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Nopoki: educación intercultural universitaria para la Amazonía

“Espacios interculturales en la Amazonía” fue el tema de la mesa redonda organizada por “Amazonía: Casa Común”. Contó con la participación de Monseñor Gerardo Zerdín, obispo del Vicariato Apostólico de San Ramón, y de Delio Siticonatzi, líder asháninka y docente de la universidad Católica Sedes Sapientiae- Nopoki, en Atalaya, Perú.

Manuel Cubías – Ciudad del Vaticano

La educación intercultural es uno de los temas de interés en el Sínodo Amazónico, y un reto en la vida de los pueblos originarios. En este marco, el día 15 de octubre se presentó una iniciativa llamada “Nopoki”, una universidad que se instaló en Atalaya, Perú hace 14 años y que se ha constituido en un verdadero “espacio intercultural”.

“Estoy aquí”

Nopoki, que en lengua Shipiba significa “Estoy aquí”, es un proyecto que nace de la intuición de Monseñor Gerardo Zerdín de hacer algo que conecte la educación y la conservación de las lenguas y tradiciones indígenas, como patrimonio clave para la identidad y desarrollo de estas comunidades. La iniciativa que ha comenzado en el año 2007, con la ayuda de la Universidad Católica “Sedes Sapientiae” y busca lograr el desarrollo en una de las regiones más pobres del Perú.

La Universidad Católica Sedes Sapientiae, inició el proceso de admisión al programa en marzo de 2007. A través del apoyo de diversas ONG, de ayuntamientos españoles, croatas y del Fondo Italo Peruano (FIP), se logró conseguir el financiamiento para la construcción de los componentes que conforman Nopoki: Centro de Investigación y Formación Intercultural «Nopoki», Albergue Estudiantil (Alimento, Salud, Recreación), Centro de Producción y Talleres (Gastronomía, Carpintería, y Costura).

Delio Siticonatzi, líder del pueblo asháninka, un día alumno y hoy profesor, lo define como algo maravilloso, como “un lugar donde ha descubierto lo que significa el servicio”.

Una iniciativa que piensa en los jóvenes

Delio Siticonatzi, que este año se ha convertido en formador permanente de la residencia para estudiantes de Nopoki, dijo ser uno de los frutos “del trabajo de ‘una misión’ que ha pasado mucho tiempo en Perú”, refiriéndose a Monseñor Zerdín, a quien dio las gracias porque “en su iniciativa ha pensado en los jóvenes” y ha hecho que surjan profesionales. También dice que gracias a Nopoki ha podido cumplir “sus sueños”, y se siente agradecido porque “la madre Iglesia nos acoge como indígenas”.

Respeto a la diversidad cultural

Nopoki ha podido consolidar la interculturalidad con la educación, y para Delio ha sido ese lugar donde los jóvenes han sido acogidos y se les ha brindado la mano, “esa mano que abriga, que da fuerza y que anima a seguir”, siempre respetando sus culturas.

Delio afirmó, citando las palabras de Yesica Patiachi, que la educación no borra las culturas ni las tradiciones ni la lengua. En Nopoki, los jóvenes descubren la interculturalidad, y aprenden a dialogar con las otras culturas amazónicas, lo que siempre enriquece. Esos jóvenes “se fortalecen más y en vez de perder su cultura, se les anima a que nuevamente regresen a su comunidad e inicien a trabajar desde su cultura”.

El docente afirmó que en Nopoki se brinda un verdadero espacio a los jóvenes indígenas para lograr sus sueños, creando una “pedagogía intercultural”. “Se les ayuda a formarse personalmente como profesional y en lo espiritual”. Y dijo que desde lo espiritual “descubren la vocación del servicio”.

Hablando de su experiencia Delio afirma que de no haber conocido la palabra servicio y su significado, hoy no estaría en Nopoki. “Yo como profesor descubrí la vocación de servicio para los demás. No me queda otra palabra que servir”, confesó Delio.

Delio insistió en la necesidad de “que los jóvenes que se forman en la universidad, regresen a sus comunidades como promotores de desarrollo”.

Educación bilingüe intercultural

Monseñor Zerdin afirmó en su exposición: “Hoy hemos presentado esa experiencia de educación bilingüe intercultural que busca formar maestros que van a enseñar en escuelas primarias y secundarias de sus respectivas etnias”. Señaló que, si bien hay algunos profesores indígenas, no son suficientes, pero, además, el reto es enseñar los conceptos y contenidos académicos en sus propias lenguas.

“En nuestro centro, afirmó el obispo, se posibilita a los jóvenes que estudien sin preocuparse del dinero, tenemos 14 años de hacerlo; y segundo, se trata de un trabajo dentro del propio imaginario, tratar de traducir o buscar los términos, los conceptos en las lenguas indígenas para que todo el discurso se pueda hacer en su lengua. Muchas veces la lengua indígena se usa en la vida concreta, pero para el nivel académico es otra cosa. En nuestra institución hay 700 alumnos. La mitad se prepara para profesores bilingües, la otra mitad estudian otras carreras, solo en lengua española, como ingeniería agraria contabilidad o administración. Para la carrera de educación bilingüe intercultural es necesario tener, al menos, conocimientos básicos de alguna lengua indígena.

17 octubre 2019, 12:26