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La Iglesia en Colombia, mediante un comunicado, se opone a la práctica de la eutanasia en el país. La Iglesia en Colombia, mediante un comunicado, se opone a la práctica de la eutanasia en el país. 

Colombia: Obispos se oponen fuertemente a la eutanasia: “es una seria ofensa”

La Conferencia Episcopal colombiana hace un llamamiento para respetar la vida y muestra su clara oposición ante la eutanasia: “la eutanasia constituye una seria ofensa a la dignidad de la persona humana y fomenta la corrosión de valores fundamentales del orden social”.

Ciudad del Vaticano

A través de un comunicado, los obispos colombianos expresan su postura frente al derecho de morir dignamente, tras la adopción, el pasado 22 de julio, de la sentencia C-233/21 de la Corte Constitucional donde se garantiza el derecho a una muerte digna por lesiones corporales o enfermedades graves e incurables. Bajo el ánimo de contribuir al diálogo y al discernimiento común sobre los valores que han de orientar a nuestra sociedad, la CEC asegura que “la eutanasia constituye una seria ofensa a la dignidad de la persona humana y fomenta la corrosión de valores fundamentales del orden social”.

La Corte Constitucional de Colombia amplió el pasado jueves 22 de julio los requisitos para acceder y practicar la eutanasia, siendo el único país de América Latina donde está despenalizada desde 1997. Hasta ahora, solo se aplicaba a pacientes terminales, pero con la nueva ampliación de la sentencia, se extiende el derecho a una muerte digna a quienes padezcan "un intenso sufrimiento físico o psíquico" por causa de una lesión o enfermedad incurable. Según los obispos del país, adoptar lo estipulado por la Corte “constituiría un serio peligro para los más frágiles y vulnerables de nuestra sociedad, sobre quienes pendería el peso de la posible supresión de sus vidas, dando lugar a un serio condicionamiento para el ejercicio de las libertades”.

De hecho, consideran que una actitud solidaria frente a la fragilidad y vulnerabilidad del ser humano puede llevar a una persona a renunciar la intención de suprimir de manera voluntaria la vida, aún en los casos en que la ciencia médica no tiene la respuesta para una curación física. Es por ello que los obispos de Colombia hacen un llamado al Estado para que se “garantice la debida atención sanitaria a las personas que sufren lesiones corporales o enfermedades graves e incurables, o que se encuentran en estado terminal, especialmente cuando se trata de los más pobres”.

Al final del comunicado, destaca su invitación “a seguir descubriendo los mejores caminos para respetar el derecho a la vida de toda persona y poder fortalecer los lazos de amistad social entre todos los colombianos”.

 

27 julio 2021, 14:50