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Parolin: la religiosidad popular debe ser purificada de la criminalidad

Este martes 8 de septiembre, en visita al Santuario de Torre Ruggiero en Calabria, el Secretario de Estado reiteró lo afirmado recientemente por el Papa sobre la necesidad de eliminar de la más genuina devoción del pueblo los "elementos criminales" o la "superstición".

Alessandro De Carolis - Ciudad del Vaticano

No más explotación de la imagen y el culto de la Virgen por parte de los criminales. El Papa lo dijo claramente hace unos veinte días, escribiendo a la Pontificia Academia Mariana Internacional para felicitarla por la creación de un Departamento de análisis y estudio de los fenómenos criminales y mafiosos. "Liberar la figura de la Virgen de la influencia de las organizaciones criminales" había sido el deseo de Francisco que este martes, en otra circunstancia y con tonos similares, encontró eco en las declaraciones de su Secretario de Estado.

Tesoro para custodiar

El Cardenal Pietro Parolin estuvo este martes en Calabria, en el Santuario de Torre Ruggiero, en la provincia de Catanzaro, donde celebró la misa de la fiesta de Nuestra Señora de las Gracias. Una "pequeña Lourdes", definió el lugar, situado en una tierra llamada a hacer referencia a sus "recursos de fe, de cultura, de tradición, de trabajo" y a no olvidar la "esperanza". Y "hablando del grandísimo tesoro" de la religiosidad popular, el Secretario de Estado reiteró, con los periodistas que lo interpelaron sobre el punto, la necesidad de "purificar la religiosidad popular de elementos que no son propios, sobre todo si son elementos criminales o elementos delictivos".

"Muchas formas de superstición"

Y sin embargo, no son sólo las "reverencias" de las estatuas de la Virgen frente a las casas de los jefes mafiosos u otras formas de abuso lo que debe ser extirpado de la piedad popular. Hay, señaló el Cardenal Parolin, "también muchas formas de superstición" y, por lo tanto, "toda una labor a realizar a la que los pastores se dedican con gran atención" para preservar el "valor" de estas formas de devoción popular, "de las que -concluyó- la Iglesia no puede prescindir precisamente porque en todas las situaciones apoya la fe".

10 septiembre 2020, 10:30