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Vatican News

Entrevista a Antonio Grasso: "El Papa confiará el mundo sufriente a la Virgen"

Debido a la pandemia, el 8 de diciembre, por primera vez, el Pontífice no estará presente en la Plaza de España para el tradicional tributo a la Virgen en el día de la Solemnidad de la Inmaculada Concepción de María. En su lugar, se planea un gesto de devoción privada. En este contexto, nuestro colega Federico Piana entrevista a Antonino Grasso, mariólogo: "Esta vez el tradicional acto de encomienda de Roma e Italia se extenderá a todos los pueblos sufrientes de la Tierra. Una novedad llena de amor".

Federico Piana- Ciudad del Vaticano

Desde que Pío XII visitó por primera vez la estatua de la Virgen con una espléndida cesta de flores blancas en aquel lejano 8 de diciembre de 1953, día de la inauguración del Año Mariano, la Plaza de España en Roma nunca había visto la ausencia de un pontífice que confiara a María el destino de Roma e Italia en la solemnidad de la Inmaculada Concepción.

Fue necesaria una dramática pandemia, que aún registra cientos de miles de contagios y muertes, para imponer al Papa Francisco la dolorosa decisión de cancelar una cita que ya se ha convertido en una tradición. En su lugar, para evitar reuniones y riesgos para los fieles, el Santo Padre realizará un acto de devoción privada, como anunció la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

El Papa Francisco el 8 de diciembre no irá a Plaza España

Ese día el Papa confiará a María el sufrimiento del mundo, otra novedad. "Porque -explica Antonino Grasso, mariólogo y profesor del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "San Luca" de Catania- el Papa no sólo confiará la Ciudad Eterna y sus habitantes a la Virgen, como es costumbre en esa fecha, sino que esta vez también incluirá a los numerosos enfermos de todo el mundo. Y lo hará presentando nuestras actuales dificultades y debilidades".

 

"El Papa se dirigirá a Nuestra Señora sabiendo que cuando le supliquemos, ella suplicará por nosotros. La Madre de la Misericordia intercede con prontitud, nunca se demora", añade el mariólogo.

Un profundo vínculo entre Roma y la Virgen

Tras Pío XII, fue su sucesor en la Cátedra de Pedro quien continuó el gesto de devoción y encomienda a la Virgen. "Juan XXIII -recuerda el profesor Grasso- fue por primera vez a la Plaza de España el 8 de diciembre de 1958, mientras que Pablo VI lo hizo al final del Concilio Vaticano II, el 8 de diciembre de 1965. El Papa Juan Pablo II, el Papa Benedicto XVI y ahora el Papa Francisco han seguido viviendo esta tradición, destacando con sus discursos el profundo vínculo de Roma e Italia con la Virgen".

La columna inaugurada tras la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción

La columna que sostiene la estatua de bronce de María, colocada junto a la Plaza de España, tiene una historia aún más antigua que el acto de devoción y encomienda. Fue diseñada por el arquitecto Luigi Poretti e inaugurado por Pío IX.

"La inauguración -dice Grasso- tuvo lugar el 8 de diciembre de 1857, tres años después de la solemne proclamación del dogma de la inmaculada Concepción de María. La columna, utilizada para la creación del monumento, fue encontrada en 1777 durante las obras de refuerzo de los cimientos de un edificio donado por Pío VI a las monjas benedictinas de Santa María en Campo Marzio y contiene también versos tallados de la Sagrada Escritura que hacen referencia al dogma".

03 diciembre 2020, 10:36