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Castillo de Suabia, sede del encuentro del Mediterráneo Castillo de Suabia, sede del encuentro del Mediterráneo. 

Desde el sur de Italia una esperanza para el Mediterráneo

Arranca en la ciudad italiana de Bari el encuentro de obispos y patriarcas de los países que bordean el Mare Nostrum. La inauguración irá de la mano del Cardenal Bassetti, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana.

Federico Piana – Bari

"El Mediterráneo no es solo la belleza generada por el encuentro de la diversidad, sino también la violencia que explota debido a la incapacidad de componer los juegos de poder, los intereses opuestos y los temores de que estas mismas diferencias puedan alimentar". El cardenal Gualtiero Bassetti, obispo de Perugia y presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, utiliza esta imagen fuerte y dolorosa para comenzar las reflexiones que se llevarán a cabo en este evento de espiritualidad y reflexión que se desarrollará en la ciudad italiana de Bari, situada al sureste del país y en el que participarán durante cinco días 58 obispos y patriarcas de 20 países. El encuentro, que puede asemejarse a un sínodo por la forma en que se lleva a cabo, tiene temas cruciales en su agenda, como la fraternidad, la paz y la libertad religiosa, sin olvidar la situación de las Iglesias locales y su relación entre sí.

Bassetti: ser una Iglesia profética

Para contrastar la violencia, la pobreza, las crecientes crisis políticas que afligen a las naciones que bordean el Mediterráneo, el Cardenal Bassetti señala a la Iglesia el camino de la profecía: "Ser una Iglesia profética, explica, significa ser una Iglesia que vive de la dicha de los pobres, de los hambrientos, de los sedientos de justicia". Pero primero - agrega - debemos "pasar por el Miserere", "debemos reconocer que, desde la antigüedad cristiana, nuestras divisiones eclesiales han seguido y fortalecido las divisiones culturales, políticas y militares de los pueblos mediterráneos". Luego, citando a Giorgio La Pira, el presidente de la CEI pidió que el Mediterráneo "se convirtiera en lo que era". Un esfuerzo al que son llamados la sociedad civil y la política, con extrema rapidez.

Cinco días de diálogo y oración

Los cinco días de reflexion estarán marcados por mesas diarias de escucha, discusión y debate. Pero también de momentos de oración común y la celebración matutina de la Santa Misa en la cripta de la Basílica de San Nicola. Porque la oración es el motor de esta asamblea. Monseñor Antonino Raspanti, obispo de Acireale, vicepresidente del CEI y coordinador del evento, lo explica bien cuando dice que "es el Evangelio de Jesús el que nos insta a abrir oportunidades para el diálogo": "Pero no abriremos posibilidades reales a las personas a quienes recurrimos si no somos evangelizados en primer lugar". Porque, asegura Monseñor Raspanti, la misión de los anunciadores del Evangelio nace de escuchar la Palabra de Dios". Por tanto, de la oración.

El evento concluirá el domingo 23 de febrero con el Papa Francisco

El evento concluirá el domingo 23 de febrero con el Papa Francisco. Antes de celebrar la Santa Misa, el Papa presentará las conclusiones de la confrontación "sinodal", con un documento compartido, fruto del discernimiento común.

19 febrero 2020, 19:19