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Cardenal Daniel N. DiNardo, Arzobispo de Galveston-Houston y Presidente de la USCCB Cardenal Daniel N. DiNardo, Arzobispo de Galveston-Houston y Presidente de la USCCB 

Card. DiNardo: El Motu del Papa, una respuesta mundial al mal de los abusos

El Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) emitió un Comunicado con relación al Motu Proprio del Papa Francisco, en el que da una respuesta mundial al mal de los abusos sexuales.

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano

“El Papa Francisco ordenó una respuesta mundial al mal de los abusos sexuales. En ella se exige el establecimiento de sistemas de informes de fácil acceso, estándares claros para el apoyo pastoral de las víctimas y sus familias, puntualidad y minuciosidad de las investigaciones, protección para los denunciantes y participación activa de los laicos”, lo dijo el Cardenal Daniel N. DiNardo, Arzobispo de Galveston-Houston y Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), en un Comunicado publicado este jueves, 9 de mayo, en relación al Motu Proprio del Papa Francisco “Vos estis lux mundi”.

Explicar y tratar las circunstancias locales

Además del establecimiento de sistemas de informes de fácil acceso, estándares claros para el apoyo pastoral de las víctimas y sus familias, el Presidente de la USCCB dijo que este Documento también deja espacios para que las Conferencias Nacionales de Obispos, puedan explicar y tratar más específicamente sus circunstancias locales. “Nosotros recibimos el Motu Proprio Vos estis lux mundi – señaló el Card. DiNardo – como una bendición que va a empoderar a la Iglesia en todas partes para llevar a los abusadores ante la justicia, sin importar cuál rango ellos ocupen en la Iglesia. La ley también permitirá a la Iglesia la oportunidad y tiempo para brindar la sanación espiritual”.

La responsabilidad recae, en los sucesores de los Apóstoles

Asimismo, el Presidente de la USCCB recordó las palabras del Santo Padre cuando dijo que: ‘se necesita una conversión continua y profunda de corazones, atestiguada por acciones concretas y efectivas que involucren a todos en la Iglesia'. El Papa Francisco – agregó – tuvo claro que esta responsabilidad 'recae, sobre todo, en los sucesores de los Apóstoles'. Como parte de esta responsabilidad, los Obispos también serán responsables bajo la autoridad de este Motu Proprio, que abarca el abuso sexual de menores o personas vulnerables, los actos sexuales obligados por el abuso de autoridad y cualquier encubrimiento de tales delitos.

Garantizar la implementación efectiva del Motu Proprio

Además, el Card. DiNardo explicó que, al publicar esta nueva ley, que es aplicable a la Iglesia en todo el mundo, el Papa Francisco ha dejado claro que la protección y la sanidad deben llegar a todos los hijos de Dios. “Luego de la reunión hace sólo dos meses de todos los Presidentes de las Conferencias Episcopales – precisó el Purpurado – el Motu Proprio muestra que el Papa Francisco espera un progreso rápido y completo”. Para la Iglesia en Estados Unidos, la tarea que tenemos ante nosotros ahora es establecer lo que sea necesario para garantizar la implementación efectiva del Motu Proprio. Nuestros comités ya han comenzado el trabajo de preparar medidas de implementación para la deliberación en la Asamblea Plenaria de la USCCB que se realizará en junio.

Llevar las instrucciones del Santo Padre a la acción

Finalmente, el Presidente de la USCCB manifestó su agradecimiento por la oportunidad de construir sobre la excelente base de la Carta de la USCCB para la Protección de Niños y Jóvenes, las Normas Esenciales para Políticas Diocesanas/Eparquiales sobre el Abuso Sexual de Menores por Sacerdotes o Diáconos, y la Declaración de Compromiso Episcopal, todos los cuales se remontan al 2002.
El marco existente en Estados Unidos, incluido el alcance a las víctimas, la tolerancia cero, la presentación de denuncias a las autoridades civiles y la experiencia de los comités de revisión, entre otras medidas, nos permite llevar las instrucciones del Santo Padre a la acción. Al compartir las dolorosas experiencias de los sobrevivientes y trabajar en estas nuevas protecciones, oremos para que sigamos convirtiéndonos en una Iglesia más fuerte.

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10 mayo 2019, 15:01