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Vatican News
2021.03.02 Myanmar. Religiosa de rodillas 2021.03.02 Myanmar. Religiosa de rodillas 

Myanmar: arrodillarse por la paz

La foto de la hermana Ann, la monja que se arrodilló frente a los policías durante las manifestaciones por la democracia en Myanmar, se ha hecho viral en sitios web de todo el mundo. Mientras continúan las manifestaciones contra el golpe militar, la comunidad internacional pide el fin de la represión y amenaza con nuevas sanciones.

Giancarlo La Vella - Ciudad del Vaticano

Están en camino nuevas medidas contra los militares de Myanmar. En particular, Estados Unidos está poniendo sobre aviso a los generales golpistas. Hay agitación fuera de la antigua Birmania, que durante diez años vivió en democracia, aunque controlada, hasta el golpe de Estado del 1 de febrero del año pasado. La Junta multiplica las acusaciones de crímenes contra Aug San Suu Kyi, líder de la Liga para la Democracia, que se encuentra bajo arresto domiciliario y no responde a los llamamientos internacionales para que se ponga fin a la represión. Más manifestaciones ayer, tras una jornada sangrienta en la que cayeron 18 manifestantes.

Sola contra la violencia

Las imágenes de la monja católica javeriana en la ciudad de Myitkyina, capital del estado de Kachin, en el norte de Myanmar, están apareciendo en sitios web y periódicos de todo el mundo, mientras se arrodilla y ruega a las fuerzas de seguridad con equipo antidisturbios que no disparen a los jóvenes manifestantes que protestaban pacíficamente. Su nombre es Hermana Ann Nu Thawng, de la congregación religiosa de San Francisco Javier, y su gesto no violento, valiente, sencillo pero eficaz, se ha convertido en el símbolo, sea cual sea su evolución, de la crisis birmana, y seguirá siendo la efigie indeleble de una reivindicación popular de libertad y democracia por ahora no escuchada.

El compromiso de la Iglesia

Desde el comienzo de la crisis política en Myanmar, la Iglesia siempre ha estado en primera línea para que todo vuelva a la senda de la negociación. El cardenal Charles Bo, arzobispo de Yangon y presidente de los obispos birmanos, ha instado personalmente a salvar a Myanmar, ahora convertido en un campo de batalla, mediante un plan nacional de cooperación con las autoridades. La intención de la Iglesia es fomentar y mediar en el diálogo entre las partes. "Sólo el amor, no el odio, vence al odio", fueron las palabras pronunciadas por el cardenal en la homilía de la Santa Misa del segundo domingo de Cuaresma, "que no se derrame más sangre inocente en esta tierra".

02 marzo 2021, 12:41