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Basílica Papal de Santa María la Mayor Basílica Papal de Santa María la Mayor 

Santa María la Mayor. El cardenal Ryłko recuerda el mensaje de nuestra Madre

Todos los años, en la Basílica Papal de Santa María la Mayor, el día 5 de agosto se recuerda el "Milagro de la nieve" con una solemne celebración. En esta ocasión, el cardenal Stanisław Ryłko, arcipreste, habló del “significado más profundo” de esta antigua basílica mariana, y afirmó: "la Virgen, hoy como entonces, continúa diciéndonos a cada uno de nosotros: «Hagan todo lo que Él les diga» (Jn 2,5).

Como cada 5 de agosto, tuvo lugar la solemne celebración en la Fiesta de la Dedicación de la Basílica Papal de Santa María la Mayor. En la homilía de la Misa, presidida por el cardenal Stanisław Ryłko, el purpurado recordó los orígenes de esta Basílica, la primera en honor a la Virgen María en Occidente y la “madre de todos los Santuarios del mundo cristiano”.

Es un monumento de fe de intensa belleza, donde todo habla de Cristo, el Hijo de Dios hecho hombre para nuestra salvación, ¡y de su Madre! Es un templo que conserva dos grandes tesoros: la reliquia de la Sagrada Cuna de Belén, testigo del misterio de la Encarnación del Hijo de Dios y la divina maternidad de María, y la Sagrada Efigie de la Salus Populi Romani, venerada aquí durante muchos siglos.

Templos cristianos, morada de Dios entre los hombres

Con el pasaje del Apocalipsis (21, 3-4), hizo presente el significado de los templos cristianos, que son “morada de Dios entre los hombres, morada de un Dios compasivo, listo para enjugar las lágrimas de los que lloran”, e hizo una particular observación sobre esta basílica papal: allí “la presencia de Dios, Padre rico en misericordia”, está acompañada “por la presencia de su Madre, la Virgen María”.

Esta Basílica da testimonio del cumplimiento de la profecía que María pronunció en su Magníficat: "Desde ahora me llamarán bienaventurada todas las generaciones" (Lc 1,48). En este templo, a lo largo de los siglos, el espíritu de la Virgen ha continuado regocijándose en Dios Salvador, porque ha mirado la humildad de su sierva.

Recordando que San Pablo explica el importante papel de María en la historia de la salvación (cf. Gál 4, 4-5.7), el cardenal Ryłko habló, pues, del “principal mensaje” que la Virgen transmite, en esta Basílica, “a generaciones de cristianos”:

"Ya no eres esclavo, sino libre. ¡Eres hijo de Dios! ¡He aquí tu dignidad! Respétala y no la desfigures con el pecado".

En los santuarios se cumple el testamento de Jesús en la cruz

Por último, refiriéndose a aquellos lugares en donde “la presencia de María en la vida de sus hijos y su ternura materna son particularmente explícitas”, “casi palpables”, que son "polos de atracción” para los fieles que van a encontrarla y a “abrir sus corazones de par en par ante ella”, el arcipreste de la Basílica papal de Santa María la Mayor habló del papel de los santuarios marianos del mundo:

Los santuarios son los lugares donde se cumple de manera especial el testamento de Jesús en la cruz: el hombre tocado por diversas pruebas, el que vive dramas personales y familiares, se siente entregado y confiado a María; siente las palabras de Cristo dirigidas a él: "¡He aquí a tu madre!". (Jn 19, 27); advierte la apremiante invitación a confiar en ella sin temor, a escucharla y a dejarse guiar por ella sin demora.

Cristo sigue confiando su Madre a cada uno de nosotros

Y habló también del “significado más profundo”, de esta antigua basílica mariana:

¡Aquí Cristo sigue confiando su Madre a cada uno de nosotros! Y nosotros, como el apóstol Juan, estamos llamados a llevar a María a nuestros hogares, a dejarla entrar en nuestras vidas, a hacerla participar en nuestras alegrías y problemas, en los desafíos que enfrentamos cada día.

No olvidemos, pues, - concluyó el purpurado - las palabras de la Virgen en las bodas de Caná. La Virgen, hoy como entonces, continúa diciéndonos a cada uno de nosotros: "Hagan todo lo que Él les diga" (Jn 2,5).

05 agosto 2020, 11:20