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Iglesia Ecuador: Con el sínodo, el pueblo creyente ha ido tejiendo redes

Durante dos días la Iglesia ecuatoriana ha estudiado y reflexionado sobre el tema: “Ecología Integral y Sínodo Amazónico, Retos y Desafíos para el Cuidado de la Casa Común en Ecuador”, en la sede de Quito, de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador.

Manuel Cubías – Ciudad del Vaticano

Participaron en el congreso obispos, sacerdotes, religiosas y religiosos, laicos y laicas y estudiantes. Los asistentes en el evento fueron más de 300. El congreso ha servido para ser más conscientes de que en la defensa de la Casa Común existen experiencias en Ecuador que muestran por un lado situaciones preocupantes para el futuro del planeta, pero al mismo tiempo diferentes modos de hacer frente a estas agresiones.

Realidad de la Amazonía

Este evento ha servido para conocer la realidad de los mecheros en la Amazonía, de las hidroeléctricas y la minería, el comercio justo y solidario, la explotación laboral y de la tierra, la estación científica en el Yasuni, una región de pueblos en aislamiento voluntario, las fuentes hídricas en la zona de la Sierra, la persecución y criminalización de los defensores de los Derechos Humanos y ambientales, las amenazas al equilibrio ambiental en el Archipiélago de Galápagos, la respuesta de los jóvenes a la crisis socio ambiental o la espiritualidad ecológica, elementos que pueden ayudar a avanzar en la toma de conciencia ante estas graves problemáticas.

Que los pueblos indígenas sean escuchados

La lideresa indígena Patricia Gualinga planteó la importancia de “que las voces de los pueblos indígenas sean escuchadas”. Además, insistió en el rol que como pueblos han asumido en defensa de la Amazonía: “los pueblos hemos estado al frente defendiendo la Amazonía”, y añadió: “los pueblos indígenas vemos la naturaleza como algo que da vida al Planeta”, esta es una visión completamente diferente a la visión economicista. La líder indígena del pueblo Sarayaku denunciaba las consecuencias de la llegada de las grandes empresas, que producen “un impacto ecológico, social y de pensamiento terrible”.

Mauricio López, Secretario Ejecutivo de la REPAM. planteó que el Sínodo para la Amazonía nos desafía a tres conversiones: pastoral, ecológica y sinodal. Luego subrayando el proceso presinodal, que ha sido un proceso de escucha que ha involucrado a miles de personas, afirmó: el sínodo es “la voz del pueblo creyente que ha ido tejiendo redes”.

En torno al tema de la crisis medioambiental, Mauricio López enfatizó la urgencia de actuar. El momento actual requiere de nuestra respuesta inmediata y concertada. Es el momento de acción para toda la sociedad.

Monseñor Rafael Cob García, del Vicariato Apostólico de Puyo afirmó que “La escucha es un eje transversal a lo largo de todo el proceso, pero el postsínodo es la parte más importante”.

“La escucha de los pueblos que viven en la amazonia, ellos son los protagonistas de esta iniciativa por la casa común. Es importante seguir escuchando, esa escucha supone reflexión, silencio, contemplación. esto hemos intentado en este tiempo presinodal. La preocupación por el extractivismo en la amazonia, petrolero, minero o maderero; igualmente la preocupación por los incendios que están acabando con la flora, y que pueden acabar con este pulmón de la tierra”.

Para el Vicario de Puyo, es importante ver hacia el futuro de la Iglesia en la Amazonía, por eso afirma: “Esto exige quizá una nueva organización de la pastoral, una iglesia más ministerial, menos clerical, dar más protagonismo a los laicos y a la mujer en la Iglesia. Ver el sacerdocio en la Amazonía, este es un gran desafío. Hay pocos sacerdotes que puedan llegar a lugares y poder llevar la eucaristía y el perdón de los pecados. Hay que pensar en alternativas”.

Papel de las mujeres en el territorio amazónico

En la Amazonía el papel de las mujeres es fundamental, que son las más afectadas, junto con los niños, por la destrucción de la naturaleza, como reconocía Marisol Rodríguez, quien se preguntaba, “¿qué les duele a las mujeres amazónicas?”, enumerando una serie de situaciones que hoy sufren las mujeres en una Amazonía expoliada, lo que las convierte en víctimas de maltrato, redes de prostitución, trata, destrucción de sus casas, separación de sus familias, pérdida de autonomía y valores tradicionales e imposición de valores capitalistas. Pero también existen esperanzas, resaltaba: son las mujeres quienes generan vida biológica, espiritual y cultural, garantizan la soberanía alimentar, conectan los saberes, defienden los territorios, enseñan valores y dan afecto, a ejemplo de las mujeres que estuvieron al pie de la Cruz.

El cardenal Pedro Barreto recordaba las palabras que escuchó recientemente a una indígena colombiana: “los políticos no tienen tiempo para escucharnos; los empresarios menos; pero el Papa Francisco sí tiene tiempo para escucharnos con gusto y atención”, algo que tiene que ser visto como un signo de los tiempos, una señal de discernimiento.

A continuación, el texto de los compromisos adquiridos por la Iglesia del Ecuador:

Nuestra Madre Tierra Agoniza

Comunicado del Congreso de Ecología Integral y Sínodo Panamazónico

A todas las personas, pueblos y nacionalidades del planeta:

Declaramos:

1.Nuestro compromiso de continuar la marcha en la lucha y transformación desde nuestro de ser constructores de justicia, profetas y defensores de la vida y la diversidad.

2.Nuestro compromiso por habitar el planeta, respetarlo y valorarlo, especialmente en los grandes ecosistemas amenazados: océanos, ríos, bosques, páramos, selvas, glaciares.

3.Nuestro compromiso para instar a las autoridades de los países de la cuenca amazónica a parar el ecocidio, genocidio y etnocidio provocados por la expansión de la frontera agrícola, la actividad extractivista y los megaproyectos.

4. Exigimos a los gobiernos la moratoria a las concesiones mineras y de proyectos hidroeléctricos.

5.Nuestro compromiso como Iglesia Católica de denunciar ante la justicia local e internacional la violación de los Derechos Humanos de los pueblos originarios, de los pueblos en aislamiento y el campesinado y los derechos de la naturaleza.

6. Nuestro compromiso de actuación, en conjunto con colectivos y organizaciones, para la promoción y defensa de los Derechos Humanos y de todo sector y grupo social en situación de vulnerabilidad.

7.Nuestro compromiso por continuar la marcha en este caminar, escuchando y construyendo con los otros actores de la sociedad civil, colectivos y particularmente con los jóvenes, acciones de defensa, sensibilización, incidencia y compromiso por la defensa de la Casa Común, haciendo nuestros sus procesos de resistencia y lucha como caminos para defender los derechos de la vida, la naturaleza y los pueblos.

8. Nuestro compromiso para asumir y denunciar que la destrucción de la naturaleza es un pecado social de orden capital.

9.Nuestro compromiso por una opción y promoción de vida que respete la naturaleza, en lo personal, lo comunitario y lo institucional.

10. Nuestro compromiso como academia, desde las propuestas académicas que reconozcan la riqueza del patrimonio cultural y resignifiquen nuestras actividades sustantivas de docencia-formación, investigación y vinculación y orientarlas hacia la valorización, defensa y promoción del cuidado de la Casa Común.

11.Nuestro compromiso por incorporar en planes de estudio y de carreras de todos los niveles educativos y espacios de formación la Ecología Integral desde la encíclica Laudato Si´.

12.El compromiso por seguir reconociendo en el diálogo de saberes, desde las cosmovisiones y visiones ancestrales, el Kawsak Sacha –Selva Viviente- la comprensión del sentido y horizonte de esta lucha.

Nos acogemos al corazón misericordioso de Jesús muerto y resucitado, vencedor del pecado y de la muerte, que nos habla desde la las periferias y las vulnerabilidades.

Mauricio López. Urgencia de actuar ante la destrucción Amazonía

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16 septiembre 2019, 14:24