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Vatican News

El Papa a futbolistas italianos: “con una pelota de trapos se pueden hacer milagros”

La mañana de este domingo 13 de octubre, el Santo Padre recibió en audiencia a la Selección italiana de fútbol y a los dirigentes de la Federación Italiana de Fútbol. También estuvo presente la Presidenta del Hospital Pediátrico “Bambino Gesù” de Roma, la Dra. Mariella Enoch.

Renato Martinez - Ciudad del Vaticano

“La ternura que todos tenemos, pero que a menudo escondemos” y la alegría que viene del juego, de una pelota, “incluso con una pelota de trapos se pueden hacer milagros”, lo ha subrayado el Papa Francisco la mañana de este domingo, 13 de octubre, al recibir en audiencia a la Selección italiana de fútbol y a los dirigentes de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC).

Perenne testimonio de valores

Según informó el Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, el encuentro se realizó a las 9.00 de la mañana, antes de la celebración de la Misa y Canonización de cinco nuevos Santos; el mismo que inició con un breve saludo del Presidente de la FIGC, Gabriele Gravina, quien repasó algunas de las iniciativas de la Selección Nacional nacidas en el marco del vínculo con el Hospital Pediátrico “Bambino Gesù” de Roma, y el 150 aniversario del nacimiento de esta Institución, como la visita de todo el equipo, el pasado 10 de octubre, a todos los departamentos del Hospital.

Selección italiana de fútbol
Selección italiana de fútbol

Con una pelota de trapos se pueden hacer milagros

El Pontífice pronunció un breve discurso, en el que agradeció a los jugadores por visitar a los niños y subrayó, por un lado, el valor de la ternura, “esa que todos tenemos, pero que a menudo escondemos” y por otro, “la alegría que viene del juego”, de la pelota, porque “incluso con una pelota de trapos se pueden hacer milagros”.

Hablando de la ternura, el Papa les expresó además que en el lenguaje para entender a un niño y acercarse a un niño “hay ternura, siempre”. De hecho – subrayó – “lo único que el niño entiende y que nosotros empezamos a entender delante de él es el lenguaje de la ternura”·

Aunque entre sus palabras no podía faltar contar a los futbolistas como era la pelota con la que jugaba cuando era un niño: “Recuerdo que había una pequeña plaza a pocos metros de mi casa. Solíamos jugar allí, pero no siempre teníamos un balón a nuestra disposición, porque en ese momento el balón era de cuero, era muy caro. No había plástico todavía, no había bolas de goma todavía... Había pelotas de trapo”. El Papa explicó esta anécdota de su infancia para explicarles que con un balón de trapo “se pueden hacer milagros” y puso el ejemplo de los niños de Mozambique, quienes le regalaron un balón así, cuando visitó el país el pasado mes de septiembre.

Por útlimo les dejo dos imágenes para que ellos reflexionaran. La primera “la ternura de Dios en la creación de cada persona, de un niño”; y la segunda: "La pelota de trapo”. Y antes de despedirse les volvió a agradecer por la visita realizada a los niños del Hospital Bambino Gesù: “muchas gracias por este gesto, este gesto de grandes hombres que son capaces de ternura, de acercarse a un niño. Quizás más de uno de ustedes más tarde, solo, lloró. ¡La ternura siempre nos traiciona! Uno hace el gesto de ternura y luego llora en secreto”.

Al final del discurso, el capitán del equipo, Leonardo Bonucci, entregó al Papa un pergamino que atestigua la donación al Hospital de un equipo para la cuantificación de células cancerosas y el entrenador, Roberto Mancini, le entregó la camiseta número 10, personalizada “Bergoglio” y firmada por todos los jugadores. 

13 octubre 2019, 13:38