por primera vez, se ha producido un descenso en el número de residentes extranjeros. Por lo tanto, se está viendo una disminución de la los inmigrantes regulares, especialmente de residentes fuera de la UE y, probablemente, una gran parte de esta disminución se deba a que numerosos extranjeros han pasado a una situación de irregularidad.

Maestros en resistencia

Aunque ha habido una disminución del número de extranjeros durante la pandemia, también se ha visto una gran capacidad de resiliencia. Así lo confirma el presidente de Idos: “Los extranjeros en Italia son verdaderos maestros de la resistencia o la resiliencia e, incluso, con todas estas dificultades, especialmente teniendo en cuenta que, por ejemplo, el número de los trabajadores extranjeros también ha bajado mucho - unos 150.000 menos -, y entre ellos han aumentado los inactivos, es decir, los que quedaron en paro no buscaron trabajo".

En resumen, a pesar de esta situación, Di Sciullo explica que hay datos de resiliencia realmente impresionantes, por ejemplo, el número de empresas extranjeras en el período de Covid ha seguido creciendo, en contraste con los datos de las empresas italianas. Esto significa, según el especialista,  que los extranjeros, mucho más que los italianos, cuando se encontraban sin trabajo, intentaban abrir su propio negocio para no salir del circuito del empleo y así seguir manteniéndose a sí mismos y a sus familias.

Por otra parte, el estudio de Idos revela que increíblemente han aumento las remesas, en unos 600 millones de euros con respecto a 2019. No hay que olvidar – agrega el experto que, a pesar de que entre los inmigrantes, los nacimientos han disminuido y las muertes han aumentado, como en el resto de Italia, su tasa de natalidad sigue siendo superior a la de los italianos, mitigando así esta falta de natalidad crónica que afecta a Italia.

Mujeres: Fragilidad y discriminación

En cuanto a las mujeres extranjeras, se puede decir que son las que más han pagado el precio de la pandemia porque son más frágiles y se ven especialmente afectadas en el trabajo, pero también en la salud. Al respecto, presidente de Idos subraya que tradicionalmente las mujeres entre la población extranjera son la categoría más penalizada, sobre todo, desde el punto de vista social.  Por factores culturales, muchas de ellas permanecen segregadas en casa, no aprenden el idioma, no van a trabajar y esta situación tiene repercusiones, por ejemplo, en el trabajo.

“Solo considere que las mujeres son la mayoría de los residentes extranjeros en Italia, 52%, pero entre los empleados extranjeros representan el 42%, por lo que hay una baja representación total porque o no trabajan en absoluto, o cuando trabajan lo hacen de manera informal, en particular en los sectores del trabajo doméstico”, afirma Di Sciullo. Además, señala que las que hacen las labores del hogar muchas veces son encarceladas de forma real en la casa del empleador porque no tienen casa propia, duermen ahí, y eso quiere decir que en realidad trabajan 24 horas al día 24.

En este sentido, el presidente de Idos, habla del sufrimiento de las mujeres que son explotadas, abusadas y, a menudo, incluso chantajeadas sexualmente cuando están contratadas. “Un solo hecho, que me parece muy importante -concluyó -, es que los extranjeros ganan un cuarto menos que los trabajadores italianos y las mujeres extranjeras un cuarto menos que la media extranjera. Esto es solo para constatar un hecho simple que nos dice cuánto más penalizadas están las mujeres”.

 

27 octubre 2021, 15:16