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México: Los Obispos rechazan las últimas propuestas legislativas

El episcopado mexicano pone en discusión la introducción de proyectos en el Congreso que no tienen un consenso social ni bases sólidas, además de estar alejados de las verdaderas prioridades de una “nación que se desangra”

Alina Tufani – Vatican News

Iniciativas legislativas y agendas ideológicas que no responden a  la gravedad de la situación que atraviesa México, entre pobreza, violencia y crisis sanitaria, preocupan a los obispos de la Conferencia episcopal mexicana (CEM), que en un mensaje dirigido a las instancias de los tres poderes del Estado y a las instituciones políticas, empresariales, educativas, religiosas y sociales, han dibujado un panorama dramático del país con la esperanza que juntos puedan reconsiderar y concentrar los esfuerzos en las prioridades, "lo esencial", para la construcción del bien común.

Los Obispos mexicanos reclaman una vez más:

“Caminamos junto con el pueblo de Dios enfrentando una situación crítica: la enfermedad y muerte a causa de la pandemia por COVID-19 y el escaso índice de vacunación; la crisis económica que ha detonado desempleo, mayor pobreza y marginación social; el flagelo del crimen organizado que diariamente cobra vidas y dinamita el crecimiento de las regiones; así como el rezago educativo que enfrentan las niñas, los niños y los jóvenes”

Otras restricciones

Pero esta vez, el episcopado añade un nuevo peso a la difícil situación actual al advertir sobre los intentos de “introducir modificaciones en la Constitución y en leyes secundarias” que podrían “abrir las puertas” a la legalización del aborto, a la restricción del derecho a la libertad de religión, de conciencia y de expresión, a la limitación del ejercicio de la patria potestad, la liberalización del consumo de la marihuana, entre otros.

 

La CEM puntualiza en su mensaje:

"Hemos conocido, en las últimas semanas, diversas iniciativas legislativas que parecen no atender, ni entender, la gravedad de la situación. Impulsando agendas ideológicas que deberían exigir una discusión social pausada y responsable, así como una fundamentación mucho más sólida, basada en la inalienable dignidad de toda persona; por el contrario, han ido recibiendo aprobación en el proceso legislativo en el Congreso, sin tener un consenso social amplio y un cimiento técnico riguroso"

A nadie conviene un país dividido y fracturado

Los Obispos mexicanos recuerdan a los  actores sociales y políticos que, “a nadie conviene”, en estos momentos un país “dividido y fracturado por temas que exigen un debate social ordenado, paciente, respetuoso y bien fundamentado”. Asimismo, invitan a reconsiderar las prioridades, a mirar a causas más grandes que permitan a los mexicanos salir adelante, a trabajar por la fraternidad, la amistad social y la unidad nacional.

Una Nación que se desangra

“El tejido social no se reconstruye alimentando espirales de tensión y de presión, sino con compromiso firme a favor de lo esencial, de las verdaderas prioridades de una Nación que se desangra”, concluye el mensaje del episcopado que ruega a la Virgen de Guadalupe, que todos puedan trabajar unidos, sin egoísmos y orgullos, por rescatar al país en esta ardua coyuntura tan necesitada de esperanza y generosidad auténtica”

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15 marzo 2021, 13:30