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Archivo. 2020.04.30 Indígenas en Amazonía, Brasil. Niños en escuela Archivo. 2020.04.30 Indígenas en Amazonía, Brasil. Niños en escuela 

Brasil. Los nativos de las zonas urbanas excluidos de la campaña de vacunación

El Consejo Misionero Indígena, CIMI, denuncia sobre la exclusión de los indígenas que viven en las zonas urbanas de la campaña de vacunación anti Covid.

Isabella Piro-Ciudad del Vaticano

El Consejo Misionero Indígena (Cimi), organismo vinculado a la Conferencia Episcopal de Brasil, da la voz de alarma sobre la exclusión de los indígenas que viven en las zonas urbanas de la campaña de vacunación anticovid promovida por el gobierno federal. Expresando su preocupación por el elevado número de muertes por coronavirus registradas en la región septentrional del país, Cimi subraya que entre esas víctimas hay 923 indígenas, de los cuales 216 sólo en el Estado de Amazonas. Sin olvidar el drama de la población de Manaus, donde los hospitales carecen de oxígeno. "Un acontecimiento trágico -escribe el Consejo en una nota- emblemático de la irresponsabilidad de las autoridades a nivel municipal, estatal y federal para hacer frente a la pandemia".

Ya en 2020, recuerda todavía el Cimi, los movimientos indígenas y sociales, tanto nacionales como internacionales, habían pedido al ejecutivo que "tomara todas las medidas necesarias para contrarrestar la propagación del coronavirus entre las poblaciones indígenas de las aldeas y zonas urbanas". La solicitud dio lugar a la aprobación de la Ley 14021, que prevé medidas de emergencia contra la corrupción en favor de los pueblos indígenas, incluido el acceso al agua y la distribución de botiquines de higiene. Esta legislación, sin embargo, "a pesar de estar en vigor - denuncia el Consejo - no ha sido aplicada por el gobierno federal a lo largo de 2020.

Sólo en noviembre del año pasado - explica la nota - el ejecutivo federal ha pensado en un plan anti-pandémico para los pueblos indígenas. Sin embargo, se dirige sólo a "aldeanos indígenas" y termina por dejar fuera a las poblaciones originales que viven en los centros urbanos y que representan, según estimaciones en 2010, "el 46 por ciento de todos los indígenas de Brasil". No sólo eso: el Cimi señala que el uso del término "indígenas de los pueblos", como lo hizo el Ministro de Salud, Eduardo Pazuello, "representa una discriminación" porque de esta manera "el gobierno pretende definir, de manera arbitraria, quién es indígena y quién no, entrando en conflicto con la Constitución, con las leyes nacionales e internacionales, así como con el propio movimiento indígena".

"En esta grave situación de pandemia -presiona el Cimi- excluir a algunos grupos indígenas de la salud pública es una contradicción política y humanitaria", también porque los indígenas que residen en los centros urbanos están allí porque "fueron expulsados de sus territorios con un acto de violencia" perpetrado por quienes expropiaron sus territorios. Pero el hecho de que vivan fuera de los pueblos "no significa que ya no sean indígenas". De ahí el llamamiento a un plan de vacunación que reconozca la totalidad de las poblaciones indígenas del Brasil", que ascienden a unas 9.000 personas, y "llegue a ellas en su totalidad".

El Consejo Misionero acusa la posición del actual gobierno que niega la existencia de los indígenas en Brasil, paraliza la regularización de sus territorios y justifica, de hecho, "las invasiones, la persecución y la violencia contra ellos". Esta postura "también ha generado graves consecuencias para la atención de la salud", causando que la pandemia se agrave entre los nativos. De hecho, un estudio reciente de la Universidad Federal de Pelotas muestra que "la prevalencia del coronavirus entre la población indígena urbana, en un 5,4 por ciento, es cinco veces mayor que la de la población no indígena, que es del 1,1 por ciento". Y "la asfixia a la que se ve sometida hoy la población de Manaos -recuerda a este respecto el Cimi- es la triste realidad de la situación política, social y económica del país, gobernado por un pueblo no preparado y malintencionado".

Por último, expresando su solidaridad con "los más de 209.000 brasileños asesinados por los Covid-19", Cimi pide a todos que "sigan luchando y resistiendo toda forma de opresión, violencia y miedo, en nombre de la vida y para que todos la tengan en abundancia".

20 enero 2021, 15:12