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Vietnam: La ayuda de las Hermanas de Nuestra Señora de la Visitación a leprosos

La hermana Mary Nguyen Thi Loi, responsable del convento de Da Nang, ha explicado a UCA News las visitas realizadas por las religiosas para llevar ayuda y consuelo a los enfermos de lepra, la mayoría de los cuales fueron trasladados a casas puestas a su disposición por el gobierno local en el distrito de Lien Chieu, llevados al hospital para su tratamiento o devueltos a sus provincias de origen.

Ciudad del Vaticano

En Da Nang, Vietnam, las Hermanas de Nuestra Señora de la Visitación llevan años ayudando a los que padecen la enfermedad de Hansen. En 2012, se vieron obligadas a abandonar una leprosería ubicada en una  ladera para dar paso a la construcción de un complejo turístico. El complejo, valorado en 130 millones de dólares, aún no se ha construido debido a las disputas entre los residentes de los alrededores y los inversores.

La hermana Mary Nguyen Thi Loi, responsable del convento de Da Nang, ha explicado a UCA News las visitas realizadas por las religiosas para llevar ayuda y consuelo a los enfermos de lepra, la mayoría de los cuales fueron trasladados a casas puestas a su disposición por el gobierno local en el distrito de Lien Chieu, llevados al hospital para su tratamiento o devueltos a sus provincias de origen.

Ayudar a los leprosos para que vivan con dignidad

La leprosería, llamada Hy Lac Vien o en inglés "Happy Haven", fue fundada en 1968 por Gordon Smith y su esposa, misioneros estadounidenses, antiguos miembros de la Alianza Cristiana y Misionera, que abandonaron el país en 1974 por problemas de salud.  Los leprosos, al final de la guerra de Vietnam, en 1975, vivían en la pobreza, aislados y abandonados, sin medios de transporte para llegar a otros lugares. Para sobrevivir, cultivaban la tierra, pescaban y recogían frutas y verduras en el bosque. Sólo en 1980, gracias a la limpieza de un camino sinuoso en la colina, algunas religiosas de Da Nang comenzaron a visitar a los leprosos con regularidad.

 

En aquella época, la leprosería albergaba a un centenar de católicos, pero como la lepra seguía considerándose una enfermedad muy contagiosa y devastadora, los sacerdotes tenían prohibido ofrecerles atención pastoral. Por ello, las monjas se hacían pasar por personas corrientes, les administraban la Sagrada Comunión y les ofrecían regularmente ropa, alimentos, medicinas y otros suministros básicos.

100 leprosos de 23 familias

"En la actualidad, las religiosas -explica la Hermana Loi- trabajan con 100 leprosos, pertenecientes a 23 familias, en Da Nang y Thua Thien Hue, Quang Nam y Quang Ngai, y les resulta difícil mantener el contacto, porque los pacientes son analfabetos y no tienen teléfonos móviles. Las hermanas, cada dos o tres meses, visitan las casas de los enfermos, ofreciéndoles dinero, ropa, comida, medicinas y becas de formación, gracias en parte a la financiación de "Friends of Lepers" in Vietnam, una organización sin ánimo de lucro con sede en Estados Unidos que apoya a los leprosos.

"Intentamos consolarlos y compartir algo útil con ellos y sus familias, para reducir su sufrimiento físico y mental, porque son nuestros hermanos y hermanas", concluye la Hermana Loi.

16 marzo 2021, 16:00