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2020.05.23 Pandemia in Amazonia missionarie polacche 2020.05.23 Pandemia in Amazonia missionarie polacche 

Covid-19 en la Amazonía boliviana. Solidaridad comunitaria

El Secretario Ejecutivo de Cáritas y delegado de la Red Eclesial Panamazónica del Vicariato Ñuflo de Chávez, Ernesto Morales García, relata la situación actual que vive esta región de Bolivia y destaca la solidaridad de las comunidades.

COVID 19 en el Vicariato Ñuflo de Chávez

El Vicariato abarca las provincias de Guarayos y Ñuflo de Chávez y está organizado en tres zonas pastorales: Tierras bajas (zona de colonización); Zona Chiquitana y Zona Guaraya y posee 18 parroquias en su jurisdicción eclesial. A la fecha la pandemia ha llegado a 8 parroquias: Cuatro Cañadas, El Fortín Libertad, San Julián, Ascensión de Guarayos, San Antonio de Lomerío, San Javier y Concepción. Se cree que hay otros contagios en las otras jurisdicciones parroquiales, pero las personas, por temor a ser identificados, a hospitalizarse, a ser separados de sus familias, a ser marginados y por otros motivos, hacen tratamiento casero, pero no cumplen con una cuarentena rígida.

Según datos de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), hasta el día 10 de junio se han presentado 13,143 casos positivos de Covid-19 y 416 fallecidos. De estos, sólo 69 positivos y ningún fallecido en el vicariato Ñuflo de Chávez.

Morales, revela que hay una gran preocupación y desesperanza ante la enfermedad, que provoca aislamiento, que no permite desarrollar las actividades con normalidad y que pone en riesgo cuando hay desacato a la normativa por parte de algunas comunidades, “entre el miedo al COVID-19 y al hambre, la gente elige arriesgarse”, señala.

Iniciativas solidarias de la Iglesia

Monseñor Antonio Reimann, Obispo del Vicariato Apostólico Ñuflo de Chávez ha delegado a Cáritas Pastoral Social, e para extender este brazo social a los más necesitados, es por eso que Cáritas Ñuflo, gracias al aporte de Advenitat y Misereor ha organizado un Banco Temporal de Alimentos, y en coordinación con las parroquias, han identificado a las familias más pobres y cuya situación ha empeorado por los efectos de la pandemia. Se ha llegado a entregar alimentos a 840 familias de 47 comunidades y de 110 barrios en las 18 parroquias del Vicariato.

Por otro lado, se ha apoyado algunas iniciativas productivas como, ha sido la “panadería comunitaria”, para que las familias tengan el pan del día. La Iglesia realiza también, en la medida de lo posible, orientación a la población para pueda tomar las previsiones necesarias y cuidar de su salud, se les entrega material de limpieza junto con los víveres y un mensaje con las orientaciones para el debido cuidado.

La gente de las comunidades es muy solidaria y desde que inició la cuarentena en Bolivia, los que tienen un poco más aportan para ayudar al hermano más necesitado. También en este ambiente de fraternidad y solidaridad, se crearon “ollas comunitarias” y “almuerzos solidarios” realizados por las mismas personas de los barrios y comunidades, personas creyentes y no creyentes.

En la comunidad se lidia con la razón y la necesidad

Las personas comprenden que es necesario mantenerse en aislamiento, cumplir todas las medidas de la emergencia sanitaria, subrayó Morales, pero la necesidad y el hambre crecen y hacen imposible continuar la vida de esta manera.

Ante la pandemia la fe se fortalece

En su mensaje Ernesto Morales expresa: “Hermanos, no seamos irresponsables, no arriesguemos nuestra seguridad personal, la de nuestra familia, ni la de las demás personas. Seamos disciplinados. Si cumplimos las medidas de bioseguridad hay un porcentaje mayor de que el virus no nos llegue y afecte a todos”.

Hay que tener fe en Dios, y es cierto que Él lo puede todo; pero también tenemos nosotros que hacer nuestras diligencias, cumplir con nuestra responsabilidad humana y ciudadana. Uno de los dones del Espíritu Santo es la “ciencia” y si combinando éste don con los dones de la “sabiduría”, “fortaleza” y “paciencia”, seguro que vamos a salir de esto.

No tengamos comportamientos egoístas, cuidémonos, seamos responsables, demos ejemplo a nuestros hijos. Que los maestros/as a sus estudiantes en las clases virtuales orienten permanentemente sobre el cuidado y prevención de la pandemia contextualizando la materia que están desarrollando. Que las autoridades prioricen y den buen uso de los pocos recursos económicos que van quedando.

A seguir cuidándonos y a quedarse en casa, lo que no significa no hacer nada, sino ir buscando soluciones creativas, para ahora y más adelante y adaptarnos a esta realidad que estamos viviendo.

Fuente: Micaela Díaz, colaboradora de la redacción en español de Vatican News.

 

12 junio 2020, 15:16