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Nuncio Apostólico en Nicaragua, Mons. Sommertag Nuncio Apostólico en Nicaragua, Mons. Sommertag 

Nuncio en Nicaragua: la crisis se supera si prevalece el sentido común

Mons. Sommertag espera una solución rápida y pacífica a las graves dificultades sociales y políticas que afligen al país. El diálogo gobierno-oposición se encuentra por el momento en pausa para la reflexión después de haber alcanzado dos primeros acuerdos importantes. Ayer fueron liberados otros 50 detenidos

Sergio Centofanti - Ciudad del Vaticano

Avanza con dificulad en Nicaragua, el diálogo entre el gobierno y la oposición para superar la grave situación sociopolítica en la que se encuentra el país desde abril del año pasado. Las manifestaciones, que comenzaron hace un año para protestar contra la reforma de las pensiones, se convirtieron rápidamente en un fuerte y coral pedido de democratización. Los enfrentamientos, que siguieron a la represión de la protesta, causaron cientos de muertos y heridos y la detención de muchos manifestantes. La Iglesia nicaragüense, encabezada por el Cardenal Arzobispo de Managua Leopoldo Brenes, ofreció inmediatamente su contribución para promover el diálogo para una solución pacífica de la crisis. Un diálogo que ha tenido eventos alternantes. El Papa Francisco lanzó varios llamamientos a la reconciliación en el país y también envió un mensaje al Presidente Ortega. En las últimas negociaciones entre el gobierno y la oposición no había representantes de la Iglesia local, sino el nuncio apostólico en Nicaragua, Mons. Waldemar Stanislaw Sommertag, que está llevando a cabo una difícil y delicada mediación. Ayer el gobierno decidió liberar a otros 50 detenidos.

Dos importantes acuerdos alcanzados

“Lamentablemente – dijo el nuncio a Radio Vaticana-Vatican News – estamos viviendo una situación que se prolonga desde abril del año pasado. Como es bien sabido en la comunidad internacional, las oposiciones ha intentado por todos los medios en los últimos meses de convencer al Gobierno a que se abra a nuevas negociaciones para resolver la grave crisis sociopolítica en la que se encuentra el país. Desde el 27 de febrero, con altibajos, la delegación del gobierno y la oposición, representada por algunos exponentes de la sociedad civil, se esfuerzan por dar una nueva esperanza a este País. Es bien sabido que el Sr. Luis Ángel Rosadilla de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y yo mismo hemos sido invitados por las partes a participar en este proceso como testigos y acompañadores internacionales. Hasta ahora, no sin dificultades, se han firmado dos importantes acuerdos: uno sobre la liberación de presos políticos y otro sobre los derechos y garantías de los ciudadanos".

Liberación de los presos políticos: esperemos que suceda pronto

“En cuanto a la liberación de los detenidos – observó Mons. Sommertag – las partes han invitado al Comité Internacional de la Cruz Roja, cuya presencia es muy importante, a ser el brazo ejecutivo del acuerdo. La Cruz Roja está ultimando la verificación de las listas de detenidos para activar luego el mecanismo de liberaciones; esperamos que esto suceda pronto. Mientras tanto, ayer el gobierno liberó a 50 detenidos como gesto unilateral de buena voluntad antes del inicio del proceso oficial de liberación. Obviamente las familias están esperando a sus seres queridos y todos estamos trabajando duro para que puedan abrazarlos lo antes posible”.

Los enfrentamientos no ayudan al diálogo

“En lo que respecta al acuerdo sobre el fortalecimiento de los derechos y garantías de los ciudadanos – continuó el representante de la Santa Sede – lamentablemente el sábado pasado hubo un enfrentamiento entre manifestantes y policías que no ayudó a continuar con éxito los dos últimos temas de la agenda de diálogo, a saber, la cuestión de la justicia y el proceso democrático. Las partes en este momento han tomado una “pausa para la reflexión” para madurar sus posiciones, tratar de superar las dificultades y encontrarse lo antes posible para discutir eventuales nuevas propuestas para concluir las negociaciones”.

Un proceso frágil

El nuncio en Nicaragua concluyó: “No se puede obviamente ocultar el hecho de que este proceso es verdaderamente frágil y que todo depende de la voluntad política de las dos partes. Existe desconfianza nacional e internacional, porque el clima es realmente tenso. Hay que esperar – y así lo espero – que prevalezca el sentido común y que pronto se alcance una solución negociada y pacífica que las partes sean realmente capaces de respetar”.

06 abril 2019, 10:09