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Protesta ciudadana contra las ZEDES en Tegucigalpa, Honduras el 30 de julio 2021 Protesta ciudadana contra las ZEDES en Tegucigalpa, Honduras el 30 de julio 2021 

Honduras. Obispos: las "ZEDES" son inconstitucionales, proteger a los vulnerables

Las Zonas de empleo y desarrollo económico (ZEDES), proyecto lanzado en 2013 pone en peligro los derechos humanos de la población y de los territorios que habitan. : "Las ZEDES fueron creadas en abierta violación de la Constitución de la República de Honduras y en detrimento de nuestro ordenamiento territorial" afirman los obispos hondureños.

Vatican News

El debate sobre las llamadas "ZEDES", o "Zonas de Empleo y Desarrollo Económico", está candente en Honduras. El proyecto, lanzado en 2013, prevé la creación de un nuevo tipo de división administrativa -llamada "ciudad modelo"- con un alto nivel de autonomía política, judicial, económica y administrativa. El objetivo es atraer a los inversores extranjeros y generar empleo, especialmente en las zonas más remotas del país.

La Asociación de Fiscales, el Colegio de Economistas, la Orden de Abogados y la Orden de Médicos, las universidades, los sindicatos y las organizaciones sociales y de derechos humanos se oponen al proyecto. Está en juego el papel del Estado como "garante de los derechos fundamentales": en la ZEDES, esta tarea se encomendaría a los Camps (Comités de adopción de buenas prácticas), con el consiguiente riesgo de reservar el acceso al derecho a la salud, la educación y la seguridad social a unos pocos.

También hay fuertes movilizaciones en los territorios indígenas, que corren el riesgo de ser expropiados, mientras crece la preocupación de que las "ciudades modelo" se conviertan en realidad en paraísos fiscales y refugio de capitales ilícitos.

Entre los que dicen no a las Zonas está ahora también la Conferencia Episcopal de Honduras (CEH), que en una nota afirma: "Las ZEDES fueron creadas en abierta violación de la Constitución de la República de Honduras y en detrimento de nuestro ordenamiento territorial". No sólo son inconstitucionales, sino que incluso violan el primer párrafo de la Ley de Independencia Absoluta de 1823, que evoca los derechos sagrados de la naturaleza.

Reclamo ante indolencia de autoridades

Al mismo tiempo, los obispos lamentaron la "insensibilidad e indolencia" con la que las autoridades y la mayoría política se han enfrentado al pueblo que "reclama justicia, respeto a los derechos fundamentales, defensa de la soberanía e integridad de la patria". "Pedimos pacíficamente la no aplicación de la ZEDES", dice la nota, "y con firmeza y respeto le decimos al Congreso Nacional que ha llegado el momento de demostrar si realmente quiere el bien del pueblo". "Muestren a quién representan realmente", piden los obispos a los diputados, "demuestren que les interesa el bien común y no salvaguardar sus intereses personales y egoístas". Al mismo tiempo, los obispos piden al Tribunal de Justicia que "mantenga su independencia, sin plegarse a intereses particulares", contrarios al bien del país. "En un ambiente de confusión y ofuscación, como el que ahora vivimos", continúa la declaración episcopal, "es de suma importancia evocar la necesaria separación e independencia de los poderes de la nación.

No se resuelven los verdaderos problemas del país

Además, la CEH define las ZEDES como "una cortina de humo que compromete a todo el mundo, mientras el tiempo pasa sin que se aborden los verdaderos problemas del país", y subraya que la Iglesia "no está en contra del desarrollo de Honduras, al contrario: está a favor de él, siempre que no se produzca de esta manera". Lo que está en juego, de hecho, es "el bien de la población y el bienestar de cada familia" porque no se trata de un mero enfrentamiento político, ya que "todos formamos parte del mismo país y estamos en el mismo barco: si uno gana, todos ganamos, pero si uno pierde, todos perdemos". Por la dignidad, la justicia y la patria", continúan los obispos, "no podemos ser espectadores pasivos de la expropiación y la desintegración irreversible de nuestra nación".

Las ZEDES, reitera la CEH, no son más que "ciudades exclusivas y privilegiadas frente a una población que vive en la pobreza". De hecho, según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, cerca del 40% de la población hondureña vive en la pobreza extrema y el 67,4% en la pobreza relativa, concentrada principalmente en las zonas rurales. "Sin embargo, hoy más que nunca", dicen los obispos, "Honduras necesita el compromiso de todos para construir una nación más digna y próspera, donde la gente luche codo con codo, donde el bien de uno beneficie a todos y la felicidad de uno sea la alegría de todos". La nota de los obispos concluye: "Que se escuche el grito de justicia del pueblo".

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31 julio 2021, 15:59