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El Cardenal Angelo Bagnasco, Presidente del Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa (CCEE) El Cardenal Angelo Bagnasco, Presidente del Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa (CCEE) 

Bagnasco: que Europa sea realmente una familia de pueblos

El Presidente de las Conferencias Episcopales de Europa, CCEE, que se reúne hoy en sesión plenaria para celebrar el 50º aniversario de su fundación, espera un nuevo humanismo para el viejo continente. Recuerda que el redescubrimiento de las raíces cristianas no puede separarse de la apertura y la acogida. En cuanto a la crisis afgana, se hizo eco de la preocupación de los obispos y anunció que contrajo el Covid, pero que la vacuna lo protegió

Antonella Palermo - Ciudad del Vaticano

Comienza hoy la Asamblea Plenaria anual del Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa (CCEE), que este año celebra el 50º aniversario de su fundación, habiendo sido creado en marzo de 1971 y posteriormente aprobado por San Pablo VI. La Asamblea concluirá el próximo 26 de septiembre, y en ella participan los Presidentes de las Conferencias Episcopales de Europa. La sesión inaugural de la Sesión Plenaria se abrirá con la Celebración Eucarística presidida por el Papa Francisco en la Basílica de San Pedro esta tarde a las 17:00.

Al final de la Misa con el Santo Padre, los participantes en la Sesión Plenaria visitarán las tumbas de los Papas. El 24 de septiembre por la tarde, los Presidentes de las Conferencias Episcopales de Europa serán recibidos en el Quirinal por el Presidente de la República Italiana, Sergio Mattarella. El tema elegido para la Asamblea es:

“Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa, 50 años al servicio de Europa, memoria y perspectivas en el horizonte de Fratelli tutti”

El Cardenal Angelo Bagnasco explica a Vatican News el sentido de combinar la celebración del Jubileo con la reflexión sobre la Encíclica de Francisco. Efecto, ante la pregunta acerca de ¿cómo están viviendo los obispos europeos este aniversario y por qué ha querido combinar su jubileo con el mensaje de Fratelli tutti, la Encíclica que dentro de unos días cumplirá un año, responde que, en primer lugar, “está la alegría por este jubileo, es realmente una gracia, son cincuenta años, una vida no muy larga pero también muy significativa para nuestro organismo”. Y añade un pequeño detalle personal:

“El final de mi mandato coincide con este jubileo. Esto, debo confesar, me habla y me agrada. Son cincuenta años de vida, de servicio a la Iglesia, que han expresado la profecía de San Pablo VI al final del Concilio Vaticano II cuando, a finales de 1971, decidió crear un organismo de este tipo que expresara de manera más evidente esa comunión eclesial, y hoy hablamos con mucho gusto de sinodalidad eclesial, para nosotros especialmente a nivel continental”

Además explica que este organismo no tiene ninguna tarea de orientación, de guía, con respecto a las Conferencias Episcopales individuales y a las naciones individuales. Sino que su objetivo estatutario es “conocerse, intercambiar experiencias pastorales, analizar los retos y las orientaciones culturales, pastorales y eclesiales que puedan surgir, que deben y pueden ser asumidas libremente por cada una de las Conferencias Episcopales”.

La reevangelización de Europa

En cuanto a la referencia a la Encíclica Fratelli tutti explica que es “casi obvia, natural e incluso acertada, en primer lugar porque es el último documento del Santo Padre, y esto merece la misma atención que cualquiera de sus documentos magisteriales, y luego porque el tema de la fraternidad universal a la luz del Evangelio es particularmente pertinente para nuestra tarea y misión”. También afirma al respecto:

“El anuncio del Evangelio en Europa, la reevangelización, si realmente lleva a Cristo, no puede dejar de conducir a la vez a una dimensión de presencia activa, caritativa en todos los sentidos, y, sobre todo, a un sentimiento común que es el fundamento de toda fraternidad”

Llegar a una realidad más cohesionada

Por lo que respecta al viejo continente, a la pregunta de si puede considerarse hoy una verdadera familia de pueblos, nos dice que “la primera valoración no es ciertamente muy positiva porque está a la vista de todos. Consideramos que es un deseo, de las naciones, ciertamente de la Iglesia, es obvio, creo y espero que real, cada vez más verdadero, de las naciones para llegar a una realidad más cohesionada, que no quiere decir, sin embargo, homologada como a veces parecemos pensar, sino más consciente y respetuosa de esas raíces que el mismo Papa recuerda con razón”.

La Unión Europea debe ser repensada

Por esta razón añade que “sigue siendo un sueño”. Y que el Papa ha recordado más de una vez a los líderes del continente que, por ejemplo, “la Unión Europea, que es algo que debe estar absolutamente en nuestras mentes y corazones, debe ser repensada”, y que a veces, el Papa ha dicho incluso que “debe ser refundada. Son palabras muy serias”.

“Significa volver a las raíces de un proyecto, partiendo de la historia del continente que, en mi opinión, es única en el mundo. Porque si hay una parte del mundo que ha nacido de profundas diferencias, al mismo tiempo ha encontrado un cauce común que ha producido civilización, belleza, arte y derecho, yo diría que es el continente europeo”

No poner parches

Además, explica que ahora, volver a eso es algo fundamental. “De lo contrario, sólo estaremos poniendo parches que no se refieren a una visión sino a problemas particulares, económicos, financieros, etc.”. Lo cual “es útil, pero es como mirar un árbol sin ver el bosque”.

“Cristo como la visión de síntesis”

“Como he dicho, es necesario ir a la raíz del Evangelio. La Iglesia está convencida, y sólo puede ser así, nuestros obispos, todos ellos, están convencidos de que sólo el anuncio de Jesús y la acogida de Cristo puede ser la visión de síntesis, que no es de tipo gnóstico, sino de tipo existencial, es decir de fe: el encuentro con Cristo puede cambiar nuestra vida, personalmente. Y si lo cambia personalmente, también lo hace en los pueblos, en la sociedad, en el estar juntos”

Síntesis entre la acogida de Cristo y la cultura

Dado que el Papa invita constantemente a Europa a redescubrir sus raíces cristianas y, al mismo tiempo, a practicar la acogida del extranjero y del pobre, hemos preguntado al Purpurado si Europa está preparada. En su respuesta, el Cardenal Bagnasco afirma que “cuando el Papa habla y escribe acerca del humanismo cristiano, del nuevo humanismo, se centra en la síntesis entre la acogida de Cristo y la cultura”.

“Es necesario, también desde nuestro punto de vista de obispos que viven en diferentes naciones, recuperar el encuentro y la declinación de la fe para que se convierta en cultura”

Y recuerda que así lo dijo claramente San Pablo VI, y luego lo retomaron San Juan Pablo II y Benedicto XVI. Mientras “el Santo Padre subraya con fuerza esta necesidad, porque la fe no puede permanecer abstracta o intimista, y no puede convertirse en una forma de práctica a la luz sólo del sentido común, y no como consecuencia de una raíz, de un fundamento que es precisamente el encuentro con el Señor”.

Un nuevo humanismo

“Por lo tanto, esto es absolutamente necesario para que la fe se convierta en vida, incluso en la visión global de las sociedades y del continente. No es (…) un vestido que se pone desde fuera, una visión antropológica inspirada en el cristianismo. No es un proyecto externo. Viene de dentro, de nuestra propia historia, y basta con mencionar toda la cadena de caridad en Europa, lo que los benedictinos, los religiosos, los peregrinos han creado en Europa: hospicios por todas partes, universidades nacidas en el seno de la Iglesia, sistemas civiles, el derecho, las catedrales... Basta con mencionar estas cosas a vista de pájaro para comprender que”:

“No podemos tener miedo de encontrarnos con Cristo y declinarlo y vivirlo en nuestras vidas como individuos, pero también como sociedad y como continente, porque ésta es la vocación fundamental de Europa: un humanismo integral, un nuevo humanismo”

Viviendo una nueva época

De la emergencia afgana el Purpurado dice que es algo que preocupa. A la vez que destaca que incluso en Italia, con pequeñas acciones, reducidas en número pero eficaces, “las distintas diócesis se esfuerzan por acoger y posiblemente integrar a estas pobres personas que han huido de una situación dramática”. Y esto “amplía el razonamiento ante el fenómeno de la inmigración en general, un fenómeno que no es nuevo en Europa”. Migración interna y migración desde el exterior, prosigue, algo que “hemos vivido y estamos viviendo una nueva época, en cierto sentido, más masiva y más consciente, podemos decir, de este fenómeno”.

Situación afgana y no sólo

“La migración no puede detenerse y, en cambio, debe abordarse con inteligencia, apertura y responsabilidad, ciertamente y para nosotros los cristianos con un gran espíritu de fe. Por supuesto, los gobiernos tienen sus propias posiciones y esa es la lógica de las cosas, pero las Conferencias Episcopales tienen el aliento de la Iglesia, de ahí las indicaciones del Santo Padre y nuestras evaluaciones sobre el terreno en nuestras diócesis”.

Integración responsable e incisiva

“Ciertamente, prosigue, estamos impulsando y fomentando una integración responsable e incisiva en nuestras comunidades, diócesis, parroquias y grupos. Debemos continuar, por supuesto”.

“La voz de los obispos y de la Iglesia es profética y actúa según sus posibilidades. Esperamos que los gobiernos escuchen y que se dejen exhortar también en este sentido”

Camino hacia el Sínodo de los Obispos

De la visión del CCEE ante el próximo Sínodo de los Obispos, nos dijo que están a la espera de las indicaciones de la Santa Sede y de los organismos competentes, indicaciones que en parte ya se han dado, sobre todo en cuanto al método, y luego también en cuanto a contenidos más concretos que van apareciendo en el horizonte.

“Creo que es algo muy bueno, muy novedoso en cierto sentido, y recoge el gran mensaje de la eclesiología del Concilio, que es la comunión eclesial y que se expresa en las distintas formas de sinodalidad”

Experiencia del Covid

En cuanto a la pandemia y los amplios sectores de la población que muestran resistencia a la vacunación y al pase verde obligatorio en Italia, a modo de sugerencia, expone experiencia. Y es que está atravesando el Covid, “pero de una forma extremadamente ligera, sin ningún tipo de molestias particulares, y esta ligereza creo que se debe sin duda al hecho de que ya he completado las vacunas desde el pasado mes de mayo. Por lo tanto, se sabía que incluso con la vacunación se puede estar infectado, pero de forma extremadamente leve. Esa es mi experiencia”.

23 septiembre 2021, 15:31