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Arzobispo Piñeiro: “En las parroquias no puede faltar el brazo samaritano”

Monseñor Salvador Piñeiro, arzobispo de Ayacucho, lanzó un urgente llamado a la solidaridad durante el ciclo de conferencias virtuales titulado “Vivifica tu fe” organizado por Palotinos-Perú con el objetivo de vivir la fe en nuestros días.

Ciudad del Vaticano

En “común-unidad”, así pidió monseñor Salvador Piñeiro, arzobispo de Ayacucho, vivir la fe en nuestros días. Lo afirmó durante la sexta conferencia titulada “La parroquia: Comunidad de fe y servicio”, organizada de modo virtual por Palotinos-Perú el jueves 13 de agosto.

Durante la actividad, que forma parte del ciclo de conferencias “Vivifica tu fe”, el también expresidente de la Conferencia Episcopal Peruana analizó los puntos principales del documento de la Congregación para el Clero sobre la vida parroquial, publicado por la Santa Sede el 20 de julio último.

 

En su intervención, el arzobispo explicó que “La palabra de Jesús transforma al mundo”, y que esto es una de las certezas que debe provocar el Evangelio en los laicos. Otra misión que tiene la parroquia -añadió-, es “llevar los sacramentos como signos de la obra salvadora de Jesús”. Durante su exposición recordó que, desde la comunidad cristiana, “¡no puede faltar el brazo samaritano!”, en clara referencia a la obra caritativa de la Iglesia.

Por otra parte, el prelado destacó también la importancia de la misa dominical, dado que “en el altar colocamos todos los anhelos y esfuerzos, siendo esto la cumbre de la vida cristiana”. En otro momento de su disertación, puntualizó que la parroquia no es una oficina de trámites, ni es únicamente la casa de los sacerdotes: “Es la casa en medio de la comunidad, de la vivencia de la vida fraterna”, afirmó.

Finalmente, animó a la feligresía a promover en los niños y jóvenes las ilusiones y esperanzas del Evangelio, e invitó a seguir el próximo 27 de agosto a las 11am (hora de Lima) a un nuevo encuentro virtual, que abordará una reflexión en torno a la vida de Santa Rosa de Lima.

La ponencia que dictó el arzobispo Piñeiro puede verse aquí

17 agosto 2020, 17:46