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El Papa en su Viaje Apostólico: ¡Los jóvenes son nuestra misión!

La mirada del Romano Pontífice se posó en muchas oportunidades en la juventud de los tres países que visitó durante su 31 Viaje Apostólico Internacional. Los jóvenes, dijo en Mozambique, “son el presente que nos interpela”, y por eso, ante el Monumento de María Reina de la Paz en Mauricio subrayó con fuerza que ellos “son nuestra misión”.

Mozambique, Madagascar y Mauricio: en los tres países visitados el Papa puso ampliamente su atención en la juventud. La preocupación del Santo Padre se hizo evidente en el curso de sus discursos, y así pidió tanto a los gobiernos como a los sacerdotes, poner especial cuidado en la juventud.

Los jóvenes son el presente que nos interpela

En Mozambique, por ejemplo, animó a las autoridades a seguir trabajando “para consolidar las estructuras e instituciones necesarias que posibiliten que nadie se sienta rezagado”, en especial “los jóvenes” que “no son solamente la esperanza de esta tierra”, sino “el presente que interpela, busca y necesita encontrar canales dignos que les permitan desarrollar todos sus talentos”.

El futuro incierto los obliga a escribir su vida al margen

En Mauricio, el Papa lamentó constatar que a pesar del crecimiento económico del país en las últimas décadas, los jóvenes son los que más sufren y los que padecen la desocupación que les provoca “un futuro incierto”, "los empuja fuera del camino" y "los obliga a escribir su vida al margen, dejándolos vulnerables y casi sin puntos de referencia ante las nuevas formas de esclavitud de este siglo XXI”. “¡Ellos, nuestros jóvenes, son nuestra primera misión!”, aseveró.

Ser para ellos testigos verdaderos

A los obispos incentivó a “renovar la llamada” a decir sí y a cansarse por aquello que es “fecundo a los ojos de Dios”: “La cercanía cansa, y este cansancio es santidad”, les dijo. Por eso la pauta para ellos fue que los jóvenes “descubran eso en nosotros”, y que sea eso “lo que los lleva a preguntarse por el seguimiento de Jesús, que deslumbrados por la alegría de una entrega cotidiana no impuesta sino madurada y elegida en el silencio y la oración, ellos quieran dar su ‘sí’”.

Resignación, ansiedad y falsos espejismos, enemigos de los sueños y del compromiso

En el Estadio de Maputo, a los mismos jóvenes el Papa les puso en guardia sobre la resignación y la ansiedad, enemigas “de los sueños y del compromiso”. La ansiedad, advirtió “puede ser una gran enemiga cuando nos lleva a bajar los brazos porque descubrimos que los resultados no son instantáneos. Los sueños más bellos se conquistan con esperanza, paciencia y empeño, renunciando a las prisas". Al mismo tiempo, les animó a no "detenerse" por inseguridad, pues "no hay que tener miedo de apostar y de cometer errores", ya que eso, "es normal”. En Madagascar les habló sobre los errores que se pueden cometer al elegir el camino, sobre el “correr detrás de espejismos” que prometen y encantan con una felicidad aparente, “rápida, fácil e inmediata”, pero que al final “dejan el corazón, la mirada y el alma a mitad de camino”: “Estén atentos – les pidió – a los que les prometen caminos fáciles y después los dejarán en mitad de la calle.”

En Mauricio puso toda su fuerza en sus palabras para alentarlos a que no bajen “nunca” los brazos ante los efectos “nefastos” de la pobreza, y que “jamás sucumban a las tentaciones del camino fácil” o del encierro en sí mismos: “dejen que florezcan en ustedes los dones que el Señor les ha dado”, les exhortó.

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11 septiembre 2019, 14:27