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Embajador de El Salvador: fraternidad y esperanza salvan al mundo

“Nadie se salva solo, y todos estamos en la misma barca”, según el Embajador de El Salvador ante la Santa Sede, en esta frase se puede resumir el centro del mensaje del Santo Padre a los miembros del Cuerpo Diplomático en su discurso con motivo del tradicional intercambio de saludos al inicio de este nuevo año.

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano

“El Papa en su discurso ha ejercido su misión de Pontífice, es decir, de ser puente entre Dios y los hombres, nos ha hecho ver todos los problemas que afectan a toda la humanidad, y lo ha hecho con un profundo sentido humano y cristiano y con mucha esperanza para todos”, lo recuerda Manuel Roberto López Barrera, Embajador de El Salvador ante la Santa Sede, comentando los temas más sobresalientes del discurso que pronunció el Papa Francisco ante los miembros del Cuerpo Diplomático acreditados ante la Santa Sede, en la audiencia con ocasión del tradicional intercambio de saludos por el nuevo año que inicia.

La cercanía del Papa a pesar de la pandemia

El Diplomático salvadoreño señaló que, el encuentro de este año con el Santo Padre ha sido particular; “inicialmente estuvo fijado para el 25 de enero y por motivos de salud del Papa no fue posible realizarlo en esta fecha; en cuanto a la participación, este año a diferencia de los años anteriores sólo se ha invitado a los Jefes de Misión, y hemos participado en un ambiente muy especial, el del Aula de las Bendiciones, un ambiente con tanto significado para la Iglesia, en el cual hemos mantenido la distancia necesaria de acuerdo a los protocolos sanitarios establecidos, pero ese distanciamiento – precisó el Embajador – era sólo físico, porque no había distanciamiento espiritual, porque nos sentimos una sola familia, el Cuerpo Diplomático”.

La pandemia tema transversal

El discurso del Papa Francisco fue bastante completo, afirmó el Señor Manuel López, un discurso que fue pronunciado con bastante serenidad y profundo sentido humano, el Pontífice ha ejercido lo que es, es decir, ser el puente entre Dios y los hombres y esto nos ha hecho sentir muy satisfechos. El Papa nos ha hablado de la actual situación sanitaria y de la responsabilidad personal de cuidarnos y también de la responsabilidad a nivel internacional ante la pandemia, creo que esta emergencia sanitaria ha marcado todo el año que hemos concluido.

Las crisis que atraviesa el mundo

El Papa Francisco en medio de esta pandemia ha visto surgir estas crisis, precisó el Embajador de El Salvador, de modo más dramático y que afectan a todo el mundo. En este sentido, el Santo Padre resaltó mucho el valor de la vida humana, desde sus orígenes hasta la muerte natural, precisó que cada persona es un fin en sí misma, que no somos instrumentos que se evalúan solo por la utilidad que tenemos, sino que tenemos un valor que nos ha dado Dios a cada uno desde la creación y de ahí derivan todos los derechos que tenemos como seres humanos.

Fraternidad con los pueblos más débiles

El Santo Padre ante esta pandemia también ha invitado a los responsables de los gobiernos a que los sistemas sanitarios deben ser accesibles a todos. En el caso nuestro, el de América Latina, sabemos que no tenemos las estructuras sanitarias necesarias para hacer frente a la pandemia, son estructuras bastante pobres y por ello invitó a todos los Estados a hacer frente a esta crisis sanitaria y contribuir a las diferentes iniciativas, sea nacionales como internacionales, como por ejemplo a la distribución equitativa de las vacunas. Por ello, el Papa invitó a ser equitativos y a ser más fraternales, en consideración con los más débiles.

El Papa nos muestra el camino de la fraternidad

Entre otros temas que el Embajador de El Salvador evidenció se encuentran el del cuidado de la Casa común, una invitación que surge de la Laudato si’, un documento profético del Papa Francisco; al igual que el de la fraternidad humana, en su reciente Encíclica Fratelli tutti, donde da pautas para toda la humanidad para vivir la amistad social y la fraternidad, al que nos está invitando desde el 27 de marzo de 2020, cuando realizó el Momento Extraordinario de Oración en tiempos de pandemia, tal vez era el momento más crítico en el cual nos estábamos enfrentando a un enemigo desconocido, cuando habían caído las sombras tan densas sobre la humanidad, el Papa nos muestra el camino de la fraternidad.

10 febrero 2021, 17:05