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Obispos de Paraguay: "Frente a la corrupción, los laicos sean artífices del cambio"

En el Día Nacional del Laico, los obispos paraguayos llaman a los laicos a ser testimonios coherentes de Jesucristo y de la presencia profética y caritativa de la Iglesia.

Alina Tufani - Ciudad del Vaticano

La Iglesia de Paraguay celebró, ayer, 22 de noviembre, por segunda vez, el Día Nacional del Laico, una cita que a causa de la pandemia de Covid-19 se celebró virtualmente, al igual que todos los encuentros que durante una semana precedieron la festividad y que concluyó con una misa y un conversatorio desde la catedral del Santuario mariano de Caacupé.

El responsable de la Pastoral de laicos de la Conferencia episcopal de paraguaya (CEP) monseñor Celestino Ocampo, Obispo de Carapeguá, en un mensaje, puso de relieve el tiempo de prueba que atraviesa el mundo, muy difícil para todos, pero en especial para aquellos que se han enfermado del covid 19 y para aquellos que han perdido a sus seres queridos o que han quedado sin trabajo.

El empeño de los laicos

“Más que nunca hemos tomado conciencia de nuestra condición de pasajeros por este mundo, nos dimos cuenta de nuestra fragilidad y vulnerabilidad y que nos necesitamos entre todos, nadie puede salvarse solo, menos sin Dios”, apunta monseñor Ocampo.

 

El responsable de la pastoral de laicos reconoció con estima el empeño de los laicos que “superando la indiferencia y el miedo”, interpelados por la Palabra de Dios, ha salido al encuentro de los más necesitados y han colaborado activamente en los momentos duros de la cuarentena para que nada les faltara.

Ser “sal de la tierra y luz del mundo”

“Ese testimonio de ustedes – afirma Monseñor Ocampo - puede interpelar a muchos otros que, dejándose llevar por el egoísmo o la comodidad, se mantienen al margen de cualquier compromiso con el hermano”.

En este contexto, el obispo recuerda que los laicos son necesarios en los distintos estamentos de la sociedad, empezando por la familia, el mundo laboral, la ciencia, la cultura, la política o la economía, para ser “sal de la tierra y luz del mundo”, testimonios de vida coherente y presencia profética y caritativa de la Iglesia.

No eludir los problemas y desafíos

Una presencia de los laicos que no eluda los problemas y desafíos que afligen a la sociedad paraguaya como la corrupción, pública y privada, que no deja de dañar la confianza, y de malgastar los recursos destinados a mejorar las condiciones de vida del pueblo, en especial de los sectores vulnerables, que necesitan de salud, educación, alimento, trabajo, techo, tierra, servicios públicos y una vida digna.

“Hermanos y hermanas, esta situación de corrupción que venimos arrastrando en nuestro país desde hace décadas, constituye un gran desafío para ustedes y para todos nosotros. Tenemos esperanza, que los laicos, a partir de su convicción cristiana, puedan llevar adelante el cambio tan anhelado en nuestro país. En este día especial de todos ustedes, queridos laicos, les invito a renovar sus promesas como discípulos misioneros de Jesús, comprometidos en la construcción de una sociedad más justa, fraterna y solidaria”, concluye monseñor Ocampo.

23 noviembre 2020, 17:24