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Vatican News
Foto de archivo Foto de archivo  (AFP or licensors)

Ecuatoria Occidental. Consejo Interreligioso por la Paz: detener la violencia

Un apremiante llamamiento a detener inmediatamente la violencia realiza el Consejo Interreligioso por la Paz, tras los enfrentamientos y atrocidades perpetradas en Ecuatoriana Occidental en Sudán del Sur. "Los afectados -subraya el Consejo- son nuestros hermanos y hermanas, no las élites ni los políticos mentirosos que viven a salvo de la violencia y la destrucción".

Isabella Piro - Ciudad del Vaticano

Exactamente un mes después de que estallara un amargo conflicto intercomunitario entre el 19 y el 22 de junio en Ecuatoria Occidental, Sudán del Sur, la violencia no da señales de remitir, es más, se está intensificando. Además de las comunidades de Azande y Balanda, en el condado de Tombura, el conflicto se intensifica en la ciudad de Yambio. El origen de la crisis son los tiroteos, saqueos y devastación perpetrados por pistoleros desconocidos que han obligado a huir a más de 21.000 personas, la mitad de ellas niños. Ante esta dramática situación, el "Consejo Interreligioso para la Iniciativa de Paz", presidido por Monseñor Eduardo Hiiboro Kussala, obispo católico de Tombura-Yambio, emitió una declaración implorando un alto el fuego inmediato que permita la reconciliación en la región.

"Como líderes de la Iglesia - dice la declaración, fechada el 19 de julio - nunca permaneceremos en silencio mientras nuestro pueblo es sometido a una violencia que daña la vida". "Hacemos un llamamiento a todo Sudán del Sur y al condado de Tombura, en Ecuatoria Occidental, para que pongan fin a la violencia en curso". La violencia, de hecho, "se intensifica continuamente y es fuente de grave preocupación". "¿Dónde está el gobierno de Sudán del Sur cuando las comunidades se apuntan con armas? - ¿Y cuál es la verdad detrás de esta violencia sin sentido?", se pregunta el Consejo.

Por ello, el organismo interreligioso insta a todas las partes a "detenerse inmediatamente" para no perjudicar aún más a las comunidades afectadas por los enfrentamientos y atrocidades perpetradas en la región. "Los afectados -subraya el Consejo- son nuestros hermanos y hermanas, no las élites ni los políticos mentirosos que viven a salvo de la violencia y la destrucción", sin ningún sufrimiento. "Lanzamos un llamamiento: detengan la violencia", dice además la nota.

Al mismo tiempo, los firmantes del comunicado subrayan que lo que está ocurriendo de manera "aterradora", que lleva siempre más a violar "la ley y el orden", es "sintomático de una serie de factores que no se pueden ignorar", entre los que se encuentran, sin duda, "la trágica historia de Sudán del Sur, la corrupción endémica, las luchas políticas, la decadencia moral, el desprecio por la ley y las condiciones económicas desfavorables agravadas por la pandemia de Covid-19". Reiterando, luego, que el conflicto en curso "no traerá ningún cambio, sino que sólo terminará empeorando la crisis", el Consejo Interreligioso subraya: "La violencia siempre genera más violencia, causa sufrimiento inmediato y a largo plazo para todos, y no resuelve los problemas cruciales del país que deben ser abordados con urgencia".

El comunicado concluye con un firme llamamiento a los políticos de todas las tendencias para que "dejen de utilizar esta crisis para manipular a la población difundiendo comentarios irresponsables en los medios de comunicación". Esta actitud "debe ser condenada", reitera el Consejo, sobre todo porque, con ello, los dirigentes políticos demuestran que son "inapropiados". Cabe recordar que el Consejo Interreligioso para la Iniciativa de Paz incluye representantes católicos, anglicanos, luteranos, pentecostales y musulmanes, así como representantes de la Iglesia africana interna de Sudán. 

Mons. Eduardo Hiiboro Kussala en una foto de archivo
Mons. Eduardo Hiiboro Kussala en una foto de archivo
22 julio 2021, 17:53