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Obispos Europeos: garantizar una región Ártica sostenible y pacífica

En el marco de la Consulta Pública lanzada por la Unión Europea sobre la región, con el fin de determinar la futura política ante los desafíos actuales, la Comisión de las Conferencias Episcopales de la Comunidad Europea también se pronunció, destacando aspectos como el desarrollo sostenible e integral, una dimensión humana más fuerte y la promoción de la capacidad de recuperación de las comunidades locales.

Isabella Piro – Ciudad del Vaticano

"La Unión Europea tiene la responsabilidad de garantizar un Ártico sostenible y pacífico, que ponga a su población en primer lugar", lo afirma, en una nota, la COMECE (Comisión de las Conferencias Episcopales de la Comunidad Europea), contribuyendo así a la consulta pública iniciada por la Unión Europea (UE) sobre la futura política europea para la región del Ártico, en particular ante los actuales "desafíos ecológicos, socioeconómicos, geopolíticos y de derechos humanos". La consulta es necesaria ya que el último marco de política europea para el Ártico se remonta a 2016. El punto de vista de la COMECE ha sido elaborado junto con "Justicia y Paz Europa" y en diálogo con los representantes de la Iglesia local. "La futura política de la UE para el Ártico – se lee en la nota de la COMECE – debería promover una asociación para el desarrollo sostenible e integral de las personas, las familias y las comunidades locales, respetando al mismo tiempo su entorno natural". Al respecto, el documento Episcopal sugiere que "la dimensión humana debería tener una mayor articulación en la política futura, incluida la salud, la seguridad y el desarrollo socioeconómico de las comunidades locales y los trabajadores migrantes de la región".

Priorizar las comunidades indígenas, no políticas depredadoras

Pero eso no es todo: además de "reforzar la protección y la promoción de los derechos humanos, incluidos los derechos a la tierra, sociales, culturales, religiosos y lingüísticos de las comunidades indígenas", la Comisión Episcopal Europea alienta a la UE a "dar prioridad a la promoción de la capacidad de recuperación de las comunidades locales en vista de las adaptaciones necesarias inducidas por el cambio climático y sus consecuencias": "La riqueza de los recursos naturales presentes en la región del Ártico y su mayor accesibilidad debido al derretimiento del hielo – explica la COMECE – alimenta las prácticas depredadoras que explotan el medio ambiente y empobrecen a las poblaciones locales". De ahí la referencia a esa "ecología integral" tan frecuentemente citada por el Papa Francisco y que incluye "la salvaguarda de la Creación y la construcción de un orden social y económico verdaderamente justo y equitativo".

Políticas vinculantes para que las empresas protejan el ambiente

Por lo tanto, afirma la COMECE, el futuro marco político de la UE para el Ártico debe incluir "un mecanismo vinculante de responsabilidad social corporativa, que exija a las empresas el pleno respeto de los derechos humanos y de las normas sociales y medioambientales internacionalmente reconocidas". Además, para prevenir "el riesgo de fragmentación de la región", la UE debería "promover formas nuevas e inclusivas de participación multilateral con todos los agentes regionales y locales, incluidas las comunidades indígenas". Por último, la Comisión Episcopal espera que "las iglesias y las comunidades religiosas, como promotoras del desarrollo humano sostenible y la paz" puedan "ser reconocidas como socios naturales de la UE para abordar conjuntamente los desafíos pertinentes a la región del Ártico".

16 noviembre 2020, 11:24