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Nigeria, secuestrados un sacerdote y estudiantes: seguridad nacional en riesgo

Todos los ciudadanos nigerianos están amenazados por la inseguridad: la gravedad de los casos y la aparente impunidad se han vuelto inaceptables. Son las declaraciones del arzobispo de Abuja, Monseñor Ignatius Ayau Kaigama, pidiendo un cambio de estrategia en el mundo político.

Lisa Zengarini - Ciudad del Vaticano

Para combatir la inseguridad en Nigeria, se necesitan esfuerzos y estrategias coordinados para abordar sus causas. Son las palabras de Monseñor Ignatius Ayau Kaigama, arzobispo de Abuja, al comentar el último secuestro de cientos de estudiantes de secundaria de la Escuela de Ciencias del Gobierno en Kankara, estado de Katsina, perpetrado entre el 11 y el 12 de diciembre por los yihadistas de Boko Haram.

 

"Los asesinatos y secuestros en Nigeria, ahora representan una seria amenaza para todos los ciudadanos", dijo el arzobispo en un post publicado en Facebook el 15 de diciembre en el que recordó que los ataques contra escuelas y los secuestros de estudiantes, a menudo por extorsión, son comunes en el país y que las víctimas de secuestros vinculados a motivaciones ideológicas están particularmente expuestas al riesgo de ser asesinadas o permanecer más tiempo prisioneras.

Hay que cambiar las estrategias hasta ahora ineficaces

"La gravedad de los casos y la aparente impunidad se han vuelto inaceptables y no pueden ser excusados, bajo ninguna circunstancia", afirmó contundentemente el prelado, poniendo en duda las responsabilidades del gobierno de Buhari "tan meticuloso a la hora de reprimir las protestas ciudadanas y detener a los disidentes, mientras que el país tiene que sufrir una inseguridad insoportable".

"El primer deber de un gobierno, como se establece en la Constitución, es proteger la vida y la propiedad de sus ciudadanos sin importar su afiliación étnica o religiosa. Cualquier violación de este principio fundamental del contrato social contradice la razón de ser de un gobierno", añadió monseñor Kaigama.

Según el Arzobispo de Abuja, la incapacidad de las autoridades federales para contener a varios grupos armados que ahora aterrorizan diferentes partes del país, en particular en el norte, es ahora evidente. "En este momento", escribe, "debería quedar claro que la estrategia puesta en marcha para frenar la inseguridad y promover la paz no está funcionando y debería ser examinada, mejorada o, mejor aún, reformulada".

Erradicar el flagelo de la violencia

"El gobierno debe ocuparse de controlar a los terroristas, hacer que los criminales sean arrestados, desmantelar las bandas y encarcelar a los secuestradores. Este es el mínimo que los ciudadanos esperan de sus dirigentes", insta Monseñor Kaigama, señalando que con la reciente escalada de secuestros y episodios de bandidaje el país está ahora superando el umbral de riesgo. De ahí, en conclusión, el apremiante llamamiento a una acción más decisiva para erradicar estos flagelos: "Si bien las fuerzas de seguridad pueden hacer todo lo posible, todo el mundo debe ponerse a trabajar si se quiere eliminar esta amenaza de una vez por todas".

También secuestrado un sacerdote

El secuestro de los estudiantes de Kankara ha suscitado la firme condena, entre otros, también de la Organización Nacional Interconfesional y Religiosa por la Paz (Nifrop), una organización nigeriana interconfesional que ha pedido un día nacional de oración por su liberación. Mientras tanto, nos acaba de llegar la noticia del secuestro de otro sacerdote en Nigeria. Es el Padre Valentín Oluchukwu Ezeagu, de la congregación de los Hijos de María Madre de la Misericordia (SMMM).

El secuestro - informa la agencia ACIAfrica - tuvo lugar el 15 de diciembre mientras se dirigía a su pueblo, Igboukwu, en el estado de Anambra, para el funeral de su padre. Este es el último de una larga lista de sacerdotes y religiosos secuestrados en Nigeria, principalmente con fines de extorsión.

17 diciembre 2020, 10:23