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Monseñor Sergio Gualberti, Arzobispo de Santa Cruz, Bolivia Monseñor Sergio Gualberti, Arzobispo de Santa Cruz, Bolivia 

Bolivia. Gualberti: la pandemia está dejando un mundo más desigual e injusto

Homilía de Monseñor Sergio Gualberti, Arzobispo de Santa Cruz en Bolivia, del pasado Domingo XVIII del tiempo ordinario. En el marco de la crisis sanitaria, el arzobispo exhortó a los fieles a “compartir lo que Dios nos ha dado, a dar testimonio de caridad y solidaridad cristiana, a tender la mano a los que nos piden ayuda”.

Ciudad del Vaticano

A partir del Evangelio de la multiplicación de los panes (Mateo 14, 13-21) del pasado Domingo XVIII del tiempo ordinario, monseñor Sergio Gualberti, arzobispo de Santa Cruz, destacó en su homilía: “Jesús, ante ese gentío desamparado y abandonado a su suerte, se conmueve en lo más hondo de su ser, una conmoción que se vuelve acción”. El prelado resaltó el modo en que Jesús “asume como suyos los sufrimientos y problemas de esa gente, deja a un lado sus planes, se pone a enseñar y a sanar enfermos quedándose con ellos hasta el atardecer”.

Monseñor Gualberti expresó que, con el gesto de la multiplicación de los panes, “Jesús manifiesta su opción preferencial por los pobres, un llamado para nosotros a no ser indiferentes ante miles de millones de pobres que, todavía hoy, sufren y mueren de hambre en el mundo”. Según el arzobispo de Santa Cruz, “esta situación se está agravando aún más en estos meses por las graves consecuencias sanitarias, económicas, sociales y políticas causadas por la pandemia del COVID y que están dejando un mundo más desigual e injusto”. Al mismo tiempo, subrayó que “este problema aflige también a nuestro país en particular a tantos hermanos y hermanas pobres y Jesús hoy nos manda también a nosotros: ustedes mismos denles de comer”.

Delante de esta realidad y a la luz del obrar de Jesús, el prelado exhortó a sus fieles a “compartir lo que Dios nos ha dado, a dar testimonio de caridad y solidaridad cristiana, a tender la mano a los que nos piden ayuda, a saciar el hambre de pan y el hambre de cercanía, de gestos humanos y de palabras de consuelo y a aliviar el dolor y sufrimientos de los contagiados por el virus y sus familiares”.

03 agosto 2020, 11:36