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La Iglesia más antigua de la diócesis de Zamora en España, cuidada por el sacerdote padre Millán Núñez Ossorio. Marek Raczkiewicz La Iglesia más antigua de la diócesis de Zamora en España, cuidada por el sacerdote padre Millán Núñez Ossorio. Marek Raczkiewicz 

Monseñor Luis Argüello: los bienes de la Iglesia al servicio del pueblo de Dios

Monseñor Luis Argüello, Obispo auxiliar de Valladolid y Secretario General de la Conferencia Episcopal Española conversa con Vatican news sobre las particularidades del proceso de inmatriculación de los bienes inmuebles de la Iglesia Católica española.

Ciudad del vaticano

Monseñor Luis Argüello indicó que recientemente se ha puesto en duda la capacidad de la Iglesia para poseer bienes materiales y para inscribirlos en el Registro de la Propiedad, y, se le ha señalado, a la Iglesia, como el gran autor de las inmatriculaciones.

El obispo definió primeramente que “inmatricular consiste en inscribir en el Registro de la Propiedad un bien que ya es de tu propiedad y que lo inscribes para tener seguridad jurídica”, para poder comprarlo, venderlo, donarlo o heredarlo. Las instituciones y las personas pueden inscribir los bienes en el Registro de la Propiedad.

Un proceso con historia

Monseñor Luis Argüello, haciendo un poco de historia afirmó que desde los orígenes del Registro de la Propiedad no se le permite a la Iglesia inmatricular los templos. Esto sólo se pudo hacer a partir de 1998. A partir de esta fecha, la Iglesia, que ya ha inmatriculado otros bienes que tiene, se pone a la labor de inscribir los templos, capillas, casas rectorales, cementerios y otros bienes inmuebles.

El prelado indicó que otro aspecto de este tema es ¿cómo inscribe la Iglesia?: no se debe olvidar que el Registro de la Propiedad es de 1863 y la Iglesia en España es del siglo I. Sus bienes se han ido acumulando y sólo a partir de ese año se pudieron registrar. Sucede que las propiedades que tenía la Iglesia no se podían hacer con un título de propiedad, por esta razón se permitió a la Iglesia y a las instituciones civiles, que son anteriores al Registro de la Propiedad, inscribir en el Registro la inmatriculación por medio de un certificado. Por eso entre 1998 y 2015 la Iglesia inmatriculó sus bienes, que son del pueblo de Dios y para el disfrute de toda la sociedad.

El sistema que se ofrece es de certificación, “el cual consiste en que las propias diócesis, a través de su secretario canciller pueden certificar que forman parte de la Iglesia, que son propiedad de la Iglesia y que son posesión durante siglos (…) se excluyen de la necesidad de registrarse los templos, porque consideran que son rex extracomercium, cosas que están fuera del comercio”.

Con la creación del catastro, se dan cuenta de que muchos bienes no están incluidos en el Registro de la Propiedad. “A partir de 1998 se autoriza que todos los templos sean inmatriculados (…) con este proceso se inmatriculan cerca de 34 mil bienes, casi 35 mil, de los cuales 30 mil son por certificación eclesiástica, pero que además de la certificación hay que añadir la certificación catastral, es decir, un documento público y tenían que coincidir las dos cuestiones”. El obispo añadió que con esto la Iglesia cumple con lo que decía la ley.

Entrevista con Mons. Argüello

¿De dónde vienen los cuestionamientos?

Monseñor Argüello plantea que existen dos posibles vertientes desde donde surgen los cuestionamientos: “una cualitativa y otra cuantitativa”. Y añade, describiendo las proporciones reales de los bienes de la Iglesia:

“desde el punto de vista cuantitativo, decir de repente que la Iglesia ha inmatriculado 35 mil fincas, parece un número que visto en el titular de un periódico, la Iglesia es la gran propietaria inmobiliaria en España. Hay que tener en cuenta la realidad de una Iglesia en la que hay en España casi 24 mil parroquias y en cada una de nuestras parroquias rurales hay un templo, una ermita, una casa rectoral y a veces un cementerio. Además de las casi 23 mil parroquias, en setenta diócesis hay 4785 comunidades religiosas, de ellas son 750 monasterios y más de 10 mil asociaciones de fieles”.

El obispo auxiliar de Valladolid insistió en que el número de propiedades no es excesivo si tenemos en cuenta la realidad en cómo están distribuidos los bienes en el territorio. La mayor parte de estos bienes están en Castilla, León y Galicia.

Desde un punto de vista cualitativo “se confunde la adquisición con la inmatriculación de la propiedad y se ha querido hacer ver que la Iglesia ha hecho suyos 35 mil bienes como si antes de la inmatriculación no lo fueran (…) la mayoría de estos bienes estaban en manos de la Iglesia antes de 1861, cuando se ofrece el Registro”.

El prelado subrayó que también existe la idea de que los bienes de la Iglesia son del pueblo, “lo cual es verdad, son del Pueblo de Dios”, y con esto se pretende hacer creer que la Iglesia no tiene derechos a inmatricularlos “y se da a entender que inmatricular es adquirir la propiedad y que ahora que las curias diocesanas han hecho suyos, como que el pueblo les va a perder en una confusión entre lo que es pueblo de Dios, comunidad cristiana y pueblo civil, el pueblo que habita en un municipio”.

Entrevista con Mons. Argüello

Los bienes de la Iglesia son para uso del Pueblo de Dios

Monseñor Luis Argüello puntualizó en que los templos son lugares donde la comunidad cristiana se reúne y realiza la celebración central de la fe que es la eucaristía, pero también otras celebraciones ligadas a la vida de las personas, los sacramentos y las exequias cristianas. Todas estas actividades inciden en el bienestar de la sociedad, subrayó.

El obispo subrayó el valor histórico, artístico y documental de los templos y por esta razón, “la Iglesia española abre las puertas de sus templos para las visitas de aquellas personas que quieran visitarlos”. También reiteró la disposición de la Iglesia de poner al servicio de la sociedad su patrimonio histórico y cultural con la finalidad de “facilitar su contemplación y estudio”.

Entrevista con Mons. Argüello
12 marzo 2021, 12:07