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Vatican News

Mons. Miguel Cabrejos: “fortalecer el discernimiento en común de toda la Iglesia”

El presidente del Celam pidió para los asambleístas “el don de la escucha: escucha de Dios, hasta escuchar con él el clamor del pueblo; escucha del pueblo, hasta respirar en él la voluntad a la que Dios nos llama”.

Ciudad del Vaticano

En su discurso de apertura de los trabajos de la Asamblea eclesial, el también arzobispo de Trujillo, Perú, agradeció “una vez más al Dios de la vida y a Nuestra Madre María de Guadalupe”, así como a todos los que hicieron posible este “encuentro virtual y presencial”, a los participantes y sobre todo, agradeció al Papa Francisco por “su cercanía y apoyo permanente”.  Y recordó sus palabras, cuando se presentó la Asamblea, donde insistía en que “esta Asamblea debe estar junto al pueblo”.

Un momento de los trabajos en la Asamblea Eclesial
Un momento de los trabajos en la Asamblea Eclesial

Según el prelado peruano, “el sucesor de Pedro nos indica un espíritu que nos anima y un itinerario a seguir”, algo que se concreta en el caminar juntos. A la luz del Magisterio Latinoamericano, ve esta Asamblea como “una expresión del modo en que nuestra Iglesia continúa en su compromiso por vivir a plenitud los llamados del Concilio Vaticano II”.

Vaticano II: un llamado a la reforma permanente de la Iglesia

El llamado a la reforma permanente de la Iglesia es algo presente en el Vaticano II, como recordó el presidente del Celam, lo que “se realiza desde la concepción eclesiológica propuesta por el Concilio que concibe a la Iglesia como sacramento universal de salvación (cf LG 1), pueblo de Dios (LG 2), sujeto histórico de la evangelización; todo el Pueblo de Dios anuncia el Evangelio (EG 111-134), por lo que cada bautizado es convocado a ser un protagonista en la misión con un énfasis ministerial (LG 3)”.

Un momento de los trabajos en la Asamblea Eclesial
Un momento de los trabajos en la Asamblea Eclesial

El prelado recordó además que esta Asamblea eclesial se inspira y es acompañada por Aparecida, que “nos llama a todos a ser discípulos misioneros, y a pasar de una ‘pastoral de mera conservación a una pastoral decididamente misionera’”. Por ello espera “que esta Asamblea sea un instrumento significativo para este fin”. Estamos ante algo nacido en la Asamblea del Celam celebrada en Tegucigalpa en 2019, que dio pie a una renovación y reestructuración pastoral e institucional del Celam.

Directrices para comprender mejor el camino de la Asamblea

En su bienvenida, Mons. Cabrejos expuso algunas directrices para ayudar a comprender el camino de esta Asamblea Eclesial. Es necesario  detenerse en el camino, dijo, para realizar un análisis y discernimiento serios sobre la misión pastoral del Celam, buscando animar que “sea una escuela de sinodalidad”. También reestructurarse “para responder a la realidad y ser competentes ante ella”, y finalmente “idear otra estructura pastoral más adecuada”. A partir de ahí ha surgido una actitud de escucha, “con la convicción de que en este ‘kairós’, que es el tiempo propicio de Dios, estamos llamados a escuchar la voz del Espíritu Santo que emana con fuerza desde el santo pueblo fiel”.

Un encuentro continental
Un encuentro continental

La Asamblea Eclesial “está llamada a fortalecer el discernimiento en común de toda la Iglesia”, buscando evangelizar “ante los graves signos de los tiempos de nuestra Región”. También ha insistido en “seguir descubriendo los nuevos caminos para el seguimiento del Señor en América Latina y el Caribe”, todo ello desde “una conversión integral que nos permita colaborar en la tarea de hacer presente el Reino de Jesús, con una especial mirada hacia los que están en las periferias culturales, geográficas, materiales y existenciales”.

El presidente del Celam ha querido hacer presentes a los casi 70 mil participantes del proceso de escucha, base para la elaboración del Documento pare el Discernimiento comunitario. Eso ayudará a hacer presente “toda la diversidad eclesial a la que queremos regresar como parte de este proceso”. Finalmente, recordado la Constitución Apostólica Episcopalis Communio, pidió para los asambleístas el don de la escucha: escucha de Dios, hasta escuchar con él el clamor del pueblo; escucha del pueblo, hasta respirar en él la voluntad a la que Dios nos llama”.

 

23 noviembre 2021, 09:06