Buscar

Vatican News
2020.02.29 Int. Comastri Un pequeño libro de bolsillo de no más de 80 páginas recoge los pensamientos del Papa Francisco en Cuaresma 

Comastri explica la Cuaresma según Francisco

De la Librería Editora Vaticana, una selección de frases del Papa nos acompañan en nuestro camino a la Pascua. Entrevista con el Vicario General de Su Santidad para la Ciudad del Vaticano, el Cardenal Angelo Comastri, quien firma el prefacio del libro y dice: "Si queremos una nueva humanidad, debemos abrir nuestros corazones a Jesús".

Emanuela Campanile - Ciudad del Vaticano

Un pequeño libro de bolsillo de no más de 80 páginas recoge los pensamientos del Papa Francisco en Cuaresma. Publicado por LEV, la Librería Editora Vaticana, se titula "El Señor ha resucitado". Como portada, una fotografía del Pontífice apoyando su frente sobre el crucifijo, casi como para traducir esa frase "Jesús en la cruz es la brújula de la vida que nos guía al Cielo" que Francisco pronunció durante su homilía el Miércoles de Ceniza. "Son frases muy sencillas, como es el estilo del Papa", explica en la entrevista el cardenal Angelo Comastri, arcipreste de la basílica papal de San Pedro, que firmó el prefacio.

En su prefacio al libro, usted deja claro que la Cuaresma es un tiempo para "enderezar las cosas torcidas que llevamos dentro". Al mismo tiempo, usted hace una pregunta que  le dirigimos ¿cuál es el primer paso que nos acerca a Dios?

R. - El primer paso que nos acerca a Dios es el de la Caridad. Jesús trajo la maravillosa noticia de que Dios es amor, caridad, bondad infinita. Y sólo nosotros los cristianos conocemos esta noticia porque es una característica del cristianismo. Por eso el primer mandamiento que Jesús nos dio es este: "Amaos los unos a los otros como yo os he amado". Ese "cómo" es fundamental, porque Jesús nos enseña el verdadero amor. El maestro del amor es Dios, y mirando a Dios se aprende el amor. Mirando a Jesús - Dios hecho hombre - se aprende el amor. En la vida, el amor tiene mil expresiones. La Madre Teresa dijo: "Incluso una sonrisa es una obra de misericordia, incluso calmar a una persona inquieta es una obra de misericordia. Y debemos vivir el amor empezando por la gente que tenemos a nuestro lado. En primer lugar en la familia, luego en el mundo del trabajo, en el mundo de las amistades, hacia las personas que encontramos cada día recordándonos que si hay amor en el corazón, está Dios, entonces la expresión de amor se hace fácil y puede ser expresada de mil maneras.

El prefacio comienza con una anécdota sobre Wiston Churchill que introduce una de las mayores contradicciones de estos tiempos: la visión cristiana de la vida y aquella que pretende salvar al mundo recurriendo a la ciencia...

R. - Después del final de la Segunda Guerra Mundial, Winston Churchill - que había sido Primer Ministro del Reino Unido durante esos terribles años - fue invitado a los Estados Unidos donde se le concedieron grandes honores por haber comprendido inmediatamente el peligro del nazismo. El rector del famoso instituto de tecnología de Boston lo saludó con palabras encomiables y concluyó diciendo que otro Hiltler nunca más aparecería en la sociedad moderna porque estaba "establecida como una gran máquina" basada en un "proyecto buen " garantizado por la ciencia. Churchill escuchó en silencio, agradecido, pero concluyó - con ironía - "magnífico rector, cuando llegará ese futuro garantizado por la ciencia, del  cual usted ha hablado, espero estar ya muerto". Como diciendo que no es la ciencia la que puede sacar al hombre de la maldad. ¡Sólo Dios puede sacarnos de la maldad! Y Jesús es Dios, que vino entre nosotros para sacarnos de la maldad. Hay algunos ejemplos clamorosospara probarlo.

¿Puede darnos algunos ejemplos?

R. - Pensemos en Pablo de Tarso, violento, blasfemo y perseguidor. Cuando conoció a Jesús se volvió extraordinario, tan manso que escribió el más bello himno a la caridad. "Si me falta la caridad - dijo - no soy nada"! De hecho, es precisamente la caridad la que nos da vida y nos hace estar ante Dios y otras personas maravillosas. También pienso en Agustín de Hipona, un joven vagabundo que, cuando abrió su corazón a Jesús, se convirtió en uno de los más grandes santos de la antigüedad. Luego está Francisco de Asís, el hijo frívolo de un rico comerciante. También él, cuando abrió su corazón a Jesús, se convirtió en un hombre extraordinario: el pobre, el santo de la felicidad perfecta. Me viene a la mente Charles de Foucauld, quien después de su conversión declaró: "A los veinte años, dentro de mí, no había ni una migaja de bien. Estaba inmerso en la maldad". Él también, después de abrir su corazón a Jesús, se volvió extraordinario. Finalmente pienso en Guglielmo Marconi - quien entre otras cosas diseñó y construyó Radio Vaticana - cuando declara que la ciencia es beneficiosa si se mantiene dentro de sus límites y que no es la ciencia la que puede darnos el sentido de la vida sino la fe. Quería citar todos estos ejemplos para decir que si queremos una nueva humanidad, debemos abrir nuestros corazones a Jesús.

Este libro diseña un camino de Cuaresma inspirado en el Magisterio del Papa Francisco. ¿Qué frases, entre las que se reportan en estas páginas, guarda más en su corazón?

R. - Son frases muy simples, como es el estilo del Papa, pero son muy intensas y muy profundas. Una frase que me impresionó mucho es la que el Pontífice pronunció el Miércoles de Ceniza. El Papa dice que fijemos la mirada en el crucifijo a lo largo del camino de la Cuaresma. "Jesús en la cruz", dice, "es la brújula de la vida que nos guía al cielo", porque Jesús en la cruz nos enseña qué amor debemos buscar, qué debemos invocar, el amor al que debemos convertirnos. Otro pensamiento muy hermoso es el que se refiere a la luz y la esperanza. Una invitación al optimismo, típico del cristianismo. ¡Somos el pueblo de la esperanza! Finalmente, en la Exhortación Apostólica Christus vivit, el Papa Francisco escribe: " Vive Cristo, esperanza nuestra, y Él es la más hermosa juventud de este mundo. Todo lo que Él toca se vuelve joven, se hace nuevo, se llena de vida". Él está en ti, está contigo y nunca se va. No importa cuán lejos puedas llegar, a tu lado está el Resucitado, que te llama y espera que empieces de nuevo. Cuando te sientas viejo por la tristeza, los resentimientos, los miedos, las dudas o los fracasos, Él estará ahí para devolverte la fuerza y la esperanza". Es un mensaje de Pascua, un mensaje de optimismo que es el mensaje de Pascua.

02 marzo 2020, 12:15