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Vatican News
Trabajadores de la salud realizan test del COVID-19 en Bogotá, el 15 de enero de 2021. Trabajadores de la salud realizan test del COVID-19 en Bogotá, el 15 de enero de 2021.  (AFP or licensors)

Colombia, vacuna Covid-19. Obispos: evitar negacionismos infundados

El episcopado considera “altamente recomendable” sumrse al plan masivo de vacunación para el bien de la persona y el bien común. Pide a las autoridades velar por los sectores más vulnerables y actuar con justicia y transparencia sin caer en “mercantilización y politización.

Alina Tufani - Ciudad del Vaticano

“Consideraciones bioéticas en torno a la vacuna contra el Coronavirus”, se titula el artículo realizado por monseñor Alejandro Díaz García, sacerdote de la arquidiócesis de Bogotá, con el cual el episcopado, como declara su presidente, monseñor Óscar Urbina Ortega, arzobispo de Bogotá, busca “promover a nivel doctrinal, ético y pastoral, que las personas acudan a la vacunación como un compromiso con el bien común, protegiendo la salud propia y la de los hermanos”.

La Conferencia episcopal colombiana (CEC) ante la próxima implementación del plan masivo de vacunación contra el coronavirus, ofrece algunas orientaciones de carácter ético, para iluminar la conciencia no solo de los fieles, sino de todos los ciudadanos de buena voluntad, que quizás se hagan preguntas sobre las vacunas, su origen y  sus efectos sobre la salud.

“Toda persona tiene el deber de cuidar la propia salud y la de los demás. La búsqueda y promoción tanto del interés personal como del bien común compete a todos y cada uno de los miembros de un cuerpo social”, es el primer punto que se destaca en el documento. Sin embargo, pone de relieve que “ninguna persona puede ser sometida a un procedimiento médico, en este caso farmacéutico, sin el propio consentimiento libre e informado o el de sus tutores legales”.

Aclarado el punto sobre el carácter voluntario de la vacunación, el episcopado considera que el recurso a la vacunación es “altamente recomendable”, especialmente para aquellos que, movidos por la fe en Jesucristo, promueven en toda circunstancia la dignidad de la persona y  consideran la “entera sociedad como la gran familia humana”  y luchan por favorecer a los más necesitados. En este último punto, la CEC exhorta a las autoridades a destinar una especial atención a las poblaciones más expuestas al riesgo de contagio y a las menos favorecidas socialmente. 

“Es de esperar que los responsables de la comunidad, las instancias gubernamentales y las autoridades competentes, garanticen a toda la población el acceso justo y equitativo a vacunas eficaces, seguras desde el punto de vista sanitario y éticamente aceptables”, señala monseñor Díaz García en su artículo.

Pero además, el documento recuerda que en el establecimiento de las prioridades y administración del plan de vacunación se debe evitar todo injerencia que lleve a la “mercantilización, la politización y la corrupción” donde debería primar la “justicia, solidaridad, inclusión y transparencia”.

Los obispos también hacen un enérgico llamado a la ciudadanía para colaborar con el inminente plan de vacunación depositando su confianza en la  comunidad científica y en las autoridades.  Recuerdan además que en la actual situación de emergencia sanitaria no se puede ignorar que todos los seres humanos están en riesgo de contagio o puedan ser agentes de propagación del virus; la incontenible difusión y letalidad del virus; el alto grado de afectación y repercusiones negativas en todos sectores de la sociedad; y el desarrollo y que la aprobación de vacunas que permiten detener y prevenir la expansión del virus.

“Hay que evitar negacionismos infundados y conductas irresponsables que pongan en riesgo la salud pública. Las virtudes demostradas a lo largo de estos meses de pandemia, como la solidaridad y creatividad, la paciencia y fortaleza, habrán de seguir caracterizando la vida social y familiar”, advierte el documento.,

La pandemia para el episcopado colombiano impone más que nunca un sentido de responsabilidad con el bien común, pero también, hoy más que nunca, es la oportunidad para demostrar los valores que unen a los colombianos  y para “sentar las bases de un país más justo y solidario”.

21 enero 2021, 18:56