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Filipinas: obispos convocan una jornada de oración por la crisis en Myanmar

La invitación de los obispos a "rezar por lo que está pasando en Myanmar" llega después de que cuatro personas que se refugiaban en una iglesia murieran y muchas otras resultaran heridas en los enfrentamientos en el este del país del sudeste asiático. Además, la iglesia del Sagrado Corazón de Kayanthayar, cerca de Loikaw, sufrió grandes daños durante el ataque del 23 de mayo, domingo de Pentecostés.

Ciudad del Vaticano

Un llamamiento a todas las diócesis de Filipinas para que reúnan a sus comunidades en oración por lo que está ocurriendo en Myanmar el domingo 30 de mayo. Así lo ha decidido el presidente de la Conferencia Episcopal del país, monseñor Rómulo Valles, publicando su invitación en la página web del episcopado local.

 

El prelado precisó que será una jornada de oración "por el pueblo que sufre en Myanmar y, en particular, por la Iglesia en Myanmar". La elección del día coincide con la solemnidad de la Santísima Trinidad. "Imploramos al Señor el fin de esta violencia y que todas las personas implicadas sean conducidas hacia la construcción de la paz", dijo de nuevo el presidente en una circular publicada ayer.

El llamamiento del arzobispo se produjo después de que cuatro personas que se refugiaban en una iglesia murieran y muchas otras resultaran heridas en los enfrentamientos en el este del país del sudeste asiático. Además, la iglesia del Sagrado Corazón de Kayanthayar, cerca de Loikaw, sufrió grandes daños durante el ataque del 23 de mayo, domingo de Pentecostés.

Solidaridad con el pueblo de Myanmar

En este contexto, la Conferencia Episcopal de Filipinas envió una carta al cardenal Charles Maung Bo de Yangon asegurándole sus oraciones y su solidaridad con el pueblo de Myanmar en estos "tiempos difíciles". El cardenal, precisamente en los últimos días, ha vuelto a hacer un llamamiento al fin de la violencia, mientras que el conflicto entre el ejército y las fuerzas opositoras al gobierno militar se ha intensificado en los últimos días: "Todo esto debe terminar. Les rogamos a todos... que no intensifiquen la guerra", dijo.

Mientras tanto, desde que se intensificó la crisis, más de 800 personas han muerto y más de 3.000 han sido detenidas desde el golpe militar del 1 de febrero. El Papa Francisco también celebró el 16 de mayo una misa para los católicos de Myanmar que viven en Roma, instándoles a no perder la esperanza y apelando a la unidad, calificando la división entre los pueblos como "una enfermedad mortal."

27 mayo 2021, 18:03