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Cardenal Brenes de Nicaragua pide que todos sean misioneros de esperanza

En su homilía el cardenal agradeció a las diferentes Conferencias Episcopales que esta semana han organizado días de oración y ayuno por la situación en Nicaragua

Patricia Ynestroza-Ciudad del Vaticano

Más de 500 obispos latinoamericanos junto a sus sacerdotes, y sus fieles orando por Nicaragua. Para que podamos ser esos mensajeros de la paz, de la esperanza y la violencia pueda desaparecer, así como la confrontación y ser ese pueblo que camina en esperanza.  El purpurado agradeció a la sociedad civil que organizó la peregrinación del sábado en defensa de la Iglesia. Sobre todo, por sus oraciones, que es lo que más fortalece a la Iglesia.

Mensajeros de esperanza

El cardenal en su homilía recordó que ellos son mediadores, y que es un servicio a su pueblo el que están haciendo.  Muchos han perdido la esperanza, y le preguntan a la Iglesia, cuando terminará esto. En su homilía el purpurado pidió que todos seamos misioneros de esperanza, bajando en primer lugar el tono de las palabras fuertes, para poder mediar, para poder alcanzar la paz, y contrarrestar esta violencia.

La Iglesia sirve a su pueblo 

Y por su parte, Mons. Silvio José Báez, obispo auxiliar de la arquidiócesis de Managua, en declaraciones se unió a las gracias del purpurado, por todos los gestos de apoyo que el pueblo Nicaragüense les ha ofrecido. Pero, reiterando lo que dijo el cardenal Brenes, es un servicio que tienen que hacer por su pueblo. Un pastor tiene que estar al lado de su pueblo. Sin distinciones, sobre todo de quienes son víctimas, sufren y que día a día viven en la incertidumbre de no saber que les pasará. Allí tiene que estar la Iglesia salvando vidas. No es una motivación ideológica, la razón es la opción de seguir a Jesús y hacer en todo, su voluntad.

El diálogo estancando por falta voluntad política

Además, Mons. Báez dijo que un gobernante debe saber escuchar a su pueblo, debe rendir cuentas, dejarse interrogar por su gente, ser cercano a su pueblo. Y verse en la situación de responder lo que su pueblo anhela, y se pregunta. Ortega no está hablando con su pueblo lo está haciendo con los medios internacionales. Lo ideal, dijo el prelado, es que en vez de hablarle a su pueblo en tono amenazante en una plaza lo haga ante la prensa nacional en tono de cercanía. En un ambiente sereno donde la gente a través de los medios de comunicación, lo pueda interrogar sobre su administración y él responder, con responsabilidad. También dijo que si el diálogo se ha estancado ha sido por la falta de voluntad política del gobierno. Los obispos hemos mostrado nuestra disponibilidad a continuar como mediadores y testigos en el diálogo nacional.

30 julio 2018, 14:11