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Obispos de Venezuela piden al régimen que deje entrar ayuda humanitaria

«¡Escuchen el clamor del pueblo, dejen entrar y distribuir en paz la ayuda humanitaria!», son las palabras de los obispos de Venezuela dirigidas al régimen en un comunicado emitido el 21 de febrero tras conceder una rueda de prensa en la que explican las graves condiciones en las que vive el pueblo.

Sofía Lobos - Ciudad del Vaticano

Tras conceder una rueda de prensa a las 9 de la mañana hora local en Caracas, la presidencia de la Conferencia Episcopal de Venezuela ha publicado un comunicado oficial en el que pide al régimen que «¡escuche el clamor del pueblo, dejen entrar y distribuir en paz la ayuda humanitaria!».

El país necesita ayuda humanitaria

Tal como se lee en el escrito, el deterioro general de las condiciones de vida ha llevado al país a situaciones límites, sobre todo en las áreas alimentarias y de salud.

«La Iglesia, en sus diversas instancias (el Papa, la Santa Sede, el Episcopado, los religiosos y el consejo de laicos), ha pedido muchas veces la posibilidad de abrir un canal humanitario. La respuesta ha sido siempre un “no” rotundo. En los actuales momentos, la Asamblea Nacional, en representación legítima del pueblo venezolano, ha tomado la iniciativa de organizar esta ayuda con el concurso de varios países y pueblos hermanos», escriben los prelados reconociendo que el país no puede soportar más la actual situación.

Obligación de atender las necesidades del pueblo

"El régimen tiene la obligación de atender las necesidades de la población, y para ello facilitar la entrada y distribución de la misma, evitando cualquier tipo de violencia represiva. Pedir y recibir ayuda no es ninguna traición a la patria; antes bien, es un deber moral que nos incumbe a todos, ante las carencias y urgencias dramáticas que padece el pueblo", añaden destacando que la pastoral social de la Iglesia, a través de Caritas a nivel nacional, diocesano y parroquial; desarrolla desde hace muchos años una intensa y reconocida labor en beneficio de las personas que necesitan atención inmediata, por medio de diferentes programas en materia de alimentación, salud, derechos humanos, gestión de riesgo, cuidado del ambiente y atención en situaciones de desastres naturales.

 

En este contexto, la Conferencia Episcopal recuerda que la distribución de los recursos se guía por protocolos aceptados internacionalmente para dar respuestas a situaciones de graves crisis: "No atiende a intereses políticos, sino al bien del pueblo más vulnerable. No resuelve todos los problemas de la población. El servicio consiste fundamentalmente en raciones de emergencia y suplementos para niños y ancianos con déficit nutricional e insumos médicos, principalmente terapéuticos. Es limitada en cobertura y tiempo. Es siempre subsidiaria y no sustituye lo que el Estado debe hacer con sus recursos".

Renovado compromiso de Caritas

Asimismo, los mitrados hacen hincapié, en que "Caritas renueva su compromiso de participar, junto a otras organizaciones, en la recepción y reparto de la ayuda humanitaria, aportando su experiencia y capacidades".

“ El régimen tiene la obligación de atender las necesidades de la población, y para ello facilitar la entrada y distribución de la misma, evitando cualquier tipo de violencia represiva ”

Igualmente el comunicado hace un llamamiento a la no violencia: "Estamos en contra de todo tipo de violencia. Invitamos a la Fuerza Armada Nacional para que se ponga del lado del pueblo al que pertenece. El juramento de hacer cumplir la Constitución que hacen los miembros del estamento militar tiene como principal destinatario a los ciudadanos: es el compromiso de defenderlo, de proteger sus derechos inalienables y de hacer brillar su dignidad humana. En conciencia, no deben cumplir órdenes que atenten contra la vida y seguridad de la población. En estas circunstancias deben permitir el ingreso y la distribución de la ayuda internacional".

«¡Escuchen el clamor del pueblo!»

Por otra parte, los obispos señalan que estas acciones de trabajo conjunto beneficiarán a muchas personas que se encuentran en situaciones límites, y a la vez, "es un ejercicio de solidaridad y de organización en un pueblo que, manteniendo en alto la dignidad y la esperanza, quiere cambiar la situación de penuria y precariedad que sufre".

“ La Iglesia, en sus diversas instancias (el Papa, la Santa Sede, la conferencia episcopal, la de religiosos y el consejo de laicos), ha pedido muchas veces la posibilidad de abrir un canal humanitario. La respuesta ha sido siempre un «no» rotundo ”

El documento firmado el 21 de febrero de 2019 en Caracas, por Mons. José Luis Azuaje Ayala Arzobispo de Maracaibo Presidente de la CEV; Mons. Mario Moronta Rodríguez Obispo de San Cristóbal 1° Vicepresidente de la CEV; Mons. Raúl Biord Castillo Obispo de La Guaira 2° Vicepresidente de la CEV y Mons. José Trinidad Fernández Angulo Obispo Auxiliar de Caracas Secretario General de la CEV; concluye con la petición del Episcopado venezolano para que la Virgen María de Coromoto "interceda acompañando al pueblo en estos momentos de tanta esperanza".

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21 febrero 2019, 15:07