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Mons. Bruno Yedoh - Foto de archivo Mons. Bruno Yedoh - Foto de archivo 

Costa de Marfil. Monseñor Yedoh: consolidar la paz

El país celebra el 15 de noviembre la 25ª Jornada Nacional de la Paz, y el presidente de la Comisión Episcopal de Justicia, Paz y Medio Ambiente dirigió un mensaje a los fieles.

Tiziana Campisi - Ciudad del Vaticano

"En el actual contexto social y político de nuestro país, este Día Nacional de la Paz debe celebrarse teniendo en cuenta que la paz es una necesidad y que su consolidación es responsabilidad de todo ciudadano de cualquier condición social". Así lo subrayó monseñor Yedoh, obispo de la diócesis de Bondoukou, recordando las palabras del Papa Francisco en su discurso en el Encuentro Internacional de Oración por la Paz promovido por la Comunidad de San Egidio y celebrado en Roma el 20 de octubre del año pasado.

"Dios pedirá cuentas a quienes no han buscado la paz o han fomentado tensiones y conflictos", había dicho el Pontífice, y haciéndose eco de este pensamiento, el presidente de la Comisión Episcopal de Costa de Marfil para la Justicia, la Paz y el Medio Ambiente instó a no tener miedo de salir al encuentro de los demás, para discutir el futuro del país con respeto y tolerancia.

El encuentro entre Ouattara y Gbagbo, una señal de paz

El prelado agradeció las condiciones favorables creadas por el Presidente de la República, Allassane Ouattara, para el regreso al país de su predecesor, Laurent Gbagbo, y se congratuló de la visita de éste al Jefe del Estado, en el palacio presidencial, y de la reanudación del diálogo político anunciada por el Primer Ministro, Patrick Achi, este mes de diciembre.

Gbagbo, absuelto en La Haya de crímenes contra la humanidad, fundó un nuevo partido panafricanista y socialista, el Partido de los Pueblos Africanos - Costa de Marfil (PPA-Ci). Elegido presidente en el año 2000, Gbagbo se mantuvo al frente del país hasta 2010, cuando se propuso para un tercer mandato y acudió a las urnas con Outtara, que fue declarado ganador. Gbagbo exigió un recuento, pero la violencia estalló en el país y miles de personas murieron.

Una intervención internacional llevó al ex presidente ante el Tribunal Internacional de La Haya y se permitió a Ouattara dirigir el país. Ouattara y Gbagbo se reunieron el 27 de julio. En un tuit, el actual presidente describió la reunión con su predecesor como "un encuentro cordial y fraternal". "Juntos trabajaremos para crear confianza en beneficio de nuestro país", añadió.

Autoridades y familias a trabajar por el bien del país

Para Monseñor Yedoh, lo ocurrido ayuda a construir la paz y a consolidar lo que se ha hecho en este sentido. "Estas buenas iniciativas deben ser fomentadas y continuadas", afirmó, recordando la invitación de Jesús en el sermón de la montaña a convertirse en hacedores de paz.

Sólo seremos artífices de la paz en la medida en que nos esforcemos por vivir en armonía con los demás y por construir juntos nuestra patria, como hijos del mismo Padre", continuó el prelado, "y esto sólo será posible si nos comprometemos a respetar el mandamiento del amor, que nos pide respetar y hacer respetar a todo ser humano".

Monseñor Yedoh continuó diciendo que el respeto al ser humano implica, entre otras cosas, combatir el fenómeno de los "microbes" -niños que se reúnen en baby-gang con machetes y cuchillos y atacan, saquean y matan- y la justicia para los presos de larga duración, detenidos sin juicio.

El prelado también elogió a las autoridades por lo que ya están haciendo para frenar los "microbes", "una verdadera amenaza para la tranquilidad del pueblo marfileño", y animó a los padres a desempeñar plenamente su papel en la reinserción de estos niños en el tejido social. "Hay una necesidad de paz en cada uno de nosotros", concluye el presidente de la Comisión Episcopal de Justicia, Paz y Medio Ambiente. Esto nos obliga, en primer lugar, a evitar acostumbrarnos a la "enfermedad de la guerra". ¡Ciudadanos valientes! Detengámonos y cambiemos el curso de la historia de nuestro país".

 

15 noviembre 2021, 17:05